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domingo, 11 de enero de 2026

 

La historia registrará este momento como aquel donde el propio arquitecto de la agresión decidió confesar sus motivos, dejando al desnudo una estructura que ya no siente la necesidad de ocultar su esencia ante la mirada internacional.

Por Rafael Méndez
Diario Azua / 11 enero 2026.-

La defensa jurídica de Nicolás Maduro cuenta hoy con un poderoso recurso tras el reconocimiento implícito de Donald Trump a la investidura del mandatario venezolano al citarlo oficialmente como "Presidente" en sus recientes despachos.

Este giro argumentativo se suma a la tesis del "prisionero de guerra", la cual cobra fuerza legal tras el secuestro del líder bolivariano en su propio suelo para ser trasladado a territorio estadounidense bajo custodia militar.

Dicha estrategia de defensa se ve potenciada por una revelación de The New York Times, donde se confirma que el Departamento de Justicia admite que el "Cártel de los Soles" carece de una estructura jerárquica real. Según el prestigioso diario, este término es solo una etiqueta difusa para referirse a políticos corruptos, lo que desmorona inmediatamente el argumento central de que Maduro lideraba una organización criminal que, técnicamente, no existe.

Este colapso de la narrativa judicial coincide con la confesión de Trump sobre sus verdaderos intereses energéticos, admitiendo que el objetivo central de su política exterior siempre fue el control de los vastos recursos petroleros venezolanos. Al declarar que su administración busca "arreglar el petróleo" por encima de cualquier otra consideración, el jefe de la Casa Blanca ha provocado un "sincericidio" que invalida años de retórica sobre una supuesta crisis humanitaria.
El factor Fico y el descarte de la oposición

Esta "honestidad" brutal del mandatario norteamericano ha sido recibida con sátira por líderes globales como el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, quien subrayó que la transparencia de Trump desnuda la hipocresía internacional. 

Para Fico, resulta evidente que las acusaciones de narcoterrorismo solo fueron un pretexto logístico para ejecutar el secuestro de un jefe de Estado soberano, cuya inmunidad ha sido vulnerada bajo intereses corporativos que hoy se presentan sin disfraces. “Debo decir que siempre me ha gustado la sinceridad del presidente Trump. Él ha sido meridianamente claro: no se trata de derechos humanos ni de la libertad. Trump dice abiertamente: 'Queremos su petróleo”.

En el plano interno, Trump ha propinado un golpe mortal a la credibilidad de la oposición al descalificar públicamente a María Corina Machado como una opción de liderazgo viable para cualquier transición en el país caribeño. 

Con una frialdad que sorprendió a sus aliados, el líder republicano sentenció que "ella no tiene el apoyo interno ni el respeto", confirmando que la narrativa de una victoria opositora aplastante carecía de los sustentos mínimos. “Creo que sería muy difícil para ella ser la líder. No tiene el apoyo interno ni el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto”.

Esta desautorización demuestra que Washington ha decidido negociar directamente con quienes ostentan el poder real, dejando a sus antiguos peones en una orfandad política absoluta y humillante frente al mundo entero. 

Al reconocer que Machado es irrelevante para los fines estratégicos de su administración, Trump admite que la estructura del chavismo mantiene una cohesión que la mediática internacional intentó ocultar mediante campañas de desinformación que hoy caen por su propio peso.

La estrategia insurreccional al descubierto

La bomba informativa sobre la inexistencia de planes para elecciones libres a corto plazo confirma que la oposición asistió a las contiendas "sin un plan electoral, pero con un plan insurreccional" previamente diseñado. Este análisis coincide con las denuncias de sectores moderados que señalan al corinismo por buscar únicamente la intervención extranjera, una fuerza que hoy les da la espalda tras considerarlos políticamente incapaces de garantizar la estabilidad para la explotación minera.

A pesar del discurso de confrontación, Trump ha incurrido en un error estratégico al referirse repetidamente a su homólogo como el "Presidente Nicolás Maduro", otorgándole una legitimidad que sus abogados ahora usan como escudo. Si el propio captor denomina "Presidente" al prisionero en sus despachos digitales, se genera una contradicción insalvable para el sistema judicial estadounidense, el cual no puede procesar como a un criminal a quien reconoce como mandatario.

Esta admisión involuntaria refuerza la tesis del estatus de prisionero de guerra, una figura que otorga protecciones especiales bajo el derecho internacional y que complica severamente las aspiraciones actuales del Departamento de Justicia. Mientras los fiscales intentan vincularlo con un cártel que el propio diario neoyorquino califica como mito, la defensa gana terreno al denunciar que el secuestro violenta principios fundamentales de la soberanía global y la inmunidad diplomática necesaria.

El fin de la desinformación extractivista

La pérdida de este argumento por parte de la administración Trump deja al descubierto una operación militar que se aleja de la legalidad para entrar en el terreno del asedio energético directo. Cada mensaje publicado por el jefe de la Casa Blanca es una prueba de que el reconocimiento del poder real en Venezuela es innegable, incluso para aquellos que intentaron destruirlo mediante sanciones económicas y el uso desmedido de la fuerza.

El impacto de este sincericidio presidencial desmorona una campaña de desinformación global que proyectaba a Venezuela como un Estado fallido en medio de una guerra civil inexistente que solo justificara el saqueo. Hoy queda claro que la "sinceridad" de Trump es la evidencia final de un fraude narrativo que utilizó la bandera de los derechos humanos para ocultar ambiciones que siempre fueron estrictamente extractivistas frente al patrimonio de la nación.

La verdad sobre la inexistencia del Cártel de los Soles y el reconocimiento implícito de la autoridad de Maduro marcan el fin de una era de mitos construidos desde los centros de poder. La historia registrará este momento como aquel donde el propio arquitecto de la agresión decidió confesar sus motivos, dejando al desnudo una estructura que ya no siente la necesidad de ocultar su esencia ante la mirada internacional.

 

Por Araceli Aguilar Salgado
Diario Azua / 11 enero 2026.-

"La humanidad debe darle al niño lo mejor de sí." Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño, 1924

Panorama actual

A menos de seis meses de la apertura de la Copa Mundial 2026, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) no ha implementado un marco claro e integral para proteger a niñas y adolescentes de daños como la trata de personas, la explotación sexual, el trabajo infantil y el desplazamiento familiar, según denunció Human Rights Watch.

En 2018, cuando se otorgó la sede a Estados Unidos, Canadá y México, la FIFA prometió crear una Estrategia de Derechos Humanos, con protocolos de salvaguarda de la niñez y coordinación entre las 16 ciudades anfitrionas. Sin embargo, siete años después, estas promesas fueron diluidas y no existe una política integral que garantice la protección de las infancias.
México: cifras alarmantes

· México es el segundo destino mundial de explotación sexual infantil, según la Comisión de Turismo.

· La REDIM documentó entre 2015 y 2025 un total de 2,963 víctimas de trata de 0 a 17 años, de las cuales 2,218 fueron mujeres.

· La Ciudad de México, sede de múltiples partidos, concentró el 23% de las víctimas, y casi el 80% fueron niñas y adolescentes.

Este fenómeno responde a dinámicas patriarcales y desigualdades históricas que colocan a las mujeres en posiciones de subordinación. Como señala la investigadora Rosa Cobo Bedía, el negocio sexual convierte los cuerpos y la dignidad de las mujeres en mercancía, respaldado por el capitalismo y las estructuras patriarcales.

