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lunes, 26 de enero de 2026

 

Desde esta tribuna sostenemos que las aspiraciones de Ito son legítimas, siempre que respeten la institucionalidad y no confundan la gestión pública con el proselitismo.

Por Roberto Valenzuela
Diario Azua / 26 enero 2026.-

La política dominicana entra en una nueva fase. Por primera vez, y con información confirmada desde distintos sectores de poder político y económico, se coloca sobre la mesa un nombre que hasta ahora se había movido con cautela: Víctor (Ito) Bisonó. Su eventual proyección presidencial ya no es un rumor de pasillos, sino un hecho político en construcción que comienza a alterar el tablero rumbo a las elecciones de 2028.

Dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM), así como en un sector influyente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), partidos emergentes y un núcleo empresarial de peso, se consolida la percepción de que Bisonó representa hoy la carta más segura para garantizar la continuidad del oficialismo. No se trata de una apuesta emocional ni coyuntural, sino de un cálculo frío sustentado en encuestas, imagen pública y capacidad de articulación política.

Quienes impulsan su nombre coinciden en varios puntos clave: Bisonó aglutina a las fuerzas conservadoras y moderadas del sistema político; posee una imagen sólida, sin desgaste; y, en cinco años de gestión gubernamental, no ha estado vinculado a escándalos de corrupción ni a crisis institucionales. En un país donde la desconfianza ciudadana hacia la clase política crece, ese capital ético adquiere un valor estratégico.

No es casual que antiguos dirigentes reformistas, hoy integrados al PRM o aliados circunstanciales, vuelvan a ver en Bisonó un referente natural. Tampoco sorprende que sectores empresariales —tradicionalmente reacios a la improvisación— comiencen a mencionarlo como una figura confiable para preservar estabilidad, gobernabilidad y reglas claras.

Aunque el propio Bisonó no ha anunciado formalmente aspiraciones presidenciales, sus seguidores en todo el país ya actúan como si el proceso estuviera en marcha. La consigna de que “el 28 es de Ito” empieza a ganar espacio, rompiendo la narrativa de que el relevo presidencial dentro del PRM está limitado a los nombres que tradicionalmente ocupan titulares.

Desde esta tribuna sostenemos una posición clara: las aspiraciones de Ito Bisonó, como las de cualquier funcionario público, son legítimas. Sin embargo, esa legitimidad está condicionada al respeto absoluto de la institucionalidad. No debe interferir con sus funciones, ni utilizar su cargo para promoverse, ni mucho menos emplear recursos del Estado para competir interna o externamente. La línea entre gestión y proselitismo debe mantenerse firme y visible.

Si decide avanzar en una promoción política, esta debe hacerse con prudencia, fuera del horario oficial, sin uso de vehículos, personal o facilidades públicas. El país no puede aceptar —ni normalizar— que la administración del Estado se confunda con la construcción de proyectos personales.

El movimiento que impulsa a Bisonó se fortalece, además, bajo la premisa de que estaría en capacidad de enfrentar con solvencia a cualquiera de las principales figuras de la Fuerza del Pueblo, incluido el expresidente Leonel Fernández o el senador Omar Fernández. Ese dato, más que una especulación, es el que explica la inquietud y el reacomodo temprano dentro del sistema político.

La irrupción de Ito Bisonó en el debate presidencial confirma una verdad ineludible: la sucesión en el PRM ya comenzó. Y cuando los sectores de poder empiezan a moverse antes de tiempo, no es por improvisación, sino porque entienden que el escenario del 2028 se está definiendo desde ahora.

domingo, 25 de enero de 2026

 

Por Margarita Feliciano

Diario Azua / 25 enero 2026.-

La salud mental se ha convertido en uno de los desafíos sociales más urgentes de la República Dominicana, aunque continúa relegada en la agenda pública. El aumento sostenido de la ansiedad, la depresión, los trastornos emocionales, la violencia intrafamiliar y de género, así como las crisis conductuales, evidencia una realidad que el Estado no puede seguir ignorando.

En este contexto, resultan especialmente pertinentes las declaraciones del senador Omar Fernández, quien ha señalado que en el país existen recursos económicos, pero falta voluntad política para garantizar apoyo real y sostenido a las familias con condiciones vinculadas a la salud mental y al neurodesarrollo, como el trastorno del espectro autista (TEA). Sus palabras colocan sobre la mesa una verdad ineludible: la salud mental no puede seguir siendo tratada como un tema secundario ni marginal.

La salud mental no se limita a los casos extremos. Incluye condiciones ampliamente documentadas por la ciencia, como la depresión, la ansiedad, los ataques de pánico y los trastornos del desarrollo neurológico, cuyo impacto social es profundo. En el caso del espectro autista, la falta de diagnóstico temprano, atención especializada y acompañamiento integral mantiene a miles de familias en una situación de abandono institucional, obligándolas a enfrentar altos costos o a prescindir de terapias esenciales.

Frente a esta realidad, el Estado dominicano debe asumir un rol activo mediante políticas públicas integrales, que garanticen tanto la atención como la formación de profesionales especializados. Es necesario establecer incentivos reales para cursar carreras y especialidades como psicología clínica, psiquiatría, neurología, neuropsicología y atención al espectro autista, mediante la subvención estatal de al menos el 50 % del costo académico, acompañada de un compromiso de servicio social obligatorio por un período mínimo de un año en instituciones públicas. De esta manera, se fortalece el sistema sin desvalorizar la formación profesional y se asegura atención accesible para quienes más lo necesitan.

Asimismo, se impone la creación de una institución nacional exclusiva para la salud mental, que concentre la atención especializada. Este centro debería contar con psicólogos, psiquiatras, neurólogos y especialistas del espectro autista, ofreciendo asistencia gratuita a personas de escasos recursos y servicios pagos a quienes puedan costearlos, permitiendo así su sostenibilidad financiera.

Dicha institución debe incluir también un ala especializada para la atención e internamiento de personas con trastornos mentales severos que hoy deambulan por las calles sin protección ni tratamiento. Este ingreso no debe concebirse como castigo, sino como una medida de cuidado, dignidad y seguridad, tanto para ellos como para la sociedad, reconociendo que aun en condiciones de enajenación mental siguen siendo seres humanos y ciudadanos con derechos fundamentales, especialmente el derecho a la salud.

Invertir en salud mental no solo reduce la violencia y la exclusión social; fortalece las familias, mejora la convivencia ciudadana y construye una sociedad más segura y humana. Las advertencias están hechas, las propuestas existen y el debate ha sido abierto. Ahora corresponde al Estado transformar el discurso en acciones concretas. La salud mental no puede seguir esperando.

La autora es miembro de la Dirección Central y vicesecretaria general de la Circunscripción 1 del Distrito Nacional de la Fuerza del Pueblo


Testigo del tiempo

Por J.C. Malone
Diario Azua / 25 enero 2026.-

La agenda de los globalistas, que planean “reiniciar el mundo” en el 2030, sufrirá una seria derrota este miércoles.

El presidente Donald Trump hablará ante el Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza, se espera que lea el acta de defunción de las políticas globalistas.

¿Cuáles son esas políticas?

Recordemos al embajador estadounidense gay, y su esposo, visitando escuelas dominicanas promoviendo su “agenda gay” entre los niños. También los afanes de salir del petróleo y el carbón para traer energía removable, autos eléctricos; y aquello de sustituir la carne de res por insectos.

Por favor, recuerden las “fronteras abiertas” o el “Pacto Migratorio” y las campañas masivas de vacunación, todo esto salió del FEM. Ese organismo, fundado en 1971, agrupó a las figuras mas acaudaladas del planeta, que intentaron formar un “gobierno mundial” electo por nadie.

Lo que ellos decidían, era ley en nuestros países. Recuerden aquella infame ley dominicana 1-24 para “combatir las noticias falsas y la desinformación”.

