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viernes, 15 de mayo de 2026

Por Lisandro Prieto Femenía
Diario Azua / 15 mayo 2026.-

«Nuestra cultura ha entronizado un principio que me parece letal: “Todas las opiniones son respetables”. Es una solemne estupidez. Las personas son respetables, pero las opiniones deben ganarse el respeto a través de las pruebas, de las razones, de la veracidad o de su utilidad» (Marina, 2004, p. 112).

Lamentablemente, nos hemos habituado a caminar sobre un suelo de vidrio, temerosos de que el sonido de una contradicción quiebre la frágil paz de la convivencia posmoderna. Existe un virus silencioso, una suerte de patología de la inteligencia, que se ha infiltrado en nuestras aulas, en nuestras tertulias y en el núcleo mismo de nuestra vida política. Se trata de la creencia de que todas las opiniones, por el solo hecho de ser enunciadas, gozan de una aureola de respetabilidad sagrada. Esta idea, bajo un disfraz de tolerancia parece proteger la democracia, pero, en realidad, es su mayor enemigo. Cuando afirmamos que todas las opiniones valen lo mismo, estamos decretando, en la práctica, que todas valen nada.

¿Desde cuándo el derecho a tener una creencia otorga a dicha creencia una inmunidad diplomática frente a la verdad? Es fundamental que nos detengamos a diseccionar esta confusión terminológica que hoy parece la norma. La libertad de expresión y la libertad de culto son derechos inalienables que protegen a los individuos, es decir, al sujeto de derecho, pero jamás al contenido semántico de lo que ese sujeto expresa. Un ciudadano tiene el derecho legal de afirmar que la Tierra es plana o que el odio al diferente es una virtud, y el Estado no debería encarcelarlo por ello. Sin embargo, ese mismo derecho no obliga a la sociedad ni a la academia a otorgar a tales despropósitos un lugar en la mesa de la racionalidad. Al confundir el respeto a la persona con el respeto a su opinión, estamos desarmando nuestra capacidad de juicio y entregando las llaves del bien común a la arbitrariedad más absoluta.

En su obra titulada “La inteligencia fracasada: teoría y práctica de la estupidez”, José Antonio Marina (2004) nos previene sobre los peligros de esta claudicación intelectual. El filósofo señala que la inteligencia puede ser utilizada para el bien o para el mal, pero también puede quedar atrapada en callejones sin salida por culpa de prejuicios que se vuelven dogmas intocables. La patética frase, muy utilizada en la actualidad, “respeto tu opinión aunque no la comparta” suele ser, en la mayoría de los casos, un gesto de pereza mental o de cobardía. Es la forma elegante de decir que no nos importa la verdad lo suficiente como para entrar en la noble lid de la argumentación. Si una opinión es falsa, calumniosa o violenta, ¿por qué habríamos de otorgarle el honor de nuestro respeto? El respeto es un valor moral que se debe a la dignidad humana, pero la verdad es un valor epistémico que se debe a la realidad.

Esta renuncia se disfraza hoy bajo el manto de lo políticamente correcto, una forma de censura blanda que confunde la cortesía con la sumisión. Lo que denominamos tolerancia se ha degradado en una suerte de nihilismo amable, donde señalar el error ajeno se percibe como un acto de crueldad y no como un servicio a la comunidad. La verdadera tolerancia es un ejercicio de fortaleza que nos obliga a soportar la existencia de lo que nos disgusta, pero jamás nos exige validar la mentira. Por el contrario, la sumisión a lo políticamente correcto es un acto de debilidad en tanto que representa el sacrificio de la honestidad intelectual en el altar de una armonía ficticia. En este contexto, Hannah Arendt es tajante al respecto en su ensayo “Verdad y política” (1996) cuando expresa que “la libertad de opinión es una farsa a menos que se garantice la información objetiva y que no se cuestionen los hechos mismos; la libertad de opinión, en otras palabras, no se refiere a la verdad factual” (p. 249).

Cuando permitimos que lo “adecuado” asfixie a lo “verdadero”, la convivencia se transforma en un teatro de sombras donde nadie se atreve a encender la luz. Esta sumisión crea un vacío ético donde los hechos dejan de importar y sólo sobrevive el sentimiento de haber sido ofendidos por la realidad. Pensemos por un instante en el daño que causa esta equidistancia en el ámbito educativo. Los jóvenes, imbuidos de un relativismo mal entendido, sostienen que criticar una idea ajena es una forma clara de agresión. Pero la verdadera agresión es permitir que alguien permanezca en el error bajo la falsa premisa de la tolerancia. Si un alumno defiende una postura que atenta contra la evidencia científica o los derechos humanos, nuestra obligación ética como docentes no es “respetar su visión”, sino confrontarla con rigor. Al respecto, John Stuart Mill, en su tratado “Sobre la libertad” (1984), ya nos recordaba la importancia del choque de ideas para el progreso de la humanidad. El pensador inglés sostenía que incluso si una opinión es errónea, su discusión beneficia a la verdad al obligarnos a defenderla con mejores argumentos: “Si toda la especie humana no tuviera más que una opinión, y solamente una persona fuera de la opinión contraria, la humanidad no tendría más derecho a imponer silencio a esa persona que el que tendría ella misma a imponer silencio a la humanidad, si pudiese” (p. 68).