Riesgos de los mega eventos deportivos

El informe Keeping the Game Safe advierte que los mega eventos deportivos, como el Mundial, atraen a redes de trata y explotación infantil.

· Multitudes grandes y densas incrementan la probabilidad de que niñas y niños se pierdan o sean víctimas de violencia.

· El personal de seguridad sobrecargado limita la protección eficaz.

· Los proyectos de desarrollo urbano pueden provocar desplazamientos familiares y marginación comunitaria.
Reformas y acciones recientes

En septiembre de 2025, la Comisión de Turismo aprobó reformas a la Ley General de Turismo para prevenir la trata de personas y la explotación sexual infantil. Estas medidas obligan a prestadores de servicios a solicitar identificación oficial y acreditar vínculos familiares.

No obstante, persisten limitaciones:

· Falta de mecanismos de seguimiento.

· Riesgo de ineficacia en la aplicación.

· El 28.9% de las víctimas fueron captadas por personas de su propio entorno familiar, según el Consejo Ciudadano.

Iniciativas conjuntas

Durante el Mundial 2026, UNICEF, la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) y el Consejo Ciudadano unirán esfuerzos para:

· Fortalecer entornos seguros en hoteles, comunidades y espacios públicos.

· Implementar campañas nacionales de prevención y detección temprana.

· Promover herramientas de reporte accesibles en plataformas digitales.
Exigencias a la FIFA

Human Rights Watch subraya que la FIFA no puede eximirse de responsabilidad. Se exige:

· Capacitación obligatoria en protección infantil.

· Normas vinculantes de salvaguarda en todas las sedes.

· Personal especializado en cada ciudad anfitriona.

· Diseños de estadios centrados en la niñez y medidas contra el trabajo infantil.

· Una política uniforme de protección aplicable en Estados Unidos, México y Canadá, adaptada a los contextos socioeconómicos y legales.

El Mundial 2026 representa una oportunidad única para demostrar que el deporte puede ser un espacio seguro y digno para las infancias. El torneo puede ser recordado como un festival de paz y dignidad, o, por el contrario, como un evento marcado por la indiferencia ante la explotación y el abuso.

La diferencia dependerá de la capacidad de la sociedad, las instituciones y la FIFA para garantizar que la celebración del fútbol no se convierta en un terreno de silencio y violencia.Sin políticas claras y acciones contundentes, el Mundial corre el riesgo de transformarse en un catalizador de violencias y abusos, exponiendo a niñas, niños y adolescentes a situaciones de vulnerabilidad que contradicen el espíritu mismo del deporte.

El fútbol, como fenómeno global, debe ser un instrumento de unión y justicia, no un escenario de explotación. Por ello, la responsabilidad de los organizadores y de la comunidad internacional es indelegable: proteger la dignidad humana y salvaguardar el futuro de las infancias.

El Mundial 2026 será un espejo de nuestra capacidad colectiva para elegir entre la indiferencia o la acción, entre la explotación o la dignidad. La historia juzgará si este evento se convirtió en un símbolo de paz o en un recordatorio de las omisiones que permitieron la violencia.

"No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección de los niños." Nelson Mandela

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com
Por Araceli Aguilar Salgado
Diario Azua / 11 enero 2026.-

“El periodismo no es un poder, es un servicio.”

Fundado el 27 de mayo de 1998 en Nueva York, el Congreso Hispanoamericano de Prensa nació bajo el lema: “El periodismo no es un poder, es un servicio”. Desde sus orígenes, estableció un compromiso ético con la sociedad y con la defensa de la libertad de prensa.

A lo largo de casi tres décadas, esta organización ha reunido a periodistas, académicos, escritores y comunicadores de toda Hispanoamérica, convirtiéndose en un espacio de reflexión y acción frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo. Todo ello gracias a la visión de su fundador, el CEO y Presidente, Dr. Amín Cruz, quien ha guiado este proyecto con firmeza y vocación de servicio.
La misión del Congreso ha sido clara: unir a los profesionales de la comunicación en torno a la defensa de la libertad de expresión y el fortalecimiento de la democracia.

Su visión, en cambio, ha sido profundamente futurista, anticipando debates sobre temas que hoy son centrales:Economía global: análisis del impacto de la digitalización y la interdependencia de los mercados.
Geopolítica: reflexión sobre el papel de Hispanoamérica en un mundo multipolar.
Tecnología: abordaje de la revolución digital y sus implicaciones éticas.
Diplomacia y derechos humanos: promoción del diálogo intercultural y defensa de la dignidad humana.
El Congreso se ha distinguido por su ética periodística, defendiendo la independencia de los medios frente a presiones políticas y económicas.

En este sentido donde la censura y la desinformación amenazan la democracia, esta organización ha sido un bastión de resistencia y formación profesional, ofreciendo espacios académicos y encuentros internacionales que fortalecen la voz de los periodistas.
Uno de los rasgos más notables del Congreso es su capacidad de anticiparse a los debates:

· En tecnología, ha discutido sobre inteligencia artificial, redes sociales y su impacto en la comunicación.

· En economía, ha analizado la globalización y los retos de la sostenibilidad.

· En geopolítica y diplomacia, ha promovido la integración regional y el papel de Hispanoamérica en organismos internacionales.

· En derechos humanos, ha denunciado violaciones y defendido la libertad de prensa como derecho fundamental.
A 28 años de su creación, el Congreso Hispanoamericano de Prensa no solo ha consolidado su misión y visión, sino que se ha convertido en un referente ético y académico para el periodismo en el mundo hispano.

Su legado es la defensa de la libertad de expresión y su apuesta por un futuro donde la comunicación sea herramienta de justicia, democracia y dignidad humana.

“El Congreso Hispanoamericano de Prensa y Congreso Mundial de Prensa son instituciones que han forjado y contribuido a una innegable historia plasmada en años de arduo trabajo, siempre manteniendo viva la visión, misión y valores.” Dr. Amín Cruz

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

 

Por Oscar López Reyes
Diario Azua / 11 enero 2026.-

Los segundos, minutos y horas cruzan sin caprichos, y desgastan el cuerpo humano. Los días, las semanas y los años ondulan flechando sin compasión los órganos y sistemas vitales, en un declive fisiológico y filosófico que mana como flores de almendros.

En su movimiento sucesivo y cronológico, los ciclos peregrinan irreversibles en su unidireccionalidad. Y en su duración se tejen los cambios, ascendentes y descendentes, con causas y efectos en el espacio-tiempo. En esa secuencia lineal en la simultaneidad, la adultez realza como edad y envejecimiento, en un llamado a la separación terrenal sin retorno.

En esa sucesión, los intervalos se vuelven implacables y crueles, en un velo con rayos de luz. En el 2025, figuras emblemáticas de la comunicación rodaron hacia la eternidad: Dos fundadores de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), el primer secretario general del Sindicato Nacional de Periodistas Profesionales (SNPP), cinco maestros y referentes del teatro y la primera mujer que incursionó en la televisión.

Igualmente, vagaron a una atemporalidad sin principio ni fin, seis cronistas deportivos, un exdirector de Comunicación del Palacio Nacional, un exministro de cultura, un periodista general de brigada, un procurador de Corte de Apelación, dos periodistas victimados en el derrumbe del Jet Set, cuatro gremialistas, seis residentes en Nueva York, Nueva Jersey y España, y otros trabajadores de la comunicación social.

El calendario muestra una carátula luctuosa: a los 58 que en el 2025 transitaron por calles y avenidas en sarcófagos hacia campos santos, a mi lista se añaden otros anteriores, para suman unos 600 desde el 10 de enero de 1977, cuando teclee por primera vez en una redacción periodística.