Trump terminará esa “dictadura de los globalistas”.

¿Por qué les llamo “globalistas”?

Sencillo, esta gente usó su dinero, donándoselo a organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) para controlarlos. Bill Gates, por ejémplo, controla la OMS después donar millones. El fabrica vacunas, la OMS las “recomienda” nosotros pagamos.

Europa fue devastada por ellos, está llena de indocumentados succionando sus recursos, y la guerra de Ucrania.

Según los globalistas, “no tendrás posesiones, y serás feliz”. Porque ellos compran todas las casas y apartamentos, seremos sus inquilinos. Trump ya propuso prohibirles competir con nosotros comprando viviendas.

Los globalistas no se rendirán pura y simplemente, Trump enfrentará serios desafíos internos. Ellos financiaron las caravanas que trajeron los indocumentados, ahora financian las manifestaciones contra ICE, “defendiendo sus inversiones”, habrán grandes disturbios y enfrentamientos a gran escala.

Ellos invirtieron mucho dinero para llegar hasta aquí, lucharán defendiendo sus inversiones.

No permanecerán cruzados de brazos mientras Trump los aplaste. El enfrentamiento entre el nacionalismo trumpista y los globalistas traerá días difíciles a los Estados Unidos y al mundo.

sábado, 24 de enero de 2026

Por Lucy Payano
Diario Azua / 24 enero 2026.-

En los caminos de tierra, donde el día comienza antes del amanecer, la noticia del nuevo ministro de Agricultura no se recibió como un titular más. Para muchos productores y comunidades rurales, la llegada de Oliverio Espaillat abre la posibilidad de reencontrarse con una forma de dirigir que entiende el campo no como una estadística, sino como una forma de vida. Surge la esperanza de ser escuchados sin intermediarios y de que las decisiones respondan a lo que realmente ocurre entre la siembra y la cosecha.

El campo dominicano, base silenciosa de la alimentación y del trabajo rural, no pide privilegios ni promesas grandilocuentes. Pide comprensión. Pide que quien decide conozca el peso de una mala temporada, la incertidumbre del clima y la responsabilidad que implica producir alimentos para todo un país. Que entienda que detrás de cada cultivo hay historias de esfuerzo, familias que dependen de una cosecha y comunidades que se sostienen incluso cuando las condiciones no acompañan.

Un ministro con raíces en la tierra

Hablar de Oliverio Espaillat es hablar de alguien que ha vivido el campo desde la experiencia cotidiana. Ingeniero agrónomo y productor, con más de tres décadas de trayectoria, su camino se ha forjado junto a otros agricultores, especialmente en el sector arrocero, donde conoce de primera mano los retos productivos, los costos, las pérdidas y la necesidad de modernizar sin perder el sentido humano. Su recorrido no se define solo por cargos o proyectos, sino por la credibilidad que ha ganado entre quienes trabajan la tierra.

Retos y expectativas del campo

Hoy el campo necesita más que planes bien estructurados. Requiere reglas claras para comercializar, acompañamiento técnico oportuno y una visión capaz de responder, tanto al clima cambiante como a las exigencias del mercado. Pero, sobre todo, necesita que las políticas se piensen desde la producción agrícola. Modernizar es indispensable, sí, pero hacerlo sin romper el vínculo con el pequeño y mediano productor que ha sostenido la producción con esfuerzo constante.

Una gestión cercana al campo.

Gobernar desde el campo es permanecer en la vida cotidiana de quienes producen. Es escuchar con paciencia, entender los tiempos de la agricultura y asumir que cada decisión impacta directamente en miles de familias. Es reconocer que el campo no es solo productividad: es identidad, estabilidad social y futuro.

El sello de su llegada.

El verdadero impacto de Oliverio Espaillat como ministro no estará en los discursos, sino en la confianza que logre construir con el productor y en su capacidad de convertir la experiencia en decisiones sensatas. Su trato cercano, su manera directa y el respeto con que se relaciona con la gente del campo le otorgan una legitimidad que no se improvisa.

Sin dudas, para el sector arrocero, su llegada representa una oportunidad concreta de seguir avanzando con mayor coherencia. Es un productor que conoce el cultivo, entiende los ciclos y sabe lo que implica sostener una cosecha en medio de incertidumbres.

Cuando quien dirige ha sembrado, ha esperado resultados y ha asumido riesgos, sabe que cada decisión nace de la experiencia. Cuando esa vivencia se transforma en gestión, la agricultura dominicana encuentra un respaldo firme para crecer y reafirmarse como motor de esperanza y garantía de seguridad alimentaria para nuestro país.

El camino apenas comienza

Con Oliverio Espaillat al frente, el campo dominicano no solo espera ser administrado: espera ser transformado con visión y cercanía.

La semilla de esta gestión ya ha sido plantada en tierra fértil; ahora, el país observa con atención, anticipando una cosecha histórica donde la prosperidad del productor se convierta en el verdadero indicador del éxito nacional.

La autora es periodista, reside en San Francisco de Macorís, provincia Juan Pablo Duarte, República Dominicana (2026)

Por Araceli Aguilar Salgado
Diario Azua / 24 enero 2026.-

"La libertad es el oxígeno del alma." Moshe Dayan

La libertad es uno de los valores más universales y, al mismo tiempo, más frágiles de la humanidad. El Día Mundial de la Libertad, conmemorado cada 23 de enero, no es solo una fecha simbólica, sino un recordatorio de que este derecho fundamental debe ser defendido constantemente frente a amenazas políticas, sociales y tecnológicas. En un mundo marcado por la globalización, la hiperconectividad y el avance de la inteligencia artificial, la libertad se enfrenta a nuevos dilemas que exigen una reflexión crítica sobre su vigencia y sus límites.
La libertad como derecho y como práctica

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) consagró la libertad como un derecho inherente a toda persona. Sin embargo, la libertad no puede entenderse únicamente como un principio jurídico; es también una práctica cotidiana que se expresa en la libertad de prensa, de expresión, de pensamiento, de asociación y de participación política. El problema radica en que, aunque estos derechos están reconocidos, su ejercicio real se ve condicionado por estructuras de poder, desigualdades económicas y dinámicas culturales que restringen su alcance.
Contradicciones contemporáneas

El Día de la Libertad invita a cuestionar las contradicciones de nuestro tiempo:

· Libertad política: mientras algunos países celebran elecciones libres, otros mantienen regímenes autoritarios que sofocan la disidencia.

· Libertad de prensa: el periodismo enfrenta censura, persecución y violencia, especialmente en contextos donde denunciar la corrupción o el abuso de poder implica riesgo de vida.

· Libertad digital: la era tecnológica ha abierto espacios de expresión, pero también ha generado nuevas formas de control y vigilancia masiva. La inteligencia artificial, por ejemplo, puede ser usada para democratizar la información, pero también para manipularla y restringir la autonomía de los ciudadanos.
La libertad y la responsabilidad social

Un aspecto crítico es que la libertad no puede ejercerse sin responsabilidad. El abuso de la libertad de expresión, como ocurre con la desinformación y los discursos de odio, demuestra que este derecho debe estar acompañado de principios éticos. La libertad sin responsabilidad se convierte en caos; la responsabilidad sin libertad, en opresión. El equilibrio entre ambas es el verdadero desafío de las sociedades democráticas.
El papel del periodismo ético

En este contexto, el Congreso Hispanoamericano de Prensa, bajo la visión del Dr. Amín Cruz, ha insistido en que el periodismo ético es un pilar de la libertad. Sin periodistas libres y responsables, la sociedad pierde su capacidad de cuestionar y de construir memoria. La libertad de prensa no es un privilegio de los comunicadores, sino un derecho colectivo que garantiza que la verdad llegue a los ciudadanos.