No obstante, esa defensa de la libertad de expresión que hace Mill no debe leerse como una validación de la ignorancia. El hecho de que no debamos silenciar al que yerra no implica que debamos poner su error al mismo nivel que la verdad contrastada. Esta inercia hacia la aceptación universal se ha visto potenciada por una posmodernidad que ha exaltado la complacencia por la mentira. Vivimos en lo que Byung-Chul Han (2017) define como la “sociedad de la positividad”, es decir, un sistema que busca eliminar toda negatividad, todo choque y todo “no” que pueda interrumpir el flujo del consumo y la aprobación social. En esta arquitectura del consenso forzado, decir “no” a una opinión que consideramos falsa o aberrante se etiqueta inmediatamente como un acto de intolerancia, cuando en realidad es el último reducto de la libertad. Concretamente, Han nos advierte con lucidez que “la proliferación de lo igual se hace pasar por crecimiento. [...] Lo que hoy se experimenta no es la libertad, sino la falta de libertad que resulta de la autoexplotación y de la presión por la positividad” (p. 14).

Sumergidos en este mar de rostros que asienten, hemos olvidado que la filosofía es, ante todo, un ejercicio de distinción. Recuperar la valentía de decir “no” frente a discursos orquestados por agendas culturales que exigen nuestra adhesión incondicional es una urgencia ética a la que nadie le está prestando atención. Requiere la fortaleza que Nietzsche (1972) atribuía al espíritu cuando se transforma en león. Para él, no basta con soportar la carga del deber, sino que es necesario conquistar la libertad para crear nuevos valores, y eso sólo es posible mediante el “santo decir no”, frente a la tradición y el rebaño. Así lo expresa Nietzsche en “Así habló Zaratustra”: “Para crear valores nuevos, eso no lo puede hacer todavía el león; pero crearse libertad para un nuevo crear, eso sí lo puede hacer el poder del león” (p. 54).

Esta valentía de la negación, sin embargo, conlleva un precio social que hoy pocos están dispuestos a pagar. La sociedad estupidizada y masificada no tolera la disonancia y castiga con una ferocidad ácida a quien se atreve a señalar que el emperador está desnudo. Una ilustración magistral de este fenómeno la encontramos en la serie “Curb your enthusiasm”, donde Larry David encarna al paria de la etiqueta social. Larry es tildado de “asesino social” no porque sea un malvado, sino porque se niega abiertamente a participar en la farsa de las opiniones respetables por compromiso. El mote de “asesino social” (alegoría de “asesino serial” aplicada a lo políticamente correcto) que recae sobre David no es un estigma de su incapacidad para convivir, sino una medalla de su integridad epistemológica. Lo que el protagonista asesina no es la paz, sino la mentira ritualizada que sostiene una armonía muy cómoda, pero ficticia. Su insistencia en la verdad- incluso en la verdad trivial- lo convierte inmediatamente en el chivo expiatorio de una comunidad que prefiere la hipocresía reconfortante al roce de la honestidad. En este escenario, el discrepante es ridiculizado, tratado como un payaso o un desubicado, un recordatorio de lo que René Girard (1986) describía como la necesidad de la masa de unificar sus frustraciones contra una víctima propiciatoria para restaurar una paz ficticia.

Al observar las peripecias de David, asistimos a la anatomía del linchamiento posmoderno. El grupo no ataca la lógica de sus argumentos, sino su falta de “tacto”, esa palabra que hoy usamos para camuflar nuestra claudicación ante la falsedad. Aquí, el ridículo se invierte: no es David quien resulta patético por su franqueza, sino la turba que reacciona con violencia desmedida para proteger el statu quo de su propia idiotez. Esta violencia es el mecanismo de defensa de lo que José Ortega y Gasset (2005) identificaba como el “hombre-masa”, ese individuo que no quiere dar razones ni tener razón, sino que simplemente desea imponer sus vulgares opiniones como si fueran leyes universales. Con preocupación, Ortega y Gasset nos señalaba que “el hombre-masa es el que no se exige nada, sino que es en cada instante lo que ya es, sin esfuerzo de perfección, boya que va a la deriva. [...] Aquí el hombre-masa no desea dar razones, sino que se siente con el derecho a no tener razón y a imponer su sinrazón” (pp. 118-121).