ENERO: Simón Antonio Díaz, general vocero de la Policía Nacional, presidente de la Asociación de Cronistas Policiales y Judiciales (Apropol); Manuel Guillermo Mejía, director de Informativo Radio Baní, y Máximo Manuel Pérez, reportero de El Día y del Listín Diario, asignado al Palacio Nacional.

FEBRERO: Rhadamés Guillermo García, productor de programas de televisión y profesor de mercadotecnia de la UASD; José Arismendy López Quintero (Mendy López), narrador deportivo de las Aguilas Cibaeñas; Juan José Tejada, autor de la columna Efemérides Deportivas de La Información; Lucy Quisqueya Astacio, corresponsal en El Seibo de Listín Diario y Hoy, y luego notaria; Eridania Mir, hermana del poeta nacional Pedro Mir, una de las fundadoras de la Escuela de Comunicación de la UASD.

MARZO: Carlos Napoleón Alonzo Batista, fotorreportero por más de 20 años de la sección de Deportes del diario Hoy; Rafael González Tirado, profesor de la Escuela de Comunicación de la UASD desde su creación en 1962; Manuel Eduardo Soto, chileno que laboró para las agencias UPI, EFE, Reuters; el Nuevo Herald de Miami y que por dos décadas residió en RD; Iván García Guerra, director de teatro y catedrático de Creatividad Publicitaria y Actuación.

ABRIL: Andrés Osiris Tejeda, cronista deportivo, productor de programas de radio y televisión; Luis E. Jiménez, fundador del periódico Maguana, en 1969 y del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), que falleció a los 94 años; Patricia Acosta López, laboró en la Presidencia de la República, Radio Televisión Dominicana, Digecog y el INEFI), que dejó de existir en la tragedia Jet Set; Nikolái Urraca Matos, reportero de Diario Libre y fundador de la Librería SGA, que pereció en el Jet Set; Eulalio Almonte Rubiera (Lalo), director de El Sol y periodista del Listín Diario, Radio Cristal y El Caribe; Alexis Barreras Corporán, integrante de Sábado de Corporán y productor radial, y Humberto Olivo Beras (Humberto Olivera), quien participó en el programa radial “Dos Generaciones”, en Santiago.

MAYO: Roberto Rodríguez Marchena, director de Comunicación y vocero de prensa del gobierno de Danilo Medina 2012-2020; Teófilo Abréu Martínez, reportero de diario Hoy, Listín Diario y Radio Popular; Miguel Ángel Hernández Núñez, productor del programa televisivo Cuarto Poder, por Color Visión y primer secretario general del SNPP; Miguel Cruz Tejada, reportero de Radio Ideal de Moca, Listín Diario, Última Hora y La Información de Santiago y Nueva York; Yolaina Marmolejos, locutora de Radio Pueblo, Radio Televisión Dominicana y directora de la revista Libre, y Reinaldo Grullón, integrante de Matinal 3, por TV Plata, canales 3 y 30 de Puerto Plata.

JUNIO: Luis Minier Montero (Lumito), laboró para El Sol, Última Hora, El Nuevo Diario y corrector de estilo de Hoy; Socorro Castellanos, conductora del Show del Mediodía, por Color Visión, y presentadora de los programas “Buenas Tardes, a la Orden”; Augusto González Silverio, locutor en Nueva York y hermano del desaparecido cantautor Chivo González; Luis Godofredo Pichardo, sirvió a medios de Nueva York; Gilberto Hernández, editor económico de El Nuevo Diario y redactor de otros medios, y Jhon Willy Ciprián Valdez, reportero de los programas el Perfil de Las Noticias y en Espejo Informativo, en Punta Cana.

JULIO: Agliberto Meléndez, fundador de Cinemateca Nacional y productor de “Un Pasaje de Ida”, la primera película dominicana reconocida en festivales internacionales; René Antonio Fortunato, periodista del Listín Diario, La Noticia y El Caribe, y acreditado cineasta y documentalista; Arcadio Vargas Evertz, laboró para periódicos y emisoras de Santiago, y fue miembro del CDP); Pedro Joaquín Aguiar, productor del programa de TV La Verdad Hablada, en Nueva Jersey, y Over Ávila, locutor comercial y director de Mambo FM en Higüey.

AGOSTO: Miguel Angel Martínez, participó en los televisivos "El Show del Mediodía", "Relatos de Miky Bretón", "De Remate" y "Archivos de la Fiscalía"; Franklin Domínguez, actor, director de Información y Prensa de la Presidencia con cinco jefes de Estado, y director de General de Bellas Artes dos veces; José Rafael Lantigua, periodista, autor de más de una docena de libros, crítico literario en Ultima Hora y Diario Libre, y ex ministro de Cultura 2004-2008, y Hansel Omar Díaz Matthews, redactor deportivo de Hoy y productor del programa Tribuna Deportiva.

SEPTIEMBRE: María Cristina Camilo (Maíta), primera mujer dominicana en hablar por la televisión, en 1952 en La Voz Dominicana (hoy RTVD), que falleció a los 107 años; Tito Gil, reportero de los programas “Tony con el Pueblo” y “Qué pasa Romana”; Pedro Ureña, corresponsal de Hoy, El Nacional, la revista Suceso y Noticiario Mundial de Radio Beller, Montecristi-Dajabón; Iginio Arcenio Escalante, miembro del Círculo de Locutores en Jarabacoa, y César Augusto Santana, presidente ad vitam de la Asociación de Locutores Profesionales de la provincia La Altagracia (ALPPA).

OCTUBRE: Limbert de la Cruz, reportero gráfico de CDN en el Cibao y espacios radiales y televisivos de Santiago; Rafael Rondón Taveras, presidente del Grupo de Medios RRT, en El Seibo; Marcos Bencosme, reportó para Radio Televisión Dominicana, Teleantillas y para el consulado de RD en New York; Jesús Ortega, director y productor de los programas “Actualidad y Noticias” y “Enlace Informativo” en La Romana; Mario Fernández, fundador de varios medios en La Florida y primer secretario general del CDP en Miami, y Patricia E. Pérez, en La Altagracia cubrió para el semanario El Tiempo y Diario Libre. Falleció de un infarto, a los 25 años de edad.

NOVIEMBRE: Luis Ramón Cordero, director del suplemento Deportes de Ahora en El Nacional y miembro fundador de Hoy; Pedro Martín Terrero Cuevas, miembro del CDP en Barahona, Procurador Fiscal y Procurador de la Corte de Apelación; Tomás Julián Cabrera, integrante del programa Tizón Deportivo, por Teleantillas; Alberto Medina fue director de Radio Oriente y laboró para Aurora 89.9 FM. y “Todo sobre las Estrellas Orientales” en San Pedro de Macorís, y Juan Romero, perteneció al área de comunicación del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en esa provincia.

DICIEMBRE: José Francisco de Aza Pérez (Josie Pérez), locutor y comunicador de Higuey; Arismendy González Ramos, laboró para Listín Diario, El Caribe y como director de relaciones públicas y prensa del Ministerio de Agricultura, y Santiago González Vanderlinder (Chago), jefe de redacción de Hoy y El Nacional en Santiago, y relacionista del Aeropuerto del Cibao.