El Día de la Libertad no debe ser visto como una celebración estática, sino como un llamado a la acción. La libertad es un derecho que se conquista y se defiende cada día, frente a gobiernos autoritarios, frente a la manipulación digital y frente a la indiferencia social. En la era digital, el reto es doble: proteger la libertad de los individuos y garantizar que la tecnología se use para ampliar, no para restringir, los espacios de autonomía.

La libertad, en definitiva, es la condición indispensable para la dignidad humana. Sin ética y sin responsabilidad, se convierte en un espejismo; sin defensa activa, se transforma en silencio.

"La libertad no se hereda: se conquista y se defiende cada día."

Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera, Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de los Bravo del Estado de Guerrero E-mail periodistaaaguilar@gmail.com

jueves, 22 de enero de 2026

Por Lisandro Prieto Femenía
Diario Azua / 22 enero 2026.-

“La belleza es el esplendor de la verdad”, Platón, Fedro, 250d.

Hoy quiero invitarlos a reflexionar en torno a un asunto estético fundamental. Desde los albores del pensamiento occidental, la belleza ha sido un tema central de la especulación filosófica. No se ha abordado como una simple cualidad superficial o un capricho sensorial, sino como un concepto fundamental vinculado a la verdad, la moralidad y la estructura misma de la realidad. El camino de la estética, disciplina que estudia la esencia y la percepción de la belleza y el arte, es un viaje a través de la historia del pensamiento humano, revelando cómo cada época ha buscado comprender lo que nos conmueve y eleva.

Bien sabemos que desde la antigua Grecia, la belleza (kalós) no era un mero atributo, sino un ideal. Para Platón, la belleza sensible era un reflejo pálido de la Belleza en sí, una Idea eterna e inmutable que existía en un mundo suprasensible. En el “Banquete”, Platón describe un ascenso gradual, un viaje del alma desde la belleza de un cuerpo individual hasta la belleza de las almas, las leyes y las ciencias, culminando en la visión de la Belleza en sí, que “es siempre y no deviene, ni perece, ni aumenta, ni disminuye” (211a). Este concepto vinculaba la belleza a la perfección, la simetría y la armonía, un eco de un orden cósmico superior.

Por su parte, Aristóteles, aunque más terrenal, no abandonó esta noción de orden. Para él, la belleza residía en la proporción, el orden y la magnitud de los objetos. En la “Poética”, argumentó que “para ser bello, un ser vivo, o cualquier cosa compuesta de partes, debe tener no sólo esas partes en un orden particular, sino también una magnitud particular” (1450b). Esta perspectiva se manifestará en la escultura clásica, donde la perfección de la figura humana, como el Doríforo de Policleto, superaba la noción de realismo en tanto que pretendía encarnar un ideal matemático y armónico supremo.

También, el pensamiento medieval reinterpretó la estética clásica a través del prisma de la teología. La belleza terrenal era considerada una manifestación de la perfección divina. Al respecto, Tomás de Aquino definió la belleza en el contexto de lo trascendental, en tanto que un objeto es bello si cumple tres condiciones: integridad o perfección (integritas), proporción o consonancia (consonantia) y claridad o resplandor (claritas). Este último término, el “esplendor de la forma sobre las partes proporcionales de la materia”, conectaba la belleza a la luz de la revelación de la verdad divina. El arte gótico, por ejemplo, con sus catedrales que se elevaban hacia el cielo y sus vidrieras que filtraban la luz, es la materialización de este ideal.

Posteriormente, el Renacimiento no rompió con este legado, sino que más bien lo humanizó. La belleza seguía siendo un reflejo de un orden superior, pero ahora el ser humano, como medida de todas las cosas, era el protagonista. El arte se convirtió en la búsqueda de la perfección formal y la expresión de la armonía. Puntualmente, en su tratado titulado “De Pictura”, Alberti definía la belleza como “la armonía y la concordia de todas las partes unidas de tal manera que nada puede ser añadido, quitado o cambiado sin empeorar el conjunto”. El “David” de Miguel Ángel, o la “Última Cena” de Leonardo, son ejemplos de esta búsqueda de la perfección ideal, donde la figura humana es el vehículo para expresar la gracia, la fuerza y la belleza del alma.

Consecuentemente, el Iluminismo llevó esta veneración por la forma y el orden al plano de la razón. Autores como Immanuel Kant, en su “Crítica del Juicio”, buscaron una fundamentación racional para el juicio estético. Para él, la belleza no es una cualidad inherente al objeto, sino una experiencia subjetiva. El juicio de lo bello es un “placer desinteresado”, una sensación que produce un libre juego entre nuestra imaginación y nuestro entendimiento. A diferencia de las épocas precitadas, Kant separaba la belleza de lo útil, lo bueno y lo verdadero, defendiendo su autonomía y universalidad, aludiendo a un “sentido común estético”.

Pues bien, queridos lectores, habiendo realizado este pequeñísimo recorrido histórico, tenemos que enfrentarnos a la contraposición entre la grandeza estética de ese pasado glorioso y la vacuidad de ciertas expresiones posmodernas, que se hace palpable al comparar obras maestras de la escultura con las propuestas supuestamente disruptivas de la contemporaneidad. El “David” de Miguel Ángel, una colosal talla en mármol que irradia fuerza, proporción y una idealizada belleza masculina, encarna la aspiración renacentista a la perfección formal y a la representación del espíritu humano en su máxima expresión. Cada músculo tensado, cada curva delicada, contribuye a una armonía visual que trasciende la simple anatomía para alcanzar una cualidad casi divina. Al respecto, Ernst Gombrich explicitó, en su obra “La historia del arte”, que “Miguel Ángel había concebido su David como un gigante, cuyo vigoroso cuerpo albergaba un alma no menos vigorosa” (p. 204).

De manera similar, la gracia melancólica y la complejidad psicológica que Leonardo Da Vinci imbuyó a sus esculturas, aunque menos numerosas que las de Miguel Ángel, reflejan una profunda comprensión de la anatomía y de la emoción humana. Sus estudios preparatorios y los bocetos revelan una búsqueda constante de la belleza ideal a través de la observación meticulosa y la exploración científica del cuerpo. En sus propios cuadernos, Leonardo afirmaba que “la belleza perece en la vida, pero es inmoral en el arte”.

Ante esto, queda preguntarse: ¿Cómo contrastan estas obras, que requirieron años de dedicación, maestría técnica y una profunda inmersión en la tradición artística y filosófica, con una banana pegada a una pared con cinta de construcción? La obra de Cattelan no demanda ninguna habilidad artesanal, ni se inspira en ideales de belleza y proporción. Su valor reside únicamente en la provocación, en la burla hacia el sistema del arte y en la capacidad del artista para generar atención mediática. Esta disparidad no es simplemente una cuestión de gustos subjetivos, sino que señala una fractura en la propia concepción de lo que el arte decidió dejar de ser.

La misma dicotomía se manifiesta en el ámbito de la arquitectura. Las catedrales góticas, con sus elevadas bóvedas, sus intrincados vitrales y la sensación de trascendencia que evocan, son testimonios de una estética que busca la belleza en la proporción divina y la elevación del espíritu. La Catedral de Chartres, por ejemplo, con su perfecta armonía entre estructura y decoración, es un ejemplo paradigmático de cómo la arquitectura medieval aspiraba a ser una representación terrenal del orden terrenal. Como describe Henri Focillon en “La vida de las formas”, “la arquitectura gótica es un organismo de luz y piedra, donde cada elemento, por humilde que sea, concurre a la expresión de una idea dominante” (p. 97).

El Renacimiento y el Iluminismo continuaron esta búsqueda de la belleza, a través de la proporción y la armonía, aunque con una renovada atención a los cánones clásicos y a la racionalidad. Los palacios renacentistas, con sus fachadas equilibradas y sus patios interiores ordenados, o los edificios neoclásicos, con su rigor geométrico y su referencia a los modelos de la antigüedad, buscaban encarnar los ideales de orden, claridad y belleza perdurable. Pensemos simplemente en la Villa Rotonda de Palladio o en el Panteón de París para darnos una idea cabal de lo que estamos enunciando.