En esta atmósfera de nivelación, aquel que no tiene miedo de discrepar es visto como un error del sistema que debe ser corregido mediante la burla o la expulsión. Convertir al disidente en un payaso es la estrategia más eficaz de la posmodernidad para desactivar el peligro de sus ideas: si logramos que el que dice la verdad parezca un loco o una inadaptado, ya no necesitamos refutar sus razones. Se produce, entonces, lo que Søren Kierkegaard (2012) denominaba “la nivelación”, un proceso donde el individuo es absorbido por “el público”, ese monstruo abstracto que anula toda excelencia y toda distinción en nombre de una igualdad mal entendida. Con amargura, Kierkegaard explicaba que “la nivelación es el predominio de la categoría generación sobre la categoría individuo. [...] Para que la nivelación se produzca verdaderamente hace falta que se introduzca primero un fantasma, cuyo espíritu sea la nivelación, un monstruoso nada, una abstracción: el público” (pp. 71-72).

Esta enfermedad social nos devuelve al eterno retorno de la fábula de Hans Christian Andersen, donde el emperador desfila con un traje inexistente tejido con el hilo de la vanidad y el miedo. El relato no trata sobre la desnudez de un monarca, sino sobre la complicidad de una corte y un pueblo que prefieren validar la nada antes que admitir su propia vulnerabilidad ante la mirada del otro. En el mundo contemporáneo, ese traje invisible está hecho de “opiniones respetables” que carecen de sustento, pero de que todos admiran para no ser tildados de ignorantes o crueles. El grito del niño “¡el Rey está desnudo!” no es sólo una observación óptica, sino un acto de sabotaje contra la arquitectura de la hipocresía. Al respecto, Michel Foucault (2004), en sus lecciones sobre el coraje de la verdad, rescató el concepto de “parresía”, ese hablar veraz que implica un riesgo para quien lo ejerce. La parresía no es sólo decir la verdad, es decirla cuando la estructura de poder- o de la masa- exige el silencio: “La parresía es la actividad discursiva por la cual alguien afirma, de manera clara y franca, su relación personal con la verdad, y corre un riesgo al hacerlo, pues el decir la verdad es un acto de libertad que se opone a la coacción” (pp. 25-26).

Cuando el niño expresa la verdad, no está pidiendo respeto por su opinión, está arrojando un hecho contra el cristal de la mentira colectiva. Lo trágico de nuestra época es que hoy, si un niño se atreviera a tal proeza, la multitud no despertaría de su letargo, sino que exigiría el respeto por el diseño invisible del sastre y acusaría al niño de carecer de sensibilidad estética o de “odio” hacia el colectivo de la corona. En pocas palabras, amigos míos, hemos convertido la ceguera voluntaria en un valor ético superior a la visión honesta y sensata.

Pregunto, ¿es posible construir una sociedad justa si renunciamos a la jerarquía de los valores y de las ideas? Al claudicar ante el “todo vale”, nos quedamos huérfanos de criterios para distinguir lo bello de lo mediocre, lo justo de lo útil y lo verdadero de lo ilusorio. Esta renuncia nos deja vulnerables ante los demagogos que, sabiendo que su discurso no resiste al mínimo análisis lógico, se refugian en el derecho a la opinión para sembrar el caos. El dolor que produce ver la degradación de la palabra pública debería conmovernos un poquito más, ¿no les parece? Debería despertarnos esa inquietud socrática que nos impide aceptar las sombras de la caverna como si fueran la luz del sol.

Tal vez sea el momento de recuperar el coraje de decir: “No, no respeto tu opinión”. No lo digamos desde la soberbia, sino desde el amor a la sabiduría y desde la responsabilidad que tenemos para con los demás. ¿No es, acaso, más honesto y más humano desafiar al otro a pensar mejor que dejarlo naufragar en su propia insensatez? La próxima vez que alguien les pida respeto por una idea que agrede a la razón o a la decencia, preguntémonos: ¿estamos siendo tolerantes o simplemente estamos siendo cómplices de la estupidez? ¿Estamos dispuestos a sacrificar la verdad en el altar de una falsa armonía? El silencio ante el error no es paz, es desierto y la filosofía, queridos lectores, comienza precisamente donde termina la comodidad de las opiniones aceptadas. ¿Qué precio estamos dispuestos a pagar por el confort de nuestro silencio? ¿Es nuestra paz social un templo construido sobre los cimientos de la mentira? Piénsalo, ¿no te parece?

Referencias bibliográficas y fuentes consultadas

Arendt, H. (1996). Entre el pasado y el futuro: Ocho ejercicios sobre la reflexión política. (A. Poljak, Trad.). Península. (Original publicado en 1961).

Foucault, M. (2004). Discurso y verdad en la antigua Grecia. (F. Fuentes, Trad.). Paidós. (Original publicado en 1983).

Girard, R. (1986). El chivo expiatorio. (J. Jordá, Trad.). Anagrama. (Original publicado en 1982).

Han, B.-C. (2017). La expulsión de lo distinto. (A. Saratxaga, Trad.). Herder. (Original publicado en 2016).

Kierkegaard, S. (2012). La época presente. (V. Gómez, Trad.). Trotta. (Original publicado en 1846).