Son 50 hombres y 8 mujeres de la comunicación que en el 2025 desde Santo Domingo, Santiago, Higuey, Nueva York, La Romana, San Cristóbal, El Seibo, San Pedro de Macorís, Baní, Bonao, Puerto Plata, España, Nueva Jersey, Montecristi, Moca y Barahona remontaron a la dimensión ilimitada. Se sostiene que han escalado a un estado superior de existencia, en lo que se ha denominado la vida después de la muerte.

Cincuenta y tres culminaron biológicamente -muerte natural-, tres por accidentes de tránsito y dos en la tragedia de Jet Set, cuyos imputados macabramente se están burlando de la sociedad, con escasa reacción ciudadana. Fueron la más joven Patricia E. Pérez, de 25 años, y la más longeva María Cristina Camilo, a los 107 años. Volaron, como la brisa y las aves, al Tercer Cielo, señalado como el reino más tranquilo y sublime. Honremos sus memorias.

Autor: expresidente Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), Asoc. Escuelas de Comunicación Social (AdecomRD), Instituto de Previsión y Protección del Periodista (IPPP) y actual presidente Asoc. Profesionales de Relaciones P. (Asodoprep).

sábado, 10 de enero de 2026

“El poder produce saber... Poder y saber se articulan directamente el uno sobre el otro”- Michel Foucault, Vigilar y castigar (1975)

Por Lisandro Prieto Femenía
Diario Azua / 10 enero 2026.-

Bien sabemos que la epistemología, disciplina cuyo nombre se deriva del griego episteme (conocimiento) y logos (ciencia o discurso), es la rama de la filosofía que se dedica a estudiar la naturaleza, el alcance y los límites del conocimiento humano. Si bien las preguntas sobre la verdad y la certeza son tan antiguas como la filosofía misma, la epistemología se consolidó como un campo de estudio diferenciado a partir de la Modernidad. Filósofos como John Locke, David Hume e Immanuel Kant sentaron las bases al indagar en las fuentes del conocimiento, los procesos de la razón y la posibilidad misma de alcanzar la verdad objetiva. Sin embargo, en una era marcada por la post-verdad y la instrumentalización del saber, su utilidad no reside en ofrecer certezas definitivas, sino en la capacidad para desenmascarar las condiciones sociales, políticas y económicas bajo las cuales el conocimiento se produce y se legitima. Su campo de estudio se expande así más allá de la lógica de la justificación para indagar en las relaciones de poder que subyacen a la ciencia, las fuerzas económicas que la orientan y el valor de verdad que se le concede. A partir de ello, la epistemología se constituye como la conciencia crítica de la razón, examinando no sólo los métodos, sino también los intereses.

Históricamente, la filosofía se ha enfrentado al desafío de comprender la dinámica de la ciencia. Puntualmente, Karl Popper, con su criterio de falsabilidad, puso en jaque la idea de una ciencia que produce una verdad absoluta al postular que una teoría científica no es irrefutable, sino provisoriamente válida hasta que un experimento la desmienta. En sus palabras, sostuvo que “la falsabilidad de un sistema debe ser tomada como criterio de demarcación. No exijo que un sistema científico pueda ser seleccionado, de una vez para siempre, en un sentido positivo; pero sí exijo que tenga una forma lógica tal que pueda ser seleccionado, en un sentido negativo, por medio de contrastes empíricos” (La lógica de la investigación científica, 1934).

Sin embargo, Thomas Kuhn complejiza este panorama con su noción de “paradigma”. Para él, la ciencia no avanza de forma lineal, sino que opera dentro de un marco de supuestos compartidos que rara vez son cuestionados, al que denominó estadio de “ciencia normal”. En este período, la actividad principal no es la búsqueda de verdades definitivas, sino la resolución de “enigmas” o problemas que el propio paradigma define y permite abordar. También, sostuvo que “un paradigma es lo que los miembros de una comunidad científica, y sólo ellos, comparten” (La estructura de las revoluciones científicas, 1962). Ahora bien, la capacidad de un paradigma para ofrecer herramientas y un marco conceptual para la resolución de estos problemas es lo que realmente lo legitima. Sólo cuando estos enigmas se vuelven irresolubles y se acumulan como anomalías, el paradigma entra en crisis, abriendo la puerta a una “revolución científica” y a la adopción de un nuevo marco que sí se muestre capaz de resolver los problemas.

La precitada noción de paradigma puede ser interpretada de manera análoga a las “epistemes” de Michel Foucault, aunque con una diferencia de alcance. Foucault lo describe como el orden subyacente que organiza el pensamiento de una época y determina las condiciones de posibilidad para el conocimiento en general, abarcando no sólo la ciencia, sino también las artes, la economía y la filosofía. Mientras que el paradigma de Kuhn es específico de una disciplina científica, la episteme de Foucault es una estructura que pre-condiciona de manera anónima y no consciente, el pensamiento de todos los sujetos de una época determinada.

Sobre la precitada base, Imre Lakatos propuso una alternativa con su “metodología de los programas de investigación científica”. Para él, la ciencia no avanza por la refutación de teorías aisladas, sino por la competencia entre programas de investigación, cada uno con un “núcleo duro” o hipótesis fundamentales. Lo explicita con claridad al señalar que “la unidad básica de evaluación no es una teoría aislada o un conjunto de proposiciones, sino un programa de investigación” (La metodología de los programas de investigación científica, 1978). Así, la ciencia se presenta como un proceso de competencia racional, aunque esta racionalidad queda en entredicho cuando se observa la influencia de factores ajenos a la lógica.

Consecuentemente, Robert K. Merton, sociólogo de la ciencia, delineó en su célebre “teoría de las normas”, un ideal regulativo para la ciencia. Estas normas, que incluyen el comunismo (el saber es propiedad colectiva), y el desinterés (el científico busca el saber por el saber mismo), representan la creencia en una ciencia autónoma y virtuosa. Particularmente, expresó que “los cánones de la ciencia son, por un lado, una serie de principios epistemológicos y metodológicos; por otro, una serie de valores y normas que rigen la conducta de los científicos” (Teoría y estructura sociales, 1949). Como podrán apreciar, queridos lectores, se trata de normas que pretenden ser el fundamento de la ciencia, pero que en definitiva constituyen las bases del mito de una ciencia pura, totalmente inexistente en el plano de lo real.

Autores como el precitado Foucault han logrado realizar una crítica aguda al respecto, subvirtiendo radicalmente este ideal. Su tesis del “saber-poder”, argumenta que el conocimiento no es algo que el poder simplemente restringe, sino que lo produce para ejercer un control más sutil y efectivo. Al respecto, es conocidísima su sentencia que versa: “El poder produce saber... Poder y saber se articulan directamente el uno sobre el otro” (Vigilar y castigar, 1975). Conjuntamente, Pierre Bourdieu introdujo el análisis de los campos sociales, sosteniendo que la ciencia no es una comunidad de sabios desinteresados, sino un campo de fuerzas donde los agentes compiten por el capital. En sus palabras, lo explicaba así: “El campo científico es el lugar de una lucha competitiva, en la que el monopolio de la autoridad científica... es la apuesta” (Homo Academicus, 1984). En este campo, los científicos acumulan diferentes tipos de capital (simbólico, económico, social) que determinan su prestigio y capacidad para influir en las decisiones.