En contraste, gran parte de la arquitectura posmoderna parece celebrar la fragmentación, la deconstrucción y la negación de cualquier principio estético trascendente y unificador. Edificios que parecen ensamblajes aleatorios de formas y materiales, que desafían la funcionalidad y la coherencia visual, se erigen como manifestaciones de una estética de la discontinuidad. Si bien la experimentación y la innovación son importantes, la ausencia de una búsqueda de la armonía y la belleza puede conducir a un caos visual que resulta alienante y desprovisto de significado aparente y trascendente. La carencia de una narrativa estética clara en muchos edificios contemporáneos, contrasta fuertemente con la elocuencia pétrea en las construcciones del pasado, que hablaban de la cosmovisión y los valores de su tiempo.

Como habrán podido apreciar, caros lectores, lo que estamos realizando aquí es una crítica a la estética de la desolación y el sinsentido. El declive de la belleza como fin último en el arte posmoderno no es un fenómeno aislado, sino el reflejo de un profundo cambio en la cosmovisión occidental. El individualismo extremo ha reemplazado el sentido de lo colectivo, y con él, el arte ha dejado de ser un espejo de valores compartidos para convertirse en la expresión de la subjetividad atomizada del artista. Lo que antes buscaba un ideal universal, ahora se limita a la autorreferencia. La distancia con lo divino o lo trascendente es total, significando esto que el arte ha perdido su papel como puente entre lo terrenal y lo espiritual, convirtiéndose en un objeto de consumo más, a menudo efímero y sin arraigo.

Esta estética del bodrio, es decir, del “todo vale”, también revela una profunda pereza en el oficio. La maestría técnica, la dedicación y el conocimiento de la tradición, pilares del arte en el Renacimiento o la Edad Media, han sido devaluados en favor del capricho individual que más que querer expresar algo sublime, sólo quiere llamar la atención. El “genio”, al que le dedicaremos una reflexión aparte en otra oportunidad, ya no se mide por la capacidad de dominar un material o una técnica, sino por la habilidad de generar un concepto que provoque, moleste y venda. Las horas invertidas en perfeccionar una talla, un fresco o una bóveda son sustituidas por la rapidez y el efectismo de una instalación de un mingitorio en una sala del museo.

Finalmente, la cultura se ha volcado de lleno en la obsesión por la novedad absurda como único motor de la creatividad. La originalidad se confunde con excentricidad, y el valor de una obra reside en su capacidad para sorprender, por trivial o burdo que sea el medio. Esta obsesión por “lo nuevo”, sin importar su calidad o significado, ha creado un ciclo de consumo estético que rápidamente desecha lo anterior en favor de lo siguiente, sin dejar tiempo para la reflexión o la apreciación duradera. La banana de Cattelan no es solo un objeto, es el síntoma de una sociedad que ha olvidado que la belleza no es un antojo de la moda, sino una aspiración profunda del espíritu humano.

Por último, amigos míos, los dejo con algunas preguntas para incentivar la reflexión. ¿Es el abandono de la belleza como ideal un síntoma del nihilismo cultural más profundo? ¿Qué significa para una sociedad valorar una banana pegada a una pared más que la proporción perfecta de una escultura renacentista? Si la belleza es un “placer desinteresado”, como propuso Kant, ¿cómo podemos hablar de placer en una obra que se fundamenta en el desprecio por la forma y en la provocación? ¿Es posible que la búsqueda de lo bello no sea un acto de elitismo, sino una necesidad humana fundamental, un anhelo de sentido, orden y buen gusto en un mundo caótico, pintado intencionalmente con fealdad por la moda perezosa y adolescente e inmadura como la postmodernidad?

El autor es docente, escritor y filósofo
San Juan - Argentina (2026)
Por Néstor Estévez
Diario Azua / 22 enero 2026.-

Durante años, la sostenibilidad y la responsabilidad social fueron tratadas como anexos reputacionales: desde donaciones hasta campañas, pero desconectadas del corazón del negocio. Incluso, muchos negocios la asumían porque a su dueño “le gustaba eso”.

Pero todo sigue cambiando. Hoy, esa lógica quedó atrás. La experiencia mexicana y los avances —todavía incipientes pero prometedores— en República Dominicana confirman una verdad cada vez más evidente: las empresas que no integren la sostenibilidad en su estrategia central están comprometiendo su futuro.

El debate ya no es si las empresas deben involucrarse en proyectos sociales, ambientales o comunitarios. La pregunta real es cómo hacerlo con rigor, impacto y coherencia, evitando la filantropía superficial y la hipocresía corporativa; apostando por transformaciones medibles.

Impulsando buenas prácticas

El Ranking de Empresas Responsables 2025, impulsado por Expansión México, ofrece una señal clara de hacia dónde se mueve el estándar empresarial. No se trata de buenas intenciones, sino de evidencia. Las empresas evaluadas son medidas a partir de indicadores concretos de gobernanza, impacto ambiental, relaciones laborales, ética corporativa y transparencia.

Este enfoque tiene un valor estratégico clave: convierte la sostenibilidad en un criterio de desempeño, comparable, auditable y sujeto a mejora continua. Al hacerlo, “eleva la vara” para todo el ecosistema empresarial. Las compañías que lideran el ranking no solo fortalecen su reputación, sino que acceden a mejores condiciones de financiamiento, consolidan la confianza de inversionistas y construyen relaciones más sólidas con consumidores y comunidades.

En otras palabras, la sostenibilidad deja de ser un gasto y se convierte en una inversión inteligente.

Hay que hacer la tarea

En el contexto dominicano, el desafío es distinto. Aquí, más que competir en rankings, el reto consiste en ampliar la base empresarial que comprende, adopta y gestiona la sostenibilidad de manera estructurada. En ese sentido, la plataforma Empresas Sostenibles cumple un rol fundamental.

Esta iniciativa —impulsada por el Consejo Nacional de la Empresa Privada y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo— pone el énfasis en algo clave: ofrecer herramientas prácticas, diagnósticos accesibles y rutas claras para que empresas de todos los tamaños puedan comenzar o profundizar su transición hacia modelos más responsables.

Un indicativo estimulante es el reciente reconocimiento a algunas iniciativas empresariales con prácticas prometedoras.

¿Sabías que la sostenibilidad ya no es opcional?

Para muchas empresas, especialmente medianas y pequeñas, aún persiste la idea de que la sostenibilidad es un lujo reservado a grandes corporaciones. Esa percepción es peligrosa y errónea.

Primero, porque los riesgos ambientales y sociales no distinguen tamaño empresarial. La escasez de agua, la vulnerabilidad climática, la informalidad laboral o la conflictividad comunitaria afectan a todos los actores productivos.

Segundo, porque los mercados están cambiando. Clientes, aliados comerciales e inversionistas exigen cada vez más trazabilidad, ética y responsabilidad. Quien no pueda demostrar prácticas mínimas de sostenibilidad quedará progresivamente fuera de cadenas de valor más exigentes.

Tercero, porque integrar criterios sociales y ambientales mejora la eficiencia interna: reduce desperdicios, optimiza procesos, fortalece la relación con el talento humano y disminuye riesgos legales y reputacionales.

Del dicho al hecho

Asumir la sostenibilidad no implica replicar modelos ajenos ni adoptar agendas abstractas. Implica identificar qué impactos genera cada empresa en su entorno y actuar en consecuencia. Puede ser:

– Programas de eficiencia energética o gestión responsable del agua.
– Proyectos de formación técnica para jóvenes de comunidades cercanas.
– Políticas laborales más inclusivas y equitativas.
– Alianzas con gobiernos locales y organizaciones sociales para fortalecer el desarrollo territorial.

Lo importante no es la magnitud inicial, sino la coherencia, la medición y la continuidad.