Marina, J. A. (2004). La inteligencia fracasada: Teoría y práctica de la estupidez. Anagrama.

Mill, J. S. (1984). Sobre la libertad. (P. Levy, Trad.). Alianza Editorial. (Original publicado en 1859).

Nietzsche, F. (1972). Así habló Zaratustra. (A. Sánchez Pascual, Trad.). Alianza Editorial. (Original publicado en 1883).

Ortega y Gasset, J. (2005). La rebelión de las masas. Alianza Editorial. (Original publicado en 1930).

El autor es docente, escritor y filósofo
San Juan - Argentina  (2026)

 

Por Néstor Estévez
Diario Azua / 15 mayo 2026.-

El más reciente abril transcurrió entre el ruido y el valor. Recordemos que, en República Dominicana, para quienes habitamos el universo de la palabra, abril podría considerarse como una especie de mes de espejos. Entre el 5 de abril, Día del Periodista, y el 18, Día del Locutor, la agenda se llena de agasajos, pero también de una urgencia por el examen de conciencia en torno al oficio de la palabra escrita y hablada.

Este año, aunque incluyó brindis, mi bitácora priorizó actividades educativas, foros y conversación pausada. Tras recorrer diversos escenarios académicos y profesionales, incluyendo algunos reconocimientos, abril me deja una enseñanza con cuadre de certeza: mientras el ruido intenta ensordecernos, una reserva crítica se mantiene y avanza.

Desde inicios de ese mes, ya se percibía una atmósfera saturada. Lo advertíamos en reflexiones recientes: cuando el periodismo pierde, gana el caos, gana la desinformación y, en última instancia, pierde la democracia. No se trató de una exageración teórica. En cada taller y en cada encuentro de abril, una pregunta recurrente de estudiantes y veteranos giraba en torno a la supervivencia de la ética frente a la dictadura del clic.

Como sabemos, el ruido, ese fenómeno que hoy parece premiar la estridencia por encima de la sustancia, ha intentado colonizar la comunicación. Por fortuna, la respuesta encontrada en muchos participantes en esos encuentros me genera optimismo.

Durante mis interacciones académicas de ese mes, identifiqué personas con un hambre voraz por herramientas conceptuales. Nos quedó claro que no se trata solo de saber usar la Inteligencia Artificial —tema que abordamos con rigor, entendiendo que la técnica sin ética es solo velocidad hacia el abismo—, sino de rescatar el criterio.

En mis publicaciones de abril subrayaba que, ante tanto ruido, el desafío es saber comunicar con propósito. Y lo que vi en muchos rostros de jóvenes comunicadores fue el deseo de ser esa "voz que orienta" y no solo un "eco que aturde".

Esa labor pedagógica en abril me permitió validar que la sociedad no está huérfana. A pesar de esa legión de "opinólogos" que desdicen de la profesión con insultos y ligerezas, existe una contraparte poderosa. Me refiero a esos profesionales que, lejos de las luces del espectáculo mediático, buscan agregar valor.

En uno de mis textos, orientado a aportar para elevar los niveles de criticidad en las audiencias, me concentré en la necesidad de "coger y dejar", de aplicar filtros severos a lo que consumimos. Una recomendación similar hice a quienes producimos mensajes. El balance es claro: el ruido hace mucho volumen, pero el valor tiene peso.

Una de las ideas más destacadas en las actividades de ese mes está referida a la tecnología. Con relación a ella, se necesita clara ubicación: como la gran aliada o la gran amenaza. La conclusión en nuestros debates fue unánime: la IA podrá redactar notas, pero no podrá sentir el pulso de un barrio ni entender el dolor de una madre que busca justicia. Esa humanidad pesa doble: es lo que nos toca defender, pero también lo que nos hace insustituibles.

En esas actividades de abril confirmé que el compromiso con la verdad y la calidad sigue abriendo oportunidades para quien entiende que oficios como la locución y el periodismo están llamados a crear valor profesional, valor social y valor económico.

Sería ingenuo pensar que la totalidad de quienes ejercemos estos oficios asumimos estas ideas. Recordemos que hay gente que solo está “en búsqueda”. Afortunadamente, hay un sello distintivo: quien realmente escoge crear valor compartido con su oficio suele caracterizarse por niveles de empatía que “saltan a la vista”. Se trata de personas que regularmente no hacen ruido, aunque las tenemos en gran cantidad.

Por eso es que, luego de un mes entre el ruido y el valor, me quedo con el siguiente balance: el ruido pasará, como pasan las modas estridentes. Y cuando el ruido pasa, lo que queda, lo que realmente construye, es la palabra con fundamento, esa que nos esforzamos por mantener, con rigor y respeto, siempre por la línea de la decencia y la profesionalidad.


jueves, 14 de mayo de 2026

 


Representantes de organismos estatales y ciudadanos interesados durante la apertura de la primera subasta pública de bienes decomisados, celebrada en el Aula Magna de la UASD bajo la supervisión del Incabide / Fuente Externa

Diario Azua / 14 de mayo 2026


SANTO DOMINGO – En un evento sin precedentes que marca un hito en la lucha contra el crimen organizado, el Instituto Nacional de Custodia y Administración de Bienes Incautados (Incabide) realizó con éxito su primera subasta pública de 2026. La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) fue el escenario donde cientos de ciudadanos compitieron por adquirir propiedades, vehículos y artículos de lujo previamente vinculados al lavado de activos.