Asimismo, Latour nos legó el concepto de “redes sociotécnicas” para demostrar que los hechos científicos no son descubrimientos neutrales, sino que se “construyen” a través de un complejo entramado de actores, que incluye científicos, instrumentos, publicaciones y, crucialmente, inversores. Para él, “Un hecho científico es un híbrido de humanos y no-humanos, de laboratorios y de la sociedad, de textos y de tecnología” (Ciencia en acción, 1987). En estas “redes”, el inversor no es un agente externo, sino el actor constitutivo que orienta la dirección de la ciencia desde su concepción. De este modo, el “desinterés” de Merton se revela como una ficción, y el “comunismo” del saber se desvanece ante la primacía de la propiedad intelectual y las patentes.

En este punto de la reflexión, es preciso explicitar que la ciencia, a menudo idealizada como una empresa que persigue la verdad para el beneficio de la humanidad, no investiga necesariamente lo que la sociedad necesita para vivir mejor, sino lo que el mercado demanda para vender más. Esta subordinación de la razón a la lógica del capital fue analizada con agudeza por la Escuela de Frankfurt. Puntualmente, Jürgen Habermas, por ejemplo, criticó la instrumentalización de la ciencia, que pasa de ser una fuerza de emancipación a una herramienta de control, al exclamar que “el progreso técnico depende hoy de la lógica del capital y del Estado, y no de una orientación hacia los fines de la emancipación humana” (Ciencia y técnica como 'ideología',1968).

Esta realidad se manifiesta de manera elocuente en los programas de investigación. El financiamiento de la investigación científica, que actúa como un poderoso actor de las redes de Latour, está sesgado hacia áreas que prometen un rápido retorno económico. Por dar un simple ejemplo, la industria farmacéutica invierte miles de millones en medicamentos para tratar enfermedades crónicas en países desarrollados, que garantizan un flujo de ingresos constante. En contraste, la investigación de enfermedades que afectan a poblaciones de escasos recursos, como la malaria o el dengue, recibe una financiación desproporcionadamente menor. En este escenario, queridos amigos, el conocimiento se convierte en una mercancía y el científico en un productor de bienes con patente, desmantelando por completo la idea de una ciencia que opera bajo los ideales ridículos que expuso Merton precedentemente.

Si el caso de la industria farmacéutica revela la subordinación de la ciencia a la lógica del mercado, el de la industria militar lo expone en su forma más cruda. En este campo de fuerzas, para utilizar el término de Bourdieu, la competencia no es sólo por el capital económico, sino también por el capital político y simbólico del poder militar. La ciencia es un agente fundamental en esta dinámica. La investigación en áreas como la robótica, la inteligencia artificial, la nanotecnología y la biotecnología se dirige con frecuencia a la creación de armamento más letal y sistemas de vigilancia más sofisticados, en lugar de resolver los problemas humanitarios más apremiantes.

En las precitadas “redes” descritas por Latour, los contratos multimillonarios de investigación y desarrollo actúan como actores determinantes. Los fondos provenientes de gobiernos y corporaciones de defensa no sólo financian ciertos proyectos, sino que también legitiman y normalizan las agendas de investigación, marginando aquellas que no se alinean con los intereses estratégicos o comerciales. De este modo, la ciencia se convierte en un medio para fines instrumentales, como criticó Habermas, puesto que el progreso técnico no se orienta hacia la emancipación humana, sino hacia la consecución de objetivos de dominación y control. La búsqueda de la verdad se desvía, y la ciencia se instrumentaliza para fines que perpetúan los conflictos, evidenciando una vez más que el saber, lejos de ser un bien y un derecho universal, es una herramienta modelada por el poder.

Ante la eclosión de la era patética de la “post-verdad”, donde la validez de la evidencia es constantemente impugnada, la pregunta sobre la posibilidad de hacer filosofía de la ciencia se vuelve acuciante. La desinformación masiva e intencional, en conjunto con la relativización de los hechos, son la culminación de un proceso en el que la confianza en las instituciones del conocimiento ha sido erosionada. La filosofía, entonces, no puede limitarse a analizar la lógica de los argumentos. Debe enfrentar la tarea de restaurar la validez del discurso racional en una esfera pública que se encuentra fragmentada, y para ello, debe volverse radicalmente política. Su tarea es examinar no sólo la coherencia interna de una teoría, sino su función social y su capacidad para resistir a la instrumentalización por parte de los poderes económicos y políticos.

Si los hechos científicos son construcciones sociales y la financiación de la ciencia está sujeta a intereses del mercado, la idea de la objetividad se presenta como un desafío insoslayable. ¿Es esta una meta alcanzable, o tan solo un ideal regulativo que sirve de coartada a los poderes que la instrumentalizan? Ante la manipulación de la evidencia y la proliferación de información falsa, el rol de la epistemología se ve interpelado. ¿Debe concentrarse en la demarcación entre ciencia y pseudociencia o en la crítica de las estructuras de poder que legitiman ciertos conocimientos sobre otros? Seguidamente, y en una época donde la ciencia se ha vuelto un actor central en la economía global, ¿cómo podemos recuperar una epistemología que interprete el valor del saber no por su rentabilidad, sino por su capacidad de servir a la emancipación de la humanidad?

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

· Bourdieu, P. (1984). Homo academicus. Les Éditions de Minuit.

· Foucault, M. (1975). Vigilar y castigar: Nacimiento de la prisión. Siglo XXI.

· Foucault, M. (1976). Historia de la sexualidad, vol. 1: La voluntad de saber. Siglo XXI.

· Habermas, J. (1968). Ciencia y técnica como 'ideología'. Tecnos.

· Kuhn, T. S. (1962). La estructura de las revoluciones científicas. Fondo de Cultura Económica.

· Lakatos, I. (1978). La metodología de los programas de investigación científica. Alianza.

· Latour, B. (1987). Ciencia en acción: Cómo seguir a científicos e ingenieros a través de la sociedad. Labor.

· Merton, R. K. (1949). Teoría y estructura sociales. Fondo de Cultura Económica.

· Popper, K. R. (1934). La lógica de la investigación científica. Tecnos.

El autor es docente, escritor y filósofo
San Juan - Argentina (2026

 

Por Still Pérez
Diario Azua / 10 enero 2026.-

A raíz de la confesión atribuida a familiares de la niña Brianna Genao Rosario, de apenas 3 años de edad, reportada como desaparecida el 3 de diciembre de 2025 en la comunidad de Barreto, municipio de Imbert, provincia Puerto Plata, se ha reabierto en la opinión pública un viejo debate:

¿se puede condenar por homicidio sin que aparezca el cadáver?

Desde mi punto de vista, ese tema no está realmente en discusión. La experiencia judicial dominicana, así como el derecho comparado, ya ha demostrado que es posible condenar sin cuerpo, siempre que existan pruebas suficientes. Hay precedentes claros en nuestro país que así lo confirman.

El verdadero debate el que sí importa es otro:

¿Se ha conducido la investigación de forma correcta, rigurosa y técnica, para recabar indicios suficientes que puedan transformarse en pruebas capaces de sostener una condena?

En derecho penal no todo se prueba con testigos presenciales o con pruebas directas. Desde la teoría material del derecho, se sabe que los hechos pueden acreditarse mediante prueba indiciaria o indirecta, siempre que esos indicios sean plurales, coherentes entre sí, no contradictorios y pertinentes.

Un indicio es un hecho cierto y comprobable del cual se infieren otros hechos que no son perceptibles de manera inmediata por los sentidos.

Una mancha de sangre, restos biológicos, un tejido, una huella de calzado, una hebra de cabello, un patrón de desplazamiento, una incongruencia en versiones, un comportamiento posterior al hecho… todo eso puede construir, pieza por pieza, una verdad judicial.

