martes, 25 de agosto de 2026
viernes, 21 de agosto de 2026
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| Greysy Ávila, encargada Administrativa de Gisef, entrega un procesador de alimentos a Isolina Pérez, ganadora del tercer premio |
jueves, 20 de agosto de 2026
domingo, 16 de agosto de 2026
sábado, 15 de agosto de 2026
Diario Azua / 15 de agosto de 2026
La Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD) y la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) encendieron las alarmas ante lo que definen como una preocupante tendencia del Ministerio de Medio Ambiente a ceder espacios en áreas protegidas para inversiones y proyectos privados. Las instituciones advirtieron que estas acciones ponen en riesgo la preservación del patrimonio natural del país y el cumplimiento de las leyes ambientales vigentes.
Entre los casos más críticos denunciados se encuentra el Parque Nacional Valle Nuevo, donde instalaciones públicas construidas con fondos estatales habrían sido entregadas a la administración de un gestor privado sin los debidos procesos de transparencia ni explicaciones públicas. Asimismo, señalaron que el reciente plan de manejo del Monumento Natural Cabo Samaná autoriza infraestructuras comerciales privadas en su zona núcleo y plantea una zonificación de amortiguamiento que contradice la Resolución 0010/2018 del propio ministerio.
Por último, las entidades manifestaron profunda inquietud por el Monumento Natural Isla Catalina, donde se ha proyectado la creación de un centro para actividades hoteleras y turísticas mediante capital privado. La ACRD y la UASD criticaron que los pormenores de esta intervención se mantengan al margen del escrutinio público mientras la obra avanza, lo que podría consolidar un hecho consumado en detrimento de la conservación ambiental.
domingo, 9 de agosto de 2026
lunes, 3 de agosto de 2026
El Gobierno planea construir el Monorriel de Santo Domingo, con una inversión aproximada de 900 millones de dólares y un tiempo de ejecución de 48 meses.
Diario Azua / 3 de agosto 2026
SANTO DOMINGO.— Un informe técnico independiente sobre el expediente del proyectado Monorriel de Santo Domingo encendió las alarmas al identificar inconsistencias en los ámbitos técnico, documental, financiero y metodológico. La auditoría concluye que existen indicios suficientes para recomendar una investigación forense antes de asumir compromisos irreversibles en esta obra, valorada en unos 900 millones de dólares.
El análisis fue elaborado por el consultor en Economía del Transporte, Carlos Bonnelly Ginebra, a partir de la documentación del proceso de licitación (FITRAM-CCC-LP-2025-0001) y registros del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), obtenidos a través de la secretaría de Obras Públicas del partido Fuerza del Pueblo.
Alertas técnicas y dudas en la capacidad
Uno de los puntos más críticos señalados en el informe tiene que ver con la selección tecnológica y la capacidad de transporte:
Ajustes en el cálculo: La matriz utilizada para elegir el sistema de monorriel no reproduce los resultados esperados con los datos visibles, lo que los auditores califican como compatible con "error, fórmula oculta o ajuste ad hoc".
Frecuencia de trenes: El proyecto oficial calcula intervalos de 90 segundos entre trenes, pero la reconstrucción técnica indica que con las 17 unidades presupuestadas el intervalo mínimo real sería de 151 segundos, reduciendo sustancialmente la capacidad de pasajeros estimada.
Cronología e inconsistencias financieras
El documento advierte además sobre una supuesta "regularización ex post" (formalización tardía). Según la auditoría, actos clave de la contratación se ejecutaron entre agosto y septiembre de 2025, pero la solicitud formal ante el SNIP ingresó en noviembre de ese año y el código oficial se asignó en marzo de 2026.
En materia económica, el informe señala que la rentabilidad socioeconómica publicada no es reproducible con la información disponible, omitiendo costos operativos fundamentales como subsidios, mantenimiento y el impacto fiscal a largo plazo.
Aunque el informe no atribuye responsabilidades individuales, sugiere a las autoridades competentes profundizar las investigaciones sobre la obra que prevé conectar el Distrito Nacional con Santo Domingo Este.
martes, 28 de julio de 2026
La iniciativa contempla visitas guiadas a las operaciones de cemento y concreto, dirigidas a estudiantes, gremios, instituciones y otros sectores de la sociedad para conocer de cerca los procesos, la innovación y el compromiso con la sostenibilidad que caracterizan a la compañía.
Por Ana Rodríguez / Diario Azua
Santo Domingo, Rep. Dom. / 28 julio 2026.-
“Amigos Progreso” forma parte de una iniciativa regional impulsada por Progreso para acercar la industria a estudiantes, gremios profesionales, instituciones públicas y privadas, clientes, comunidades y otros públicos, mediante recorridos guiados que promueven el conocimiento sobre el sector, la sostenibilidad y el aporte de la construcción al desarrollo del país.