Bajo la estricta vigilancia de la DGII y la Contraloría General, el proceso puso a disposición un catálogo de 143 bienes que incluyó desde solares en Baní hasta lujosas aeronaves valoradas en millones de pesos.

De Figueroa Agosto a "César el Abusador"

La subasta captó la atención pública al incluir propiedades que pertenecieron a figuras del narcotráfico como José David Figueroa Agosto y César Emilio Peralta. Los asistentes ofrecieron pujas que superaron significativamente los precios base, reflejando una alta confianza en la legalidad y transparencia del proceso coordinado por el director del Incabide, Manuel Oviedo.

Ventas destacadas de la jornada:

Lujo en el aire: Una aeronave Falcon (Serie 190) fue valorada en RD$95.2 millones.

Turismo y Bienes Raíces: El Hotel South Beach en Barahona se vendió por RD$30.2 millones, mientras que un terreno en Cap Cana alcanzó los RD$32.5 millones.

Joyas y Relojes: Artículos de alta gama se subastaron con precios desde los RD$9,500 hasta los RD$100,000.

Fondos con destino social

De acuerdo con la Ley 60-23, el dinero recaudado en esta venta pública no irá a un fondo común sin destino. El Estado dominicano está facultado para reinvertir estos recursos en áreas críticas para el bienestar social:

Salud y educación.

Fomento del deporte.

Programas de regeneración de adictos.

Fortalecimiento de la lucha contra el narcotráfico y el delito.

Participantes depurados

Para garantizar que los bienes no regresen a manos criminales, los 345 participantes inscritos pasaron por un riguroso proceso de depuración. "Contamos con inversionistas, profesionales y ganaderos; ciudadanos interesados que han sido verificados para asegurar que no tengan vínculos con delitos ni sean servidores públicos", aclaró Oviedo.

Esta primera subasta de 2026 no solo representa un ingreso importante para el fisco, sino que envía un mensaje contundente sobre la administración de bienes decomisados mediante la Extinción de Dominio en la República Dominicana.


La OMS mantiene en once los casos de hantavirus y un riesgo bajo para la población / EFE Fuente Externa


Diario Azua / 14 de mayo 2026

Ginebra – La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió este jueves una actualización sobre el brote de hantavirus detectado en el crucero exploratorio Hondius, confirmando un total de 11 casos (incluyendo tres fallecimientos) entre personas que estuvieron a bordo de la embarcación. Pese a la gravedad de los síntomas, el organismo internacional asegura que el riesgo para la población mundial se mantiene en un nivel bajo.

Actualmente, el crucero navega con destino al puerto de Róterdam, en los Países Bajos, bajo estrictas medidas de seguridad biológica. A bordo permanecen 25 tripulantes acompañados por un equipo médico de la OMS, quienes deberán cumplir con una cuarentena obligatoria al llegar a tierra para evitar cualquier posibilidad de propagación.

El origen del brote: ¿De aves a humanos?

Las investigaciones preliminares sugieren que el "paciente cero" contrajo la infección en tierra antes de embarcar, posiblemente durante actividades de avistamiento de aves en zonas rurales del Cono Sur. Las autoridades sanitarias de Chile y Argentina colaboran en la investigación para determinar el punto exacto de exposición.

Sin embargo, lo que más preocupa a los expertos es la evidencia de transmisión de persona a persona dentro del barco. Análisis de laboratorio muestran que las secuencias del virus en los diferentes afectados son "casi idénticas", lo que confirma que el contagio se extendió entre los pasajeros durante la travesía.

Vigilancia en tres continentes

Dado que varios pasajeros desembarcaron antes de detectarse la magnitud del brote, se ha activado un protocolo de rastreo internacional en:

Santa Elena (Reino Unido)

Cabo Verde

Tenerife (España)

¿Qué es el hantavirus y cómo se contagia?

El hantavirus es una enfermedad zoonótica que se transmite usualmente por el contacto con fluidos de roedores infectados (orina, heces o saliva). No obstante, la variante de los Andes, presente en este brote, tiene la particularidad de poder transmitirse entre humanos en entornos cerrados.

La OMS recordó que no existe un tratamiento específico para esta enfermedad, por lo que la detección temprana y el traslado inmediato a unidades de cuidados intensivos son vitales para reducir la tasa de letalidad, que en este brote específico se sitúa en un 27 %.