Por eso es un error reducir el análisis a la pregunta de si hay o no cadáver.

La ausencia del cuerpo no impide, por sí sola, una condena. Lo que sí la impide es una investigación deficiente, improvisada o mal documentada.

También es importante aclarar algo que suele generar confusión: la confesión, por sí sola, no basta.

La confesión debe sostenerse en sede judicial, resistir el contradictorio, mantenerse en las distintas etapas del proceso y, sobre todo, estar respaldada por otros elementos probatorios. En nuestro sistema procesal penal, la confesión no es prueba absoluta.

La vieja frase “a confesión de parte, relevo de pruebas” no tiene cabida en la práctica probatoria moderna, ni en el derecho procesal penal dominicano. Esa idea ha sido superada académicamente y desterrada normativamente, precisamente para evitar condenas basadas solo en palabras y no en hechos demostrables.

De ahí que insista: la clave de este caso no está en el cadáver, sino en la investigación.

En cómo se preservaron escenas, en cómo se levantaron indicios, en cómo se documentaron búsquedas, en la coherencia entre las versiones, en la pericia forense, en la cadena de custodia y en la capacidad del Ministerio Público de construir un relato probatorio sólido, lógico y verificable.

Si la investigación es fuerte, la condena es posible. Si la investigación es débil, ni siquiera la confesión más escandalosa bastará.

Ese es el verdadero desafío del caso Brianna Genao Rosario. Y ahí es donde debe centrarse el debate serio, responsable y jurídico.

El autor es abogado y reside en Barahona.

Testigo del tiempo

Por J.C. Malone
Diario Azua / 10 enero 2026.-

En Venezuela hubo: A) traición:; B) negociación; C) una traición negociada; o D) A,B y C son ciertas. Importante sería saber: ¿quién vendió o traicionó a quién?

Los chinos y los rusos sabían lo que pasaría, por eso sacaron un montón de toneladas de plata que tenían en Venezuela. Las Fuerzas Armadas Bolivarianas lo sabían, por eso no tiraron ni un tiro, como hizo Israel el siete de octubre de 2024.

Los únicos muertos reportados en torno a Maduro son unos 30 oficiales de su seguridad, de nacionalidad cubana. Y el Palacio de Miraflores, hasta ahora, no ha dicho absolutamente nada, parece que “tiraron los cubanos pa’alante”. Porque parece que Maduro estuvo “secuestrado” por los cubanos.

Los chavistas vendieron a los cubanos, quienes ignoraban lo que venía; aunque el presidente Nicolás Maduro, luce mal, saldrá mucho mejor de lo que se espera. Su expediente tiene más agujeros que un queso suizo y descansa sobre pobres argumentos jurídicos.

Entonces, Maduro y los otros estamentos de poder venezolanos “vendieron” a los cubanos, que fueron las ovejas sacrificadas ante el altar de Washington.

Maduro actúa como la víctima, “vendida”, pero en realidad él fue quien vendió.

Venezuela está administrada por cinco grupos que mantienen cuotas de poder equitativas.

Los hermanos Rodríguez, Delcy Rodríguez, (actual presidenta encargada) y su hermano Jorge presidieron la Asamblea Nacional; son una facción. Diosdado Cabello es otra, el general Vladimir Padrino López con los militares; y las pandillas del Tren de Aragua forman otra.

Ninguno de esos grupos hizo nada, parece que todos, excepto los cubanos, sabían lo que vendría.

Ahora la presidenta Rodríguez le obedece a Washington. El secretario de Estado, Marco Rubio, no la regaña porque ella está bien alineada con Washington.

El verdadero gran perdedor es Cuba, Venezuela ahora venderá más petróleo y así podrá mejorar la condición de vida de su pueblo, pero los cubanos no tienen opciones.

Esto, una vez más, confirma que la política sigue siendo un asqueroso juego de engañifas, traiciones, deslealtades, deshonestidades y puñaladas traperas.

jueves, 8 de enero de 2026

Por Néstor Estévez
Diario Azua / 8 enero 2026.-

La memoria de Abraham Lincoln y la de Simón Bolívar se mantienen vivas en la capital de la República Dominicana. Dos importantes avenidas de la Ciudad Primada del Nuevo Mundo sirven para que eso sea posible.

Claro, eso de “memoria” puede que resulte exagerado. Para mucha gente se tratará de dos vías para circular y nada más. Sin embargo, ante los más recientes acontecimientos ocurridos en torno a Venezuela y el rol jugado por Estados Unidos, más que oportuno es hurgar en dos símbolos cumbres para esos países y para gran parte del mundo.

Usemos orden cronológico. Simón Bolívar, nacido en 1783, es un personaje fundamental en la historia de Venezuela. Su legado sigue siendo esencia de su identidad nacional y su cultura. Incluso, desde 1999, el nombre oficial del país es República Bolivariana de Venezuela.

Abraham Lincoln, nacido en 1809, es considerado uno de los presidentes más importantes en la historia de Estados Unidos. Su legado es fundamental por unificar al país, abolir la esclavitud y ser modelo de liderazgo y referente para la democracia.

Cuando Lincoln nació, ya Bolívar había vivido más de la mitad de sus años. Sin embargo, aunque sus vidas, en tiempo, solo llegaron a coincidir durante veintiún años, sus trayectorias y sus aportes a la sociedad tienen valiosas coincidencias de altísimo valor para quien de manera coherente diga sentir orgullo por sus respectivos legados.

Tanto la Carta de Jamaica (1815) como el Discurso de Angostura (1819) son fundamentales para entender el pensamiento de Simón Bolívar. Para ese tiempo, probablemente correteaba en el condado de Hardin, Kentucky, quien luego sería el decimosexto presidente de Estados Unidos. El pequeño Lincoln contaba con seis y diez años, en esas respectivas ocasiones.

En su Carta de Jamaica, Bolívar defiende la República como forma de gobierno popular, pero refería la necesidad de límites institucionales fuertes para evitar el caos. En el mismo documento, Bolívar plantea que la soberanía nacional es irrenunciable y debe ser ejercida por los pueblos americanos sin intervención externa.

Casi seis décadas después, refiriéndose a la soberanía, Lincoln plantea que el poder político emana del pueblo y ninguna minoría puede gobernar sin su consentimiento. Esa idea toma forma más clara en su discurso del 19 de noviembre de 1863, en el cementerio de Gettysburg, Pensilvania, donde se había librado una batalla crucial de la Guerra Civil Estadounidense.

En ese discurso fue donde Lincoln se refirió a la democracia como “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Hasta aquí, como es fácil notar, ambos afirman que la autoridad legítima reside en el pueblo. Y ambos conciben la soberanía como atributo del pueblo y base de legitimidad política.

Otro tópico abordado por Bolívar en su Carta de Jamaica fue la autodeterminación. Allí postula el derecho de las naciones hispanoamericanas a gobernarse y rechazar toda dominación colonial. Había trascurrido un poco más de cuatro décadas cuando Lincoln rechaza la esclavitud y sostiene que ningún gobierno puede imponerse sin consentimiento. Es sencillo reparar en que ambos creen en el derecho de los pueblos a decidir su destino sin coerción externa o interna.

Pero todavía hay más. Tanto el Libertador como el Presidente Unificador dejan claro su compromiso con la libertad. Para ambos, la libertad es un principio fundamental e inalienable para la organización política. En su Discurso de Angostura, Bolívar plantea que la libertad es inseparable de la virtud cívica. Con claridad meridiana sostiene que no basta con independizarse, sino que se necesita educar para ejercer la independencia. A lo que, cuarenta años después, agrega Lincoln: “aquellos que la niegan a otros no la merecen”.