La iniciativa abre las puertas de la planta de cemento de San Pedro de Macorís, reconocida como la planta más grande del Caribe, y de la planta de Concreto Cementos Progreso, permitiendo a los visitantes conocer de primera mano los procesos de producción, los estándares de calidad, las iniciativas de sostenibilidad y la contribución de la industria cementera al desarrollo económico, social y de infraestructura de la República Dominicana. Los visitantes también conocen los programas de seguridad vial que impulsa la empresa como parte de su compromiso con la seguridad y el bienestar de las comunidades.

Colaboradores CEMPRO y estudiantes de INTEC
Durante el recorrido, los participantes descubren cada una de las etapas del proceso productivo e intercambian conocimientos con especialistas de distintas áreas, quienes comparten las mejores prácticas que hacen posible una operación segura, eficiente, responsable y orientada a la mejora continua.
El programa inició formalmente con la participación de estudiantes de Ingeniería del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y de profesionales que cursan el Diplomado en Dirección y Gestión de la Sostenibilidad de la Universidad Iberoamericana (UNIBE). Durante la visita a la planta de Concreto Los Pinos, conocieron el proceso de producción, el laboratorio de control de calidad y las iniciativas que desarrolla la empresa para impulsar una construcción cada vez más sostenible.
Como parte de la jornada, Pedro Vásquez, coordinador Senior de Calidad, y Noemí Pichardo, asesora Senior Técnica y Calidad, compartieron su experiencia en la industria, destacando cómo la innovación, la excelencia operativa y la sostenibilidad se integran en cada etapa del proceso para generar productos de alta calidad y contribuir al desarrollo del país.
"En Cementos Progreso creemos que abrir nuestras puertas es una manera de generar confianza, compartir conocimiento y acercar a nuestros públicos a la realidad de una industria esencial para el desarrollo del país. Con Amigos Progreso queremos crear espacios de aprendizaje, diálogo e intercambio que inspiren a las nuevas generaciones y fortalezcan relaciones de largo plazo con los distintos sectores de la sociedad", expresó Karina Cruz, gerente de Comunicaciones y Asuntos Públicos de Cementos Progreso Dominicana.
Con "Amigos Progreso", Cementos Progreso reafirma su compromiso con la transparencia, la educación y la generación de valor compartido, promoviendo un mayor entendimiento sobre el papel que desempeñan el cemento y el concreto en la construcción de una infraestructura más resiliente y sostenible. Como marca líder en soluciones para la construcción y parte de Progreso, compañía con presencia en ocho países de Latinoamérica, continúa impulsando iniciativas que fortalecen la cercanía con sus públicos y contribuyen al desarrollo de la República Dominicana.
sábado, 25 de julio de 2026
Crucero en Puerto Plata (Fuente Externa)
Diario Azua / 25 de julio 2026
Aunque San Felipe de Puerto Plata, Sosúa y Villa Montellano concentran la mayor huella urbana acumulada de la provincia, el ritmo anual de crecimiento va a la baja. Líderes del sector turístico piden articular el desarrollo urbano con los servicios básicos para no comprometer el destino.
El crecimiento acelerado de la huella de concreto que caracterizó a la provincia de Puerto Plata en las últimas décadas ha comenzado a moderar su marcha. De acuerdo con un reciente informe de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) que analiza la evolución territorial entre 1988 y 2022, la velocidad de expansión urbana ha experimentado una desaceleración progresiva en la mayoría de sus municipios.
A pesar de este menor dinamismo relativo en los últimos años, el impacto acumulado sobre el territorio es evidente. El municipio cabecera, San Felipe de Puerto Plata, lidera la huella urbana provincial tras registrar una expansión de 11.776 km², seguido por los municipios de Sosúa (2.594 km²) y Villa Montellano (1.171 km²). Entre estas tres demarcaciones se concentra la mayor densidad de edificaciones, actividad comercial y vivienda del polo turístico norteño.
Puntos clave del panorama urbano de la provincia:
Zonas de mayor concentración: San Felipe compone el 32.96 % de las edificaciones totales y el 86.93 % de las viviendas de la provincia.
Localidades de menor huella acumulada: Luperón (0.997 km²), Imbert (0.804 km²), Villa Isabela (0.803 km²), Guananico (0.458 km²), Altamira (0.408 km²) y Los Hidalgos (0.294 km²).
Municipios con menor ritmo de crecimiento: Altamira, Guananico, Los Hidalgos y Villa Isabela muestran un dinamismo muy acotado frente a puntos como Imbert y Luperón.
Turismo y servicios básicos: La urgencia de una visión coordinada
Reaccionando a los hallazgos del estudio oficial, la presidenta del Clúster Turístico de Puerto Plata, Birgitt Heinsen, señaló que los datos ponen de manifiesto la urgencia de priorizar la planificación y el ordenamiento territorial.