Fernández destaca importancia de la geopolítica y los acuerdos de cooperación entre RD y EEUU


Diario Azua / 14 de mayo 2026

SANTO DOMINGO – En el marco del Congreso Internacional de Geopolítica celebrado en la capital dominicana, el expresidente y líder del partido Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, analizó el peso estratégico de los vínculos entre la República Dominicana y los Estados Unidos, calificando la relación como un activo indispensable para la seguridad y el crecimiento nacional.

Fernández enfatizó que la República Dominicana no puede ignorar su realidad geográfica ni demográfica. Según el exmandatario, la interdependencia con el mercado estadounidense es tan profunda que cualquier estrategia de desarrollo debe considerar a Washington como un aliado prioritario.

El peso de los números en la geopolítica

Para sostener su tesis, Fernández desglosó los pilares que sustentan esta alianza bilateral:

Exportaciones: El 85% de los productos dominicanos tienen como destino final los Estados Unidos.

Inversión y Remesas: El mayor flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) y el soporte vital de las remesas provienen del territorio norteamericano.

Turismo: La principal fuente de visitantes que dinamiza la economía local sigue siendo el mercado estadounidense.

Respaldo a la cooperación en seguridad

Al ser consultado sobre la reciente extensión del permiso para que aeronaves militares de EE. UU. utilicen aeropuertos dominicanos en operativos antinarcóticos, Fernández se mostró a favor de mantener estos mecanismos de colaboración.

Para el líder político, estas operaciones de interdicción bajo la iniciativa Escudo de las Américas son una extensión natural de la cooperación necesaria para garantizar la estabilidad regional frente al crimen transnacional.

"Por razones geográficas y demográficas, tenemos una relación especial que debemos cuidar", concluyó Fernández, reafirmando que la seguridad nacional está intrínsecamente ligada a la capacidad de trabajar de la mano con los socios estratégicos del norte.



Trump y Xi se oponen a un Irán con armas nucleares y piden normalizar el tráfico de Ormu/ EFEF/ Fuente Externa

Diario Azua / 14 de mayo 2026

Pekín – En un encuentro que redefine el tablero geopolítico actual, los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, alcanzaron este miércoles consensos críticos sobre seguridad nuclear y estabilidad energética durante su primera reunión bilateral en el Gran Palacio del Pueblo.

Según informó la Casa Blanca, ambos mandatarios coincidieron de forma tajante en que Irán no debe poseer "nunca" armamento nuclear. Este alineamiento entre las dos superpotencias envía un mensaje de presión sin precedentes hacia Teherán, en un momento de alta tensión en el Medio Oriente.

Ormuz: Libre tránsito y "no a los peajes"

Uno de los puntos más relevantes de la jornada fue la defensa conjunta de la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz. Xi Jinping expresó su firme oposición a la militarización de esta vía marítima vital y rechazó cualquier intento de cobrar derechos de paso o peajes, garantizando así el flujo ininterrumpido de hidrocarburos a nivel global.

El giro energético de China

En un movimiento que busca equilibrar la balanza comercial, el presidente Xi mostró un interés formal en incrementar la compra de petróleo estadounidense. Esta estrategia tiene un doble propósito:

Reducir la dependencia de China del crudo proveniente del Golfo Pérsico.

Fortalecer la cooperación económica bilateral, abriendo más el mercado chino a las exportaciones de EE. UU.

Gigantes tecnológicos en la mesa de negociación

La comitiva de Trump no solo fue política; contó con el respaldo del "poder tecnológico". Figuras como Tim Cook (Apple), Jensen Huang (Nvidia) y Elon Musk (Tesla) participaron activamente en la ceremonia de bienvenida y reuniones de trabajo, subrayando el interés de ambas naciones por expandir la inversión en sus respectivas industrias.

Fentanilo y agricultura: Los otros frentes

Trump aprovechó el encuentro para solicitar a Pekín una mayor firmeza en el control de los precursores del fentanilo y un aumento en las compras de productos agrícolas estadounidenses.

Aunque el primer día no arrojó acuerdos definitivos, la expectativa es máxima para el cierre de mañana, en lo que el presidente Trump ha calificado como "la cumbre más importante de la historia".

miércoles, 13 de mayo de 2026


Presidente del Indotel destaca avances en conectividad y transformación digital durante conmemoración del Día Mundial de las Telecomunicaciones

Diario Azua / 13 de mayo 2026

Gómez Mazara resaltó los avances del país en acceso a internet, televisión digital y expansión de las telecomunicaciones en zonas fronterizas

Santo Domingo. – El presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, afirmó que República Dominicana ha registrado avances significativos en materia de conectividad, inclusión digital y modernización tecnológica, al conmemorarse el 161 aniversario del Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.

Guido Gómez Mazara resaltó los avances del país en acceso a internet, televisión digital y expansión de las telecomunicaciones en zonas fronterizas.


El funcionario destacó que actualmente el país cuenta con conectividad en todos los municipios, así como importantes progresos en áreas como la implementación de la televisión terrestre digital y el fortalecimiento de la cobertura del espectro radial en las zonas fronterizas.