Con este breve repaso, cabe preguntarse entonces para qué sirven los referentes. No para adornar avenidas ni para ser invocados selectivamente según convenga al relato del momento, sino para orientar, para poner límites y para evitar confusiones inducidas.

En tiempos de posverdad, cuando el ruido suplanta al argumento y el algoritmo premia el desparpajo, volver a Lincoln y a Bolívar no es un ejercicio nostálgico, sino un acto de responsabilidad cívica. Sus ideas incomodan porque obligan a contrastar discursos con acciones, poder con legitimidad y fuerza con derecho.

     

Por Narciso Isa Conde
Diario Azua / 8 enero 2026.-


La operación de captura y secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, y la acción de exterminio de su escolta, fueron consumadas luego de la ubicación precisa por la CIA y el MOSSAD israelí de su refugio nocturno y de la posterior inhabilitación técnica del sistema de protección espacial.


Esa fue la operación y el propósito que en la lógica de esa guerra corporativa y pro colonial no debía fallar bajo la conducción de la experimentada inteligencia criminal de EEUU e Israel; y, por eso, decidieron concentrar en esa vertiente de la agresión militar contra Venezuela la mayor y más calificada fuerza invasora mar-aire-tierra, en la modalidad de acción quirúrgica relámpago (entrada sorpresiva y salida veloz).


Hubo resistencia heroica, en la que se destacó el contingente militar cubano. Pero en condiciones sumamente desventajosas por el factor sorpresa y la superioridad del agresor en cuanto a poder de fuego.


Los demás bombardeos criminales en otros puntos de Caracas y otros Estados, fueron más bien operaciones de distracción y terror para poder ejecutar con más facilidad, sin tropezarse con nuevos obstáculos derivados de nuevas iniciativas de Venezuela que podrían implicar confrontaciones mayores.


La verdad es que el momento escogido, en medio de una gran tensión, tuvo mucho que ver con la inminencia de nuevos acuerdos de Venezuela con China, la Federación Rusa y los BRICS, los cuales le podían crear serios obstáculos a las operaciones criminales planeadas.


Así lo ha revelado el eminente economista estadounidense Richard Wolff, quien tuvo acceso a documentos secretos recientemente filtrados, que revelan la previa desesperación expresada por la alta jerarquía político-militar y empresarial de EEUU.


Esos documentos contienen además las etapas del plan contra México, incluida posibles agresiones militares.


La fecha seleccionada, 3 de enero, justo 37 años después de la captura de Noriega, contiene un metamensaje tenebroso: esa fórmula criminal de invasión y secuestro de mandatarios sigue vigente, fue ejecutada en el caso de Maduro y su esposa, y en lo adelante se aplicaría, sin excluir asesinatos, a todo Jefe o Jefa de Estado y gobierno que no se subordinen a los funestos designios de EE. UU.


Más aún, esa determinación imperial ya incluye chantajes y amenazas expresas a la Vice presidenta de Venezuela, a otros líderes políticos y militares venezolanos, al presidente de Colombia, Gustavo Petro, al gobierno mexicano y a Cuba revolucionaria.


Al tiempo que a la Vicepresidenta de Venezuela es amenazada de muerte, si no cumple las órdenes de Trump y Marcos Rubio, paralelamente se le monta una campaña mediática calumniosa, presentándola como traidora y desleal frente a Maduro, para desacreditarla previamente y facilitar así una posterior agresión contra ella, si se mantiene firme, como ha sido toda su trayectoria anterior.


Iniciativas agresivas como la puesta en marcha contra Irán, los drones contra la casa presidencial de Putin, las falsas expectativas de paz en Ucrania, la provocación contra China en Taiwán, las operaciones terroristas en Nigeria –entre otras- formaron parte a nivel global de un programa adicional que obligó coyunturalmente a dispersar la atención y a facilitar el avance de los diferentes capítulos de la estrategia de control militar estadounidense en la región latino- caribeña.

· PLAN, PROPÓSITOS Y PRÓXIMOS CAPÍTULOS DE LA AGRESIÓN.

Los diversos impactos de las agresiones contra Venezuela han sido sofocados y no se han registrado fracturas, ni en sus fuerzas militares ni en las milicias civiles, que actualmente mantienen y han ampliado su control sobre todo el territorio venezolano y, sobre todo, en sus puntos claves.


Incluso la nueva ronda de drones espías fue militarmente derrotada, pero es evidente que el plan por etapas respecto al cambio de régimen y al asalto al petróleo, tierras raras, minerales estratégicos y recursos valiosos, no se detendrá hasta que no logre derrotar la estrategia que contempla esos propósitos.


En lo inmediato es claro que el gobierno chavista sigue gobernando en todo el territorio nacional y que el Estado bolivariano tiene el control del país en un período en el que le ha tocado institucionalmente a la vicepresidenta Delcy Rodríguez reemplazar temporalmente al presidente Maduro.


Todos los poderes del Estado han respaldado esa fórmula.


Maduro dejó elaborados los decretos necesarios para enfrentar cualquier contingencia.


Las derechas están totalmente desmovilizadas y el PSUV, el Polo Patriótico y el pueblo chavista han iniciado grandes movilizaciones que condenan la invasión criminal y demandan la libertad de Maduro y de su esposa; al tiempo que crece la solidaridad mundial.


Cuando cosas así acontecen, casi siempre se presentan momentos de maniobras y negociaciones con el tema del petróleo y otros puntos, que luego se disipan.


Desde el imperio se alternan tácticas de “poder duro” y “poder blando”, mientras en lo esencial la estrategia re-colonizadora no cede.


Trump generalmente afloja para luego apretar y sorprender, lo que nunca se debe perder de vista, procurando siempre que la flexibilidad táctica necesaria del poder revolucionario, no conlleve abrirle espacio al oportunismo y la claudicación.


La guerra híbrida desatada por EEUU para intentar derrotar el proceso hacia la nueva independencia y re-apoderarse, “manos militaris”, de Nuestra América y sus inmensos y valiosos recursos naturales, cuenta con sucesivos episodios y capítulos pendientes en Venezuela y en el resto de la región.


Por esa razón las coaliciones de las izquierdas y fuerzas transformadoras, además de estar alerta y en pie de lucha junto a todos los sectores solidarios con Venezuela y la Patria Grande, tienen el deber de emprender diversas iniciativas y acciones que aporten a la derrota de la nueva estrategia imperial.


De nuestra parte esperen con atención su anuncio en un plazo breve, esperando de ustedes todo el respaldo posible.


Ahora bien, la complicidad de Abinader con el trumpismo y con el poder profundo de EEUU que lo domina e instrumentaliza, ha dado paso a una subordinación extrema del Estado dominicano, mediante la cual nuestro país ha sido empujado a formar parte de la plataforma militar imperialista de agresión a Venezuela y a todos los procesos independientes en esta región y a escala mundial.


La condena, cada vez más masiva, a esa actitud lacaya y el impulso de la demanda de la desocupación de la base militar de San Isidro y el aeropuerto Las Américas, es un tema capital en materia solidaridad y reactivación de la lucha por el rescate de soberanía.


Es un contenido esencial de toda línea de acción con potencialidad para contribuir a recuperar un nivel digno en la lucha por la autodeterminación del país y de la isla.