¿Avanzamos?

La comparación entre México y República Dominicana deja una lección clara: no existe una única vía hacia la sostenibilidad, pero sí un principio común: la responsabilidad empresarial dejó de ser gesto voluntario para convertirse en una condición de legitimidad social.

La República Dominicana necesita más empresas que entiendan que su éxito está íntimamente ligado al bienestar de los territorios donde operan. Requiere empresas que pasen del cumplimiento mínimo a la contribución activa. Merece empresas que no esperen regulaciones externas para hacer lo correcto.

La sostenibilidad no es una carga. Es una oportunidad para construir negocios más resilientes, sociedades cohesionadas y un desarrollo que realmente merezca ese nombre.

Diario Azua / 22 enero 2026.-

República Dominicana tiene un pueblo trabajador, visionario, solidario, alegre, dinámico, resiliente, hospitalario, patriota y digno, muchas cosas caracterizan a las y los dominicanos.

Pero en silencio nos hemos convertido en una comunidad que cada noche pasamos de seres humanos a cerdos y pavos, si cada noche nos encierran y si el día es feriado nuestra gente tiene que recogerse o recorgerse, a la buena o a la mala, a bombazos o tiros, muchos de estos provienen de quienes están supuestos a garantizar la paz y la tranquilidad de los dominicanos, sin que pierdan su esencia de ser un pueblo alegre.

Estos encierros en casa, como quien le corre a la pandemia, muestran claro de que los delincuentes son los que tienen el control en nuestras calles después de las 11 de la noche, y no debe ser así.

Cuando el progreso toca las granndes ciudadades viene un incremento de jornadas laborales que satisfacen los números que muestran qué tanto crece nuestra economía, entonces a esos ciudadanos que tienen sobre sus hombros esa responsabilidad no podemos dejarselos como alma de nadie a esa delincuencia que tanto le corren las autoridades.

Un pueblo en progreso no puede permitir que la delincuencia vaya un paso delante, los mecanismos del poder deben ser eficaces en el control de la misma, proceda de donde proceda, la inteligencia dominicana está al tanto de de esa realidad, nuestros barrios necesitan confianza, porque es de allí de donde procede la mayor fuerza laboral con que cuenta el país, y después de fuertes jornadas laborales deben tener transporte y ambiente seguros en las calles.

 

Por Agustín Perozo Barinas
Diario Azua / 22 enero 2026.-

Se abre el telón.

«En cualquier compromiso entre el bien y el mal, solo el mal puede beneficiarse». Ayn Rand

Un buenista, Héctor Abad Faciolince, nos aconseja, para un mundo ideal que no existe: «Si quieres que tu hijo sea bueno, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad».

Muchos sabemos que hay un leviatán que se impone sobre estas quiméricas intenciones que nos recuerdan más las mentes idealizantes de los enamorados. La verdad no discute con quien ya eligió mentir... tampoco a la inmensa mayoría de la gente le interesa conocerla, solo quiere tener razón.

El poder no es neutro, o se inclina hacia el bien o hacia el mal y el propósito es lo que importa. Por ello, escribió Huxley: «El fin no puede justificar los medios por la sencilla y obvia razón de que los medios empleados determina la naturaleza de los fines producidos».

Stephen Miller, judío estadounidense, Subdirector del Gabinete de Políticas de la Casa Blanca, además Asesor de Seguridad Nacional, dijo en una entrevista: “Vivimos en un mundo en el que puedes hablar todo lo que quieras sobre sutilezas internacionales y todo lo demás, pero vivimos en un mundo, en el mundo real, que se rige por la firmeza, por la fuerza y por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos”.

La similitud con el discurso y propaganda nazi en la década de los treinta del siglo pasado es más que evidente. El peso de ese poder nos lo expone Galeano: «El miedo nos gobierna. Esa es una de las herramientas de las que se valen los poderosos, la otra es la ignorancia». El llamado "amaestramiento".

Desde que éramos curiosos adolescentes vimos un mundo plagado con engaño, injusticia, robo, violencia, fuerza, miedo... todo envuelto entre sistemas ideológicos con doctrinas políticas "impecables".

Quienes han abrazado estos sistemas simplifican este absurdo como: "¿Qué lógica tiene que el diablo me castigue en el infierno por desobedecer las leyes de su enemigo: Dios?" En pocas palabras, sin freno moral, ¿qué importa?

Tenemos un caldo a nivel global donde el poder ilimitado goza de todo tipo de tecnologías y armamentos que convertirían el belicismo moderno en gran escala en un escenario de pesadilla si hay confrontación militar entre las grandes potencias.

Hay muchos argumentos para agredir, como: mantener el dólar como moneda de reserva, la amenaza de anexar Groenlandia (y luego Islandia y el archipiélago de Svalbard) por los Estados Unidos, como expansión territorial similar al Lebensraum alemán (Espacio Vital) hacia el este durante la Segunda Guerra Mundial, el control de las reservas petroleras y tierras raras venezolanas, la "propuesta" a Canadá para unirse a la Unión Americana, romper el actual orden y derecho internacional para imponer la solución de conflictos a través de la fuerza (descalificando la Carta de la ONU), etc., mientras continúan los conflictos en Ucrania, Gaza, Irán...

¿Cómo evolucionará este entramado de intereses imperiales en pugna? Se impondrá la fuerza y el poder aplastará. Y ahí está el riesgo mayúsculo, tres potencias en el tablero, cada una con su agenda expansionista... no solo territorialmente, también está en juego intentar desmontar la hegemonía del dólar por las potencias adversarias a los Estados Unidos, el dominio de las monedas digitales descentralizadas (criptomonedas) y la inteligencia artificial, entre otros desafíos.

Los países pequeños solo tienen un papel de observadores sin voz ni voto, como se ha confirmado recientemente entre los eventos más álgidos, como el venezolano y en Oriente Medio. El ciudadano común tampoco cuenta, a menos que sea un peón útil, carne de cañón, dentro del esquema dominante (soldado, técnico especializado, diplomático de cañoneras, espía, etc.)

Las noticias del día siguiente podrían llegar de luto... por un error que pueda desencadenar algo mayor. Sufrirán las cadenas de suministro, el comercio, las comunicaciones, la energía... todo en un parpadear de ojos si el error es un gran detonante. O tal vez seamos afortunados y la sensatez se imponga: o nos destruimos o consensuamos. La cultura de la guerra como medio para imperar sabemos hacia dónde llevó al mundo el siglo pasado.

Como el alcance del poder no es únicamente regional sino global con consecuencias que nos afectan a todos, y cuando el riesgo desbordante es sensiblemente alto, las protestas masivas organizadas son una vía de presión.

O hacemos la apuesta: que la humanidad siga avanzando a pesar de los pesares como lo ha hecho en el pasado, aun con un alto precio en vidas y bienes o, no siendo tan optimistas, nos hundiremos en la barbarie con un ingrediente aterrador: una guerra nuclear. Ese armamento es, en teoría, de uso disuasivo solamente... hasta que deje de serlo como tal. Séneca lo advirtió: «Todo poder excesivo dura poco». Una guerra nuclear total se resolverá en cuestión de horas.

Se cierra el telón.

Concluimos con una frase inquietante de Enrique Tierno Galván: «El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla».
Autor de los libros sociopolíticos «La Tríada» y «Érase una vez un edén en el Caribe».

 

Por Gonzalo Garcia
VP de Ventas para Fortinet Sudamérica
Diario Azua / 22 enero 2026.-

Durante años, la ciberseguridad se pensó como un problema técnico. Firewalls, parches, detección de malware. El atacante era alguien que sabía más de sistemas. Hoy esa imagen quedó desactualizada. Los ataques más efectivos ya no se apoyan en vulnerabilidades de software, sino en algo mucho más cotidiano: la forma en que las personas deciden, confían y responden a un mensaje.