“Hoy tenemos conectividad en todos los municipios del país; eso refleja el crecimiento y el desarrollo que ha experimentado el sector telecomunicaciones en el país”, expresó Gómez Mazara durante una eucaristía celebrada en la Catedral Primada de América, con la participación de autoridades, representantes de empresas de telecomunicaciones, funcionarios y colaboradores del Indotel.

Eucaristía celebrada en la Catedral Primada de América.


Indicó además que el Indotel continúa impulsando proyectos orientados a reducir la brecha digital, ampliar el acceso a internet y fortalecer la infraestructura tecnológica nacional, mediante programas de inclusión y expansión de conectividad.

El titular del órgano regulador señaló que la institución también mantiene esfuerzos dirigidos a enfrentar el fraude tecnológico y telefónico, así como a fortalecer la protección de los usuarios y la seguridad en las telecomunicaciones.

Gómez Mazara valoró el aporte del sector privado al desarrollo de las telecomunicaciones en República Dominicana y aseguró que los avances alcanzados han sido posibles gracias al trabajo conjunto entre las empresas, el Estado y los distintos actores vinculados al ecosistema tecnológico.

Indotel reconoce colaboradores y colaboradoras de las distintas áreas su trayectoria, entrega y compromiso con la misión institucional.


El funcionario también llamó a actuar con humildad y sentido de responsabilidad en el ejercicio del servicio público y en la construcción de una sociedad más conectada e inclusiva.

Durante el evento también se reconoció a más de 50 colaboradores y colaboradoras de distintas áreas del Indotel por su trayectoria, entrega y compromiso con la misión institucional, en el marco de las actividades conmemorativas por el Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.

 


Diario Azua / 13 de mayo 2026

Santo Domingo, R.D. – El impacto del Primer Congreso Internacional de Geopolítica República Dominicana 2026 continúa creciendo y posicionándose como uno de los eventos intelectuales y estratégicos más importantes celebrados en el país en los últimos años.

Durante la mañana de este miércoles, el hashtag #Geopolítica2026 se consolidó como uno de los principales focos de opinión, conversación y tráfico digital en plataformas sociales, reflejando el amplio interés generado por el evento organizado por el Centro de Pensamiento Estratégico Dominicano, bajo la dirección de @ManuelCruzTV.

La magnitud del congreso ha captado la atención de sectores académicos, políticos, empresariales y comunicacionales, debido a la relevancia de los temas abordados sobre el nuevo orden mundial, los conflictos internacionales, la economía global, la seguridad estratégica y los retos geopolíticos que impactan directamente a América Latina y el Caribe.

El evento reúne importantes figuras del pensamiento geopolítico internacional como el expresidente Leonel Fernández, el analista español Pedro Baños, la intelectual mexicana Ana Esther Ceceña, el analista internacional Alfredo Jalife y el dirigente político José Ignacio Paliza, entre otros invitados nacionales e internacionales.

Las conferencias pendientes continúan generando gran expectativa en la audiencia, especialmente por los debates sobre guerra híbrida, multipolaridad, geoeconomía, soberanía regional, inteligencia estratégica y el impacto de las tensiones globales sobre las economías emergentes.

La dirección del Congreso Internacional de Geopolítica 2026 destacó que este posicionamiento digital evidencia el creciente interés de la sociedad dominicana por comprender los cambios acelerados que vive el mundo y la necesidad de desarrollar pensamiento estratégico desde República Dominicana.

El Centro de Pensamiento Estratégico Dominicano reafirmó además su compromiso de convertir este congreso en una plataforma permanente de análisis, formación y debate sobre los grandes desafíos internacionales contemporáneos.

#Geopolítica2026 continúa desarrollándose con una amplia participación presencial y digital, consolidando a República Dominicana como escenario regional para la discusión de los principales temas geopolíticos del presente y el futuro.

Por Ramón Minyety / Diario Azua
Santo Domingo, Rep. Dom. / 13 mayo 2026.-

“Sonetos en la menor”, de Olga Lara, ha sido publicado por el Banco Central, hecho que constituye un reconocimiento significativo tanto a la autora, como a la vigencia del soneto en el panorama literario contemporáneo.

La mesa principal estuvo encabezada por Don Héctor Valdez Albizu, Gobernador del Banco Central y su señora esposa Fior D’Aliza Martínez de Valdez; la Vicegobernadora Clarisa de la Rocha Torres, don Ervin Novas Bello, Gerente del Banco y don José Alcántara Almánzar Director del Departamento Cultural.

En este nuevo libro, Olga Lara nos ofrece una propuesta poética que articula, con notable equilibrio, tradición y contemporaneidad.

Su obra se inscribe en la estructura clásica del soneto, respetando sus exigencias formales; sin embargo, el tratamiento de las ideas revela una sensibilidad moderna —de tono existencial y, por momentos, lúdico— que renueva el molde sin fracturarlo.