Es una demanda política medular, que bien podría unificar muchos sectores alrededor la imperiosa necesidad de luchar para que la patria de verdad tenga futuro junto a la patria gran que soñaron nuestros próceres.

Por Emilia Santos Frias
Diario Azua / 8 enero 2026.-

Existe consenso en que el embarazo adolescente, fruto de vivir en pobreza, también la perpetúa. Lastra la vida de las jovencitas. Como es bien sabido, en la República Dominicana toda menor de edad que resulta embarazada, sin duda alguna, en la generalidad es fruto de una agresión, abuso, violación..., de una persona adulta.

Lastimosamente, esa menor de edad que sobrevive en un ambiente de pobreza, será más expuesta a otros tipos de violencia, entre ellas, de género, falta de comunicación familiar y otros abusos. En su andar solo pulularán las necesidades.

Esto así por lo ya altamente conocido: la pobreza aumenta el riesgo de embarazo adolescente, debido a falta de políticas públicas, oportunidades, educación..., y este perpetúa el ciclo de pobreza al limitar el disfrute y acceso derechos fundamentales, como el desarrollo económico de la joven.

Ese es el círculo de vulnerabilidad que vivirá, con variadas consecuencias para el Estado, altos costos sociales, problemáticas de salud, “que requieren políticas públicas integrales de educación sexual, salud y apoyo socioeconómico para romperlo”.

Nuestro Estado en 2021, mediante la Ley 1-21, eliminó el matrimonio infantil, al declarar de alto interés nacional la articulación de una política de lucha para erradicar la violencia hacia las mujeres, las adolescentes y las niñas.

Sin embargo los embarazos en adolescente continúan siendo un desafío. Solo en el año 2025 se registró 4,286 en el primer trimestre y 11,961 al tercer trimestre en jóvenes entre 15-19 años, siendo la provincia Santo Domingo la que más casos presenta, de acuerdo a la Oficina Nacional de Estadística (ONE). ¿Cuáles son las consecuencias actuales para los agresores sexuales de menores de edad?

La prevención también implica sanción como forma de acabar estos abusos, cometidos, se insiste, en la generalidad, por personas en edad adulta. La enorme paradoja es que la República Dominicana promociona ser una de las economías más dinámicas de América Latina, gracias a factores como el turismo, las telecomunicaciones, manufactura o zonas francas y la agricultura.

Con un crecimiento del PIB superior al promedio regional en la última década. Pero, ¿podría el embarazo adolescente considerarse un desafío estructural para mantener el bienestar generalizado de su población?.

En ese orden, informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Banco Mundial..., entre otros, afirman que un país con un alto índice de embarazos adolescentes difícilmente puede tener una economía alta.

Porque, “este fenómeno genera altos costos socioeconómicos, interrumpe la educación y la participación laboral de las jóvenes, perpetúa la pobreza y afecta negativamente la salud pública y el desarrollo general, implicando pérdidas millonarias y un freno al crecimiento sostenible”. Tal como se precisó precedentemente.

Buenas normas existen, pero faltan políticas públicas. El Código para el Sistema de Protección y Derechos Fundamentales de los Niños, Niñas y Adolescentes o Código del Menor, Ley 136-03, en su artículo 12, consagra la protección de las menores de edad, realza el derecho a su integridad personal, y prioriza políticas públicas y servicios, reconociendo su vulnerabilidad.

De igual modo, la necesidad de protección especial por parte del Estado, familia y la sociedad, debido a su interés superior. En ese aspecto, la organización humanitaria Plan Internacional, manifiesta que las uniones tempranas y forzadas, constituyen una deuda invisible en América Latina y el Caribe.

Que estas, continúan limitando el desarrollo y la autonomía de las menores de edad, a pesar de la buena norma, como avances legales alcanzados en la región. Aún, carente de educación sexual y reproductiva. “Una práctica que sigue arrebatando a millones de menores de edad en la regiónsueños y oportunidades”.

En esa línea, las consecuencias socioeconómicas son de alto costo para el Estado, tanto en atención en salud, como en pérdida de oportunidades. Por eso, no hay excusa para frenar la maternidad en menores de edad. “El embarazo adolescente es una fábrica de pobres”. Como lo denominó Federico Tobar, asesor regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

No sentimos orgullo ni nos hizo experimentar felicidad la noticia: Adolescente de 16 años da a luz al primer bebé del 2026..., la madre es residente del sector La Zurza..., ¡hagamos inferencia!. Reitero mis recomendaciones de hace cinco años, porque el mal persiste, si queremos alcanzar desarrollo social, debemos frenar esta problemática. Para hacerlo es necesario el concurso de todas y todos si deseamos lograr un verdadero cambio de comportamiento.

Es necesario accionar protección, educación y prevención desde el hogar y otros espacios simbólicos de la sociedad. Los excesos, incultura, violencia y antivalores deben dejar de primar en nuestra sociedad. Además de la pobreza colectiva, los embarazos adolescentes, coartan la vida de nuestras jóvenes, traen riesgos, complicaciones, daños a la salud física y social. Incluyen otras consecuencias funestas, como la muerte. Como nos exhorta el papa León XIV, ino seamos indiferentes ante el dolor!, es tiempo de vivir en plenitud.

Hasta pronto.
La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora.

Testigo del tiempo

Por J.C. Malone
Diario Azua / 8 enero 2026.-

Simón Bolívar es reverenciado como el Libertador, y el presidente Donald Trump lo será como “unificador” de Venezuela. Trump enfrentó al chavismo, desestimó la oposición y manifestó su interés en controlar el petróleo, todo queda bien claro para todos los venezolanos.

El desdén que Trump mostró por el gobierno y la oposición, los obligan a unirse, si quieren tener un país, controlar sus vidas, recursos y destinos.

Atrapar a Nicolás Maduro y tirar a la líder opositora María Corina Machado bajo el tranvía, ayudaron a desnudar los motivos del imperio y la falsedad de Occidente.

Trump solo quiere los 17,3 trillones de dólares en petróleo venezolano, para salvar el petrodólar, colateralizar esos recursos y amortiguar la deuda pública estadounidense.

Los europeos, que no defienden la soberanía de Venezuela, ¿podrán “defender la de Ucrania”? Trump no podrá “defender” a Taiwán de la “agresión de China”, porque legitimó el barbarismo en Caracas.

Las naciones fuertes tomarán lo que quieran de las más débiles. Los malos ejemplos se multiplican rápido, ocurrirá a nivel nacional, local y personal. Alguien más poderoso te quitará tu casa y tu mujer.

Lo dijo el poeta José Ángel Buesa: “Nada es de nadie si hay alguien que lo ansía”. Mucha gente ansía muchas cosas.

Los colapsos imperiales siempre empiezan con el colapso del sistema de ley, orden, y respeto a vidas y propiedades. En.tramos en un terreno bastante peligroso.

Trump descarta al gobierno y a la oposición venezolana porque están radicalmente polarizados; esto empezó, por “coincidencia”, con el “Polo Patriótico” de Hugo Chávez.

Se impone la unidad forzada de chavistas y antichavistas, o pueden seguir como van, para que Trump los narigonee.

Terminando la Convención Constitucional estadounidense, uno de los fundadores, Benjamín Franklin, dijo que la nación era “una república, si pueden mantenerla”.

Los venezolanos tienen una república, si pueden unirse, defenderla y mantenerla, de lo contrario, si no es Trump, seré yo, u otro, pero alguien capitalizará su división.
Unidos triunfarán, y Trump será el gran unificador de la familia venezolana.