Los hackers están incorporando conceptos clásicos del marketing digital. Prospección, segmentación, personalización y secuencia. Ya no envían un correo genérico esperando que alguien caiga. Analizan primero a la persona: su rol, su lenguaje, sus publicaciones, sus horarios, su contexto laboral. Como cualquier campaña bien diseñada, el mensaje se adapta al “público objetivo”.

La inteligencia artificial acelera este proceso. Permite identificar disparadores emocionales, ajustar el tono y elegir el canal adecuado. Un primer contacto puede ser inofensivo: un correo informativo, una invitación profesional, un mensaje neutro. No busca comprometer nada. Busca algo más valioso: reconocimiento, confianza, familiaridad.

Luego vienen los siguientes “toques”. Un segundo mensaje coherente con el primero. Un tercero que introduce urgencia o autoridad. El ataque ya no es un evento aislado: es una campaña maliciosa con múltiples toques, diseñada tanto para maximizar la probabilidad de éxito como para evadir controles tradicionales de seguridad, pensados para detectar anomalías puntuales, no narrativas sostenidas en el tiempo.

Este es el verdadero cambio. El phishing moderno ya no parece phishing. Se parece a una campaña bien ejecutada. Y por eso funciona.

Frente a este escenario, las respuestas también deben evolucionar. No alcanza con más tecnología perimetral. Las organizaciones necesitan campañas de entrenamiento continuo para empleados, que simulen ataques reales y desarrollen criterio, no solo cumplimiento.

Necesitan monitoreo avanzado de las suites de colaboración empresarial, donde hoy se concentra gran parte de la interacción y del riesgo. Y necesitan capacidades de Operaciones de Seguridad (SecOps) que reduzcan drásticamente los tiempos de detección, contención y respuesta, porque cuando el ataque es narrativo, cada minuto cuenta.

La frontera de la ciberseguridad no pasa solo por proteger sistemas. Pasa por proteger a las personas. Y eso exige una visión integrada: una plataforma de ciberseguridad capaz de unificar visibilidad, inteligencia y respuesta, al ritmo de adversarios que ya entendieron algo fundamental, que influir es tan poderoso como explotar.

miércoles, 21 de enero de 2026

Testigo del tiempo

Por  J.C. Malone
Diario Azua / 21 enero 2026.-

El primer año del segundo gobierno de Donald Trump, presenta un balance positivo. Trump hace cumplir las leyes que escogió cumplir, pese a la obstrucción callejera de la oposición.

A nivel interno, Trump tiene serios problemas con el aumento en el costo de la vida; y sus diferencias de criterios con el jefe de la Junta de la Reserva Federal, Jerome Powell, sobre tasas de interés.

Con un equilibrio precario, Trump terminó la guerra entre Israel y Hamás, también se retiró del conflicto de Ucrania. Venezuela mantiene un precario equilibrio, menos sangriento que el de Irak, Siria, Libia y de todo el Medio Oriente.

Aceptó el mundo multipolar, y busca controlar el continente americano, incluyendo a Groenlandia y el Canal de Panamá.

Trump sacó el país de 66 tratados y organismos internacionales controlados por los globalistas. Esta semana hablará ante ellos en Davos, Suiza, ojo con eso.

Trump no ha podido controlar la inflación como él y sus seguidores esperaban. Ha tenido fuerte oposición al cumplimiento de su principal promesa de campaña: remover a los indocumentados del país.

Ese escollo, absolutamente político, es, si se quiere, el más preocupante que enfrenta su administración, porque es un movimiento muy bien articulado y financiado.

Y llega a extremos en los que ciertos ciudadanos se sienten con derecho a interferir en las actividades policiales impidiéndoles a los policías migratorios federales cumplir sus misiones.

Tenemos un enfrentamiento directo entre el Gobierno Federal y el gobierno estatal de Minnesota, que apoya todas las protestas. El gobernador, Tim Walz, fue candidato vicepresidencial demócrata. El movimiento ya tiene una víctima, una activista que un policía mató, es su primera “mártir” y va creciendo.

Minnesota, para quienes llevan anotaciones, es el lugar donde asesinaron a George Floyd en medio de la campaña presidencial y la pandemia de COVID-19 en el 2020; su asesinato desató protestas y saqueos a nivel nacional.

El tira y aloja de Minnesota debe ser monitoreado, porque puede ser el inicio de un movimiento que amenace la unidad nacional estadounidense.

 

Por Mario Antonio Lara Valdez
Diario Azua / 21 enero 2026.-

En la República Dominicana, hablar de justicia social también implica reconocer y honrar a quienes dedicaron su vida a la defensa de la soberanía nacional. Bajo esa premisa, la Junta de Retiro y Fondo de Pensiones de las Fuerzas Armadas (JRFPFFAA) se ha consolidado como una de las instituciones de mayor impacto social del Estado dominicano, transformando el concepto de retiro militar en un sistema de protección integral, digno y humano.

Este proceso de transformación ha contado con el respaldo estratégico del Ministerio de Defensa, bajo las directrices del Teniente General Carlos Antonio Fernández Onofre, cuya visión ha colocado al bienestar del militar retirado como un eje prioritario de la política pública en materia de seguridad social.

Una Junta de Retiro que llega a cada rincón del país

Uno de los avances más significativos ha sido la descentralización de los servicios, acercando la institución a quienes durante décadas debieron desplazarse largas distancias para realizar trámites básicos.

La construcción y remodelación de oficinas regionales en distintas provincias del país ha permitido impactar directamente a miles de beneficiarios, reduciendo brechas territoriales y dignificando la atención.

Estas sedes modernas y funcionales no solo agilizan procesos administrativos, sino que se han convertido en puntos de acompañamiento social, facilitando desde certificaciones y resoluciones hasta la afiliación a planes de salud, ayudas sociales, acceso a programas educativos, inserción laboral y crédito solidario.

Solidaridad que se traduce en acciones concretas


La dimensión humana de la gestión se refleja en la ejecución de jornadas sociales que han beneficiado a miles de familias de militares retirados y a comunidades civiles en condiciones de vulnerabilidad.

Estas jornadas, desarrolladas en coordinación con otras instituciones del Estado, han llevado alimentos, medicamentos, equipos médicos y asistencia directa a comunidades de difícil acceso.

Para el ministro de Defensa, estas acciones representan mucho más que operativos puntuales: constituyen una expresión tangible de justicia social y presencia del Estado. Escuchar, acompañar y responder con prontitud a las necesidades de pensionados, viudas y tutores se ha convertido en una política permanente.
Inclusión financiera y oportunidades para una vida digna

Otro hito de alto impacto ha sido el programa “Pensionado Feliz”, mediante el cual se han otorgado créditos a miembros en retiro, permitiéndoles mejorar viviendas, atender situaciones de salud, emprender negocios familiares y reorganizar sus finanzas.

A esto se suma el programa de inserción laboral, que ha garantizado empleos formales para retirados y familiares directos, con salarios dignos y acompañamiento institucional.

La experiencia, disciplina y formación militar han sido reconocidas por empresas públicas y privadas como un valor agregado para el desarrollo nacional.

Justicia financiera y saldado de deudas históricas

La actual gestión también marcó un antes y un después en materia de pagos. Han sido entregados a pensionados recursos que esperaron por años lo que les correspondía por derecho.

Asimismo, se han otorgado aumentos y se han aprobado reconsideraciones que beneficiaron a un amplio segmento de la comunidad retirada.

Estas acciones responden a una directriz clara del presidente de la República: toda deuda con los veteranos es una deuda moral. Bajo ese principio, el Ministerio de Defensa ha liderado una transformación financiera basada en la transparencia y la equidad.

Salud, viviendas y acompañamiento social

El impacto social se completa con iniciativas en salud y bienestar, fortaleciendo la seguridad alimentaria y el acceso a servicios esenciales.