La obra fue sometida a la evaluación de un jurado particularmente exigente, cuyos dictámenes han sido altamente favorables, lo que confirma la solidez estética del conjunto.

El volumen incluye un prólogo del escritor y poeta César Sánchez Béras, además de una valoración crítica de Ike Méndez sobre el soneto “El reto”, así como textos de los maestros Omar Messón y Ramón Saba, lo cual enriquece el diálogo interpretativo en torno a la obra.

Destaca la precisión en la construcción de los versos endecasílabos y la firmeza de la rima consonante, recursos que la autora maneja con naturalidad, evidenciando dominio técnico y madurez expresiva.

En este sentido, el endecasílabo se reafirma como el cauce más idóneo para el soneto, superando incluso al alejandrino, cuyo ritmo tiende a percibirse como la suma de dos heptasílabos, con la consiguiente pérdida de unidad melódica.

Así, la poesía de Olga Lara no solo dialoga con la tradición, sino que la revitaliza, dando lugar a una obra de notable coherencia estética y profundidad reflexiva.

Al agradecer la distinción, Olga Lara pronunció las siguientes emotivas palabras:

A veces la realidad supera la ficción.

Extraños y misteriosos son los caminos de El Señor.

El pasado año recibí una invitación a la puesta en circulación del libro de mi querida amiga la destacada periodista Emely Tueni.

Con mucho entusiasmo asistí al evento para celebrar con ella su gran logro.

Cuando me marchaba, en mi camino hacia la salida, tuve el grato placer de encontrarme con don José Alcántara Almanzar, director del Departamento Cultural.

Conversamos unos minutos y luego me invitó a saludar al señor gobernador, don Héctor Valdez Albizu.

En nuestro breve intercambio de palabras, le comento que le dejaré de regalo mis tres libros de poemas en la recepción, a lo que el señor gobernador me responde que, de ninguna manera, que se los dejara con don José.

Días después, le entrego “mis nuevos hijos” a este caballero de trato exquisito. 

Él comienza a leer algunos de los poemas, me felicita por su contenido y me pregunta si tengo en mente seguir escribiendo, a lo que le respondo que tengo 3 libros más por publicar: “Detrás de cámaras”, Psicología y pensamiento complejo” y “Sonetos en la menor”


Cuál no sería mi sorpresa cuando don José me dice que, si yo estaba dispuesta a someter alguna de esas obras a la evaluación de un jurado muy estricto, que se la hiciera llegar.

Su comentario me hizo remontarme a más de 40 años atrás cuando le pedí una cita al maestro Bienvenido Bustamante para que me evaluara como cantante y él me dijo: “le concedo la cita si usted está preparada para escuchar mi opinión sincera”. 

Le respondí:
Eso es lo que deseo, maestro.

Lo demás…es historia.

Con gran entusiasmo e ilusión le hice llegar a don José “Sonetos en la menor”, y esperé pacientemente (“desesperada y ansiosamente”) el resultado de esa evaluación.

El día que recibí un sobre con los comentarios del jurado y su aprobación, no podía creer lo que estaba leyendo.

Una insospechada validación a mis sonetos y en varios de ellos, escritas a mano, por alguno de sus miembros, las frases “muy bien, excelente”.

Es el premio más importante que he recibido en los últimos años.


Me honra compartir esta alegría con el gobernador Valdez Albizu por su volumen de Discursos sobre La Cultura en el Banco Central 2024-2025, y el maestro Antonio Gómez Sotolongo con su obra "Los sonidos y el tiempo. Las memorias inconclusas de Carlos Piantini".

Este último, es un libro de entrevistas en el que el escritor Antonio Gómez pregunta y el maestro Piantini responde sobre su vida, estudios y vivencias como violinista, director de orquesta, y director artístico del TN.

Con relación a “Sonetos en la menor”, es un libro de sonetos clásicos melódicos en los que intento contar una historia dentro de su formato de 14 versos endecasílabos, rima consonante y abrazada, acentuación prosódica en la tercera, sexta y décima mora de cada verso y abordó temas relacionados a la inequidad, la belleza, mi fe en Dios, el perdón, los derechos humanos, la deforestación, el silencio, las emociones, mis nostalgias azuanas, la fe, la dignidad, el amor por mi patria…

Mi impresión sobre las obras literarias de destacados escritores dominicanos, que fueron leídas por nosotros en el Club de Lectura Verónica Sención, la resumí también en ese formato que me apasiona.

Es un gran privilegio el poder celebrar esta noche, el
 resultado de un trabajo realizado con gran ilusión, entrega, entusiasmo…y algunas lágrimas.


Y lo que es más importante aún, el poder compartir con ustedes, nuestra obra literaria.


Felicito de todo corazón al Gobernador de esta prestigiosa institución, señor Héctor Valdez Albizu y a don José Alcántara Almanzar, por la creación de este programa en donde la literatura dominicana alcanza una gran difusión … ¡y un gran esplendor!

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