Heinsen advirtió que la demanda de infraestructura ha aumentado significativamente, por lo que es imprescindible evitar que la presión del crecimiento desborde la capacidad del territorio.
"El desarrollo urbano y el desarrollo turístico no deben verse de manera separada; ambos forman parte de un mismo territorio y deben avanzar de manera coordinada para garantizar la competitividad del destino y la calidad de vida de nuestras comunidades."
Birgitt Heinsen, presidenta del Clúster Turístico de Puerto Plata
Prioridades en la agenda de infraestructura
Desde el sector empresarial y turístico se identifican prioridades críticas que deben abordarse en conjunto con el Gobierno central y las municipalidades para garantizar un modelo insular sostenible:
Agua potable y saneamiento: Garantizar redes de suministro eficientes y tratamiento adecuado de aguas residuales.
Gestión de residuos sólidos: Soluciones integrales para la recolección y disposición final de desechos.
Movilidad y conectividad: Mejoras continuas en las vías terrestres y fortalecimiento de las conexiones aéreas del polo.
Protección ambiental: Preservación de los recursos naturales y de la línea de costa ante el avance inmobiliario.
Con una estructura territorial compuesta por 9 municipios, 12 distritos municipales y una combinación de atractivos que abarcan desde turismo de cruceros y sol y playa hasta oferta ecoturística, Puerto Plata enfrenta la oportunidad de reordenar su crecimiento antes de que el déficit de servicios afecte su posición competitiva en el Caribe
miércoles, 22 de julio de 2026
Hace unos meses, en medio de una clase sobre Formación Integral Humana y Religiosa, un estudiante levantó la mano y me hizo una pregunta que, desde entonces, no he podido sacarme de la cabeza: —“Profesor, si ChatGPT puede explicarme esto en segundos… ¿para qué lo necesito a usted?”
No lo preguntó con arrogancia, sino con genuina curiosidad. Y en esa pregunta —tan inocente como incómoda— estaba condensado el dilema educativo de nuestro tiempo. Porque la revolución digital no solo ha transformado las aulas; ha puesto en crisis el papel mismo del educador. Si la información ya no necesita intermediarios, si el conocimiento circula libremente en la red, ¿cuál es nuestro lugar? Mi respuesta, que no fue inmediata, ha ido madurando de a poco: el docente del siglo XXI ya no está ahí para entregar respuestas, sino para ayudar a construir preguntas. Ya no es un transmisor, sino un mediador. Y no cualquier mediador, sino un mediador cultural.
En una época en la que la inteligencia artificial puede producir textos, resolver ejercicios y hasta corregir ensayos, el verdadero valor del docente no radica en “saber más” que sus estudiantes —porque, seamos honestos, ya no lo sabemos—, sino en ayudarles a interpretar, contextualizar y cuestionar todo aquello que aprenden. El educador ya no es una biblioteca con patas: es un intérprete de la complejidad. Es quien conecta los puntos dispersos de la información y los convierte en conocimiento con significado. Cuando un estudiante busca una respuesta en Internet, obtiene datos. Cuando dialoga con su profesor, obtiene sentido.
Y el sentido —esa palabra que hoy parece tan escasa— es el núcleo del proceso educativo. Solo a través del sentido es posible formar pensamiento crítico, identidad cultural y conciencia histórica.
Siempre me ha parecido que enseñar es, en el fondo, un acto cultural. No cultural en el sentido folklórico, sino en el más profundo: cada clase que damos es un puente entre el pasado y el futuro, entre la memoria colectiva y los desafíos por venir. Cuando enseñamos literatura, no transmitimos solo palabras; transmitimos visiones del mundo. Cuando explicamos historia, no contamos hechos; ofrecemos una brújula moral para comprender el presente. Cuando usamos tecnología, no enseñamos solo herramientas; enseñamos las consecuencias éticas de su uso.
Ser mediador cultural significa, entonces, hacer que el conocimiento dialogue con la vida. Es enseñar matemáticas que explican la realidad funcional, filosofía que se cruce con el algoritmo, literatura que ayude a entender el poder de los discursos digitales. Es, en definitiva, resistirse a la idea de que la educación debe ser útil únicamente en términos laborales y recordar que su misión más profunda es construir humanidad. La inteligencia artificial es, sin duda, uno de los mayores logros de nuestra época. Pero también es uno de sus mayores riesgos. Porque si bien nos ofrece herramientas poderosas, puede empujarnos a una peligrosa pasividad intelectual: dejar que las máquinas piensen por nosotros. El papel del docente, en este contexto, es recordarnos que el pensamiento no puede tercerizarse. Que detrás de cada algoritmo hay un conjunto de valores, sesgos y decisiones humanas que debemos analizar. Que ninguna inteligencia —por más avanzada que sea— puede reemplazar la experiencia humana de aprender en comunidad, de debatir, de equivocarse, de construir sentido juntos. Leer articulo completo


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