Mediante alianzas interinstitucionales, también se han impulsado proyectos de viviendas dignas, reparaciones estructurales, donaciones y programas de formación cívico-social, acompañando a los retirados no solo desde lo económico, sino también desde lo humano y emocional.

Una gestión que honra el servicio a la patria

Al hacer balance de estos logros, el actual presidente de esta Junta de Retiro, general de Brigada Pablo Roberto Jiménez Sánchez, ha reconocido el respaldo constante del Teniente General Fernández Onofre y ha reafirmado el compromiso de continuar ampliando la cobertura médica, los programas habitacionales y las oportunidades financieras.

Los resultados hablan por sí solos: miles de vidas impactadas, familias protegidas y un Estado que honra con hechos a quienes sirvieron con honor.

La Junta de Retiro y Fondo de Pensiones de las Fuerzas Armadas se erige hoy como un referente de gestión pública con sentido social, demostrando que cuando la voluntad política se combina con planificación y humanidad, la patria cumple su promesa de no dejar atrás a sus héroes en retiro.

 

Por Narciso Isa Conde
Diario Azua / 21 enero 2026.-

La guerra global infinita decretada por EEUU al inicio del siglo XXI, sus diferentes y crueles capítulos, algunos de ellos activos, otros muy recientes, y otros en fase de graves amenazas, tienen su raíz en la decadencia del sistema imperialista mundial bajo su mando y lejos de contenerla la agravan y la aceleran.

Las guerras imperialistas y las diversas modalidades de guerras hibridas y terrorismo económico, psicológico, mediático y militar -lejos de imponer subordinaciones y procesos de recolonización- ha reforzado, en un mundo cada vez multipolar, vías alternativas en gran parte del país que han optado por la autodeterminación con el respaldo de grandes y medianas potencias emergentes plenamente soberanas

· VENEZUELA SIGUE EJERCIENDO SOBERANÍA SOBRE SUS RECURSOS NATURALES.

Es el caso de Venezuela, incluso inmediatamente de la invasión genocida y del secuestro de su presidente el pasado 3 de enero.

No hay rendición, aunque la gran mediática estadounidense se empeñe en construir una imagen diferente, en tanto la realidad es que la Venezuela actual no es gobernable ni directamente por EEUU ni a través de las derechas venezolanas; ni puede ser impedida de ejercer soberanía sobre su petróleo, gas, oro, tierras raras, agua y biodiversidad

Menos aún, el debilitado Coloso del Norte, está en condiciones de impedir sus cuantiosos vínculos de cooperación con China, Federación Rusa, India, Irán y Brasil, entre otras naciones, en materia petrolera, minera, tecnológica, científica, militar, comercial y financiera.

El mundo actual es otro. La unipolaridad en favor de EEUU llegó a su fin, el privilegiado sistema financiero basado en la absoluta hegemonía del dólar padece una erosión persistente, y el reinado de los “petrodólares” está en franco declive.

Tienen lugar nuevos intercambios bilaterales y multilaterales en yen, rublos, rupia; nuevas cadenas de distribución y nuevas rutas comerciales, que permiten revertir bloqueos, sanciones, embargos y abrir vías alternativas de desarrollo.

Los BRICS y el Sur global han dicho basta al dominio occidental, a la dictadura del Norte Global.

Venezuela hace tiempo que entró y está cultivando esos espacios y esas relaciones alternativas.

Algunos hechos recientes permiten mostrar la impotencia de EEUU, pese a su poderío militar y sus prácticas asesinas, para dictar e imponer más allá de su poder destructivo, el modelo y el tipo de inserción de Venezuela en el mundo,

Inmediatamente después de la agresión militar y del secuestro de Maduro y su esposa, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha exigido a la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, "acceso total" al país en términos de recursos naturales y de otra índole, con las siguientes palabras:

"Lo que necesitamos (de Delcy Rodríguez) es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país, que nos permitan reconstruirlo" y agregó: “si no se comportan, daremos un segundo golpe", en descarada referencia al ataque militar ya perpetrado.

Trump, además, con su clásica prepotencia, les dijo a los periodistas:

"No me pregunten sobre quién manda, porque les daré una respuesta y será muy controvertida", y la resumió en estos términos tajantes: "… nosotros estamos. a cargo".

Pero eso no es una realidad, sino una pretensión imposible de lograr en las presentes condiciones venezolanas y mundiales.

El gobierno de Delcy Rodríguez no es un gobierno títere ni ha claudicado en sus principios.

La presidenta interina ha exigido a EE.UU. la "inmediata liberación" del mandatario, a quien defendió como el "único presidente de Venezuela”.

La nueva mandataria de Venezuela le dijo claramente a Mr. Trump: “nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra. Ese ha sido el predicamento del presidente Nicolás Maduro y es el de toda Venezuela en este momento”.

También manifestó la disposición de Caracas a mantener "relaciones de respeto" e invitó a la Administración Trump a trabajar conjuntamente en una "agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional, y que fortalezca una convivencia comunitaria duradera”,

Trump y Marcos Rubio han manipulado esa actitud, que siempre ha sustentado Venezuela desde los gobiernos de Chávez, tratando de sembrar desconfianza, dividir y mellar solidaridad internacional.

Con esos fines han declarado que Delcy Rodríguez “está esencialmente dispuesta a hacer lo que ellos consideren necesario para hacer Venezuela grande de nuevo", porque supuestamente “no tiene más opción". Entre otras exigencias pretendía dominar la política petrolera de Venezuela y excluir totalmente a Rusia, China y otros países

Incluso Trump ha dicho que si la presidenta encargada hace lo contrario “le irá peor que a Maduro”.

La realidad es que Delcy Rodríguez preside un gobierno con soberanía sobre el petróleo y sus recursos naturales.

China es, y sigue siendo, el principal comprador del petróleo.

Putin ha firmado un contrato multimillonario por 30 años que convierte a la Federación Rusa en socia de la extracción y refinamiento de la mayor parte de las reservas venezolana, mientras las petroleras yanquis han quedado relegadas a contratos menores luego de obligar a Trump a desistir del embargo.

· ALERTA FRENTE A NUEVOS ZARPAZOS.

El estado y el gobierno de Venezuela ejercen el poder nacional desde una fuerte unidad cívico-militar, pese a la amenaza de nuevas agresiones militares estadounidense contra su gobierno, que apuntan también contra Cuba, México, Nicaragua, Colombia y toda Nuestra América.

Todas las bases de la plataforma caribeña del plan invasor estadounidense, en particular la de nuestro país, siguen activas.

La verdad solo puede ser detectada despejando la selva de mentiras mediáticas de factura estadounidense y occidental, y desentrañando los tira y afloja, poder duro y poder blando de Trump, dentro de la nueva estrategia de seguridad nacional que procura la misión imposible de recolonizar Nuestra América; que, pese a lo imposible, podría incluir nuevos zarpazos genocidas de un imperialismo desesperado y alocado, en el contexto de su progresiva decadencia.


martes, 20 de enero de 2026

 

La deuda histórica con las provincias de Barahona, Bahoruco e Independencia no inicia su proceso de saldo definitivo hasta que el agua almacenada en el embalse llegue a los hogares y a las parcelas

Por Rafael Méndez
Diario Azua / 20 enero 2026.-

La majestuosa estructura de la Presa de Monte Grande se erige hoy sobre el cauce del río Yaque del Sur como un símbolo ambivalente de progreso técnico frente al estancamiento humano más profundo, y aunque los muros de contención ya retienen millones de metros cúbicos de agua, la realidad cotidiana para miles de familias suroestanas permanece marcada por promesas incumplidas y una espera que parece no tener un final cercano en el horizonte dominicano.

El proyecto que fue vendido durante décadas como la solución definitiva para el desarrollo agroindustrial de la región Suroeste presenta actualmente gran brecha que impide su aprovechamiento real por parte de las comunidades locales, porque mientras el embalse se llena paulatinamente, los canales de riego necesarios para transformar las tierras áridas en zonas productivas brillan por su ausencia, dejando a los agricultores de Barahona, Bahoruco e Independencia en un estado de incertidumbre total, y en una espera que aguardan con optimismo.

