Diario Azua / 27 de junio 2026
Santo Domingo, R.D. – Un ambiente de profunda angustia e incertidumbre se vive desde las primeras horas de este sábado en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA). Cientos de ciudadanos venezolanos residentes en la República Dominicana acuden en masa a las terminales aéreas buscando desesperadamente vías alternativas para viajar a su país, tras confirmarse la suspensión temporal de los vuelos directos entre ambas naciones debido a la emergencia por los terremotos en el país suramericano.
El drama humano se refleja en los rostros de decenas de familias que intentan conseguir conexiones a través de terceros países para poder reunirse, asistir y conocer el estatus real de sus seres queridos en las zonas afectadas. La falta de vuelos comerciales directos ha complicado la logística de viaje en un momento donde la comunicación telefónica y los servicios en la nación bolivariana presentan severas interrupciones, aumentando la desesperación de la diáspora.
El flujo de pasajeros en los mostradores de las aerolíneas que ofrecen rutas con escalas ha experimentado un incremento notable. Mientras el Gobierno dominicano y las agencias de ayuda concentran sus esfuerzos en el envío de personal técnico de rescate y hospitales móviles, la comunidad venezolana en el país clama por facilidades humanitarias en los aeropuertos que les permitan abordar vuelos de conexión rápida y llegar a tiempo para brindar auxilio directo a sus familiares damnificados.

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