Esta deuda social se manifiesta con especial crudeza en los asentamientos humanos que fueron desplazados para dar paso a la infraestructura, donde la falta de servicios básicos contradice el discurso oficial de modernidad, en tanto la frustración colectiva crece proporcionalmente al volumen de agua almacenada, pues los beneficios económicos prometidos siguen siendo una ilusión distante para quienes sacrificaron su entorno natural con la esperanza de alcanzar una vida digna y próspera en su propia tierra.

Promesas diluidas en el tiempo

Mi estimado colega y comprovinciano Tomas Aquino Méndez, un activista social y comunitario, como el suscrito, en su columna dominical que publica en un prestigioso medio, informó del "cumpleaños" que organizan las fuerzas vivas de la región Enriquillo, lo que pone de relieve la profunda decepción que actualmente atraviesa el Suroeste. Esta festividad satírica no busca celebrar un logro, sino denunciar que han transcurrido dos años desde que el presidente Luis Abinader prometió iniciar las licitaciones para las obras complementarias indispensables para el funcionamiento real del complejo.

Dos años después de aquel enero del 2024, la esperanza sembrada en los residentes de la subregión Enriquillo parecen sepultadas, o ahogadas en las aguas del embalse debido a que la funcionalidad operativa de esta estructura no cumple su cometido con la construcción del embalse, ni mucho menos garantiza el desarrollo humano esperado, pues la ausencia de canales de riego mantiene improductivas unas setecientas mil tareas de tierra que esperan por el preciado líquido.

Los dirigentes campesinos y sociales cuestionan con vehemencia por qué el proceso de contratación para estas infraestructuras vitales se ha convertido en la licitación más larga de la presente gestión gubernamental, mientras los equipos para generar energía hidroeléctrica siguen ausentes, los residentes de la cuenca baja del río Yaque del Sur ven cómo el agua se acumula sin transformar su precaria realidad económica, social y productiva de forma tangible.

Un ciclo histórico de postergaciones

La construcción de este megaproyecto hidráulico constituye una odisea que ha sobrevivido a cuatro administraciones gubernamentales, acumulando retrasos técnicos y financieros que han puesto a prueba la paciencia del pueblo, que desde aquel primer picazo simbólico del presidente Leonel Fernández en el 2010, la obra ha enfrentado crisis de financiamiento internacional y constantes reestructuraciones contractuales que elevaron su presupuesto inicial de forma considerable y sumamente alarmante para el erario.

Monte Grande se proyecta como la infraestructura hídrica más importante del Caribe, y la región la ha bautizado como el anhelado "Metro del Sur", que sigue siendo una meta incompleta que requiere mucho más que la inauguración formal de un muro de contención de cincuenta y cinco metros de altura, en tanto la deuda histórica con las provincias de Barahona, Bahoruco e Independencia no inicia su proceso de saldo hasta que el agua almacenada llegue a los hogares y a las parcelas que hoy se ven desérticas.

La redención del Suroeste

La convocatoria la singular celebración de "dos años de atraso" representa el último recurso de una sociedad civil que se niega a permitir que el proyecto muera en la desidia, por lo que los suroestanos esperan que esta presión social logre sensibilizar a las autoridades competentes, y se transforme en el anuncio oficial de la licitación tan esperada por todos los sectores de la región Enriquillo.

El futuro de la región Enriquillo depende directamente de que Monte Grande cumpla su función multipropósito, integrando la generación de trece megavatios de energía limpia y el suministro de agua potable garantizado. Solo mediante la integración de estos componentes técnicos se podrá hablar de una verdadera soberanía hídrica que supere el ciclo de pobreza endémica, y migración forzada que ha desangrado históricamente las provincias fronterizas.

A pesar de los vacíos y las frustraciones acumuladas durante décadas de espera, la esperanza se mantiene viva entre los hombres y mujeres que labran la tierra bajo el sol sureño. La conclusión definitiva de estas obras complementarias marcará el inicio de una nueva era de prosperidad, donde el agua del Yaque del Sur deje de ser un motivo de angustia para convertirse en el motor del progreso regional.

 

Por Emilia Santos Frias
Diario Azua / 20 enero 2026.-

“Sé libre domina una economía de la supervivencia en la que cada uno es su propio empresario”. Esta máxima es del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025, influyente ensayista, Byung-Chul Han, quien explica que en la actualidad estamos ante la presencia del neoliberalismo narcisistas, del yo y del rendimiento.

Un fenómeno que califica como el infierno de lo igual, donde la sociedad padece depresión y cansancio, teniendo como estructura a personas aisladas. En ella, el amor es visto como un producto de consumo y placer individual, porque los seres humanos han perdido la capacidad de conectar con sus semejantes.

La inferencia se extrae del ensayo La Agonía del Eros, del citado filósofo, quien además afirma que el sistema capitalista descarta la conexión entre las personas a nivel emocional, todo en pro de subyugarlas al consumo..., donde la exposición como mercancía intensifica lo pornográfico...", ejemplo de esto es la crisis actual en el arte, literatura...

Eros más que el dios griego del amor, también representa el deseo de analizar y experimentar lo desconocido en esta sociedad individualista que deforma el sentimiento amor reduciéndolo a consumo y narcisismo, en pro de placer individual, donde las personas viven de espalda a las necesidades de los demás.

En ese orden el autor es enfático en que el neoliberalismo y la cultura digital modifican las relaciones humanas e importantiza el rendimiento de las personas, autoexplotación, insolidaridad..., que solo conduce a la visible depresión y cansancio de la sociedad.

“El capitalismo tardío nos convierte en empresarios de nosotros mismos, enfocados en el éxito y la autooptimización, lo que nos aísla e impide ver más allá de nuestro propio ego en la era actual. El otro se reduce a un espejo para la autoafirmación..., el amor a un producto de consumo o un contrato de convivencia que se ve afectado por la sobreexposición y el exceso de información”.

En su critica a la actual sociedad narcisista, Han afirma que la cultura del rendimiento está matando la capacidad humana de amar de forma desinteresada y profunda, y ofrece una forma de deseo egocéntrico y solitario. Por eso, indica que la muerte del amor y el deseo verdadero en la sociedad actual, notable en el persistente rendimiento, narcisismo e hipercomunicación digital, tiene como consecuencia que las personas se pierden en autopromoción, posesión de datos y alto índice de consumo. Indica que la crisis que vive actualmente el arte, la literatura..., es parte de esta desaparición del otro, de la agonía del Eros.

A este suceso le llama: el invencible poder del capitalismo; experto en bloquear las relaciones humanas, donde el exceso de información emanadas desde los distintos contactos que surgen de las nuevas tecnologías, anulan la criticidad. Por tal razón, para salir de este infierno narcisista se necesitará al prójimo; fomentar una relación más allá del rendimiento y el poder.

Por consiguiente, el Papa Francisco en su critica a la actual Economía coincide con los aforismos de Han, cuando asiente que esta, reduce al ser humano a un producto o mercancía. Es decir, que su enfoque está en el lucro por encima del valor humano, de la dignidad.

De manera que, exhorta ejercitar una “economía con alma, centrada en justicia social, sostenibilidad y servicio al bien común”. Con esta se rehuye al actual mercado deshumanizado que no protege a los más vulnerables, solo les ve como mercancía, y se abraza protección de derechos fundamentales, mediante el combate de la pobreza, trabajo al servicio de la sociedad y el planeta...

En suma, es necesario que los seres humanos vivamos en sociedades con sistemas culturales, económicos, que ponderen a las personas, con el apoyo o ayuda de modelos, acciones justas y sostenibles.

Hasta la próxima entrega.

La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora.