Titulares

Publicidad

Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de marzo de 2026

Por Emilia Santos Frias
Diario Azua / 17 marzo 2026.-

Algunos estudiosos de la conducta humana coinciden en que, para que las personas disfrutemos de paz en nuestras vidas, es necesario hacer introspección profunda. Examinar desatinos, que son experiencias, gestionar las emociones en lo individual y al relacionarnos o en nuestras relaciones interpersonales.

Estoy segura de que nadie tiene la fórmula perfecta, pero existen recomendaciones que nos apoyan para que vivamos con mayor nivel de bienestar. Practicar el perdón y la aceptación son algunas muy puntuales. Aprender cada día a ser tolerantes, tener paciencia, permitir que cada quien se exprese y se conduzca como desea, que cada ser humano abrace sus libertades.

En ese sentido, vivir cada día como lo que es: un renacer, y hacerlo desde la gratitud, con Dios, nuestros semejantes... Cada quien sabe por qué debe agradecer diariamente. Somos seres privilegiados, así nos creó el Padre celestial. En esa tesitura, tengamos presente que establecer límites a personas manipuladoras, controladoras, tóxicas, familiares heridos..., no nos hace ser malos mortales; por el contrario, nos propicia vivir de forma saludable, al no dejarnos invadir de emociones negativas.

Pese a que la paz es un don de Dios, al mismo tiempo es una tarea de todos. Como solía expresar el recordado papa viajero, Juan Pablo II, responsable de unir a nivel mundial a la juventud católica. Sin lugar a duda, vivir en paz debe ser el plan de todo ser humano; por eso, este debe operativizar cada día mediante acciones puntuales. Iniciar con pequeñas acciones sistemáticas nos guía al alcance de esta meta.

Cada pequeña victoria es valiosa, hace de la cotidianidad un tiempo extraordinario y lleva directamente al asombroso alcance de los objetivos y metas: vivir con paz. Pero ello implica dejar hábitos atrás, malsanos, y abrazar conductas que propicien bienestar físico, mental y social; calidad de vida.

Perdonarnos y perdonar es clave. Ejercitar tolerancia, escucha activa o ignorar informaciones sin fundamento... reír a carcajadas, ver belleza en los pequeños detalles, eso nos apoya en la búsqueda propuesta. Don Bosco aseguraba que quien tiene paz en su conciencia, lo tiene todo. Tenía sobradas razones; recordemos que dedicó su vida a la educación, formación de jóvenes pobres y huérfanos, por eso le conocemos como el padre y maestro de la juventud.

El camino no es fácil, aunque su entrada es sumamente simple: “La paz comienza con una sonrisa”, es lo que decía la también recordada defensora de los pobres e indefensos, Madre Teresa de Calcuta. ¿Qué esperamos para transitar este camino?. Lo cierto es que la paz no se fuerza, ni proviene de la violencia. Muchos científicos abordaron el tema y coincidieron en estas premisas. Su disfrute germina en nuestro interior, desde el entendimiento y el amor; desde allí se proyecta mediante acciones pertinentes a todo nuestro entorno.

Esforcémonos, merecemos vivir con paz, con armonía mental y fuerza emocional frente a desafíos, amenazas personales y colectivas. Germinemos ese valor y derecho con el auxilio de la confianza y la gratitud, como se indicó precedentemente. Asimismo, con el autoconocimiento y una profunda conexión con lo divino..., en fin, con toda actividad que no haga daño a la humanidad, pero sí fortalezca sus derechos fundamentales.

Hasta pronto.

La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora.






domingo, 15 de marzo de 2026

 




Diario Azua / 15 de marzo 2026

Por Mario Antonio Lara Valdez

Las trayectorias profesionales se construyen con disciplina, aprendizaje constante y la capacidad de adaptarse a los cambios que exige cada época. En el ámbito militar, estos elementos adquieren una dimensión particular, ya que la formación castrense combina valores como la obediencia, el honor, la responsabilidad y el servicio a la nación.

La carrera militar implica sacrificio, preparación permanente y compromiso con los principios institucionales. Sin embargo, también existen casos en los que esa vocación se complementa con otras áreas del conocimiento que fortalecen la proyección pública de las instituciones. La comunicación estratégica es una de ellas.

En los últimos años, la transformación digital ha obligado a las instituciones públicas, incluyendo las militares, a replantear sus formas de relacionarse con la ciudadanía. Las redes sociales y las plataformas digitales se han convertido en herramientas clave para informar, educar y fortalecer la imagen institucional.

Dentro de ese contexto, el militar y periodista Fahd Yamani Jacobo Salado ha desarrollado una trayectoria vinculada a la comunicación institucional y la estrategia digital aplicada al ámbito público. Su trabajo se ha orientado al desarrollo de estrategias de plataformas informativas y a la construcción de narrativas institucionales en el entorno digital.


Su trabajo también ha estado vinculado a la planificación de estrategias de comunicación digital que han permitido proyectar iniciativas dominicanas en escenarios internacionales. Parte de estos esfuerzos han sido reconocidos en certámenes regionales como los Premios Latam Digital, donde proyectos de comunicación institucional dominicanos han sido galardonados.

En ese contexto, uno de los aspectos que ha generado mayor reconocimiento a su labor ha sido el posicionamiento de iniciativas dominicanas en escenarios internacionales, logrando que proyectos de comunicación institucional del país obtengan premios y menciones en competencias regionales de alto nivel. 

Este tipo de logros no solo reconocen el trabajo individual, sino que también proyectan a la República Dominicana como referente en innovación y comunicación digital en América Latina, fortaleciendo la presencia del país en espacios donde convergen gobiernos, empresas y especialistas del ecosistema digital.

Entre sus aportes institucionales se destaca la creación y desarrollo de las redes sociales de la Fuerza Aérea de República Dominicana, así como su participación en proyectos de comunicación digital para diversas instituciones del ámbito militar y estatal.Estas iniciativas contribuyeron a modernizar la presencia institucional en internet y a acercar las Fuerzas Armadas a la ciudadanía mediante canales digitales.


A lo largo de su carrera, Fahd Yamani Jacobo Salado ha recibido diversas distinciones que reconocen su trayectoria profesional. Entre ellas figura la Orden del Vuelo Panamericano, una condecoración vinculada a la tradición histórica de la aviación dominicana y otorgada a quienes han realizado aportes significativos al desarrollo institucional y al servicio en la Fuerza Aérea. Esta distinción resalta el mérito, la dedicación y el compromiso con las misiones de la institución.

Asimismo, ha sido distinguido con una condecoración de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (#CFAC), organismo regional que reconoce a militares y profesionales que han contribuido al fortalecimiento de la cooperación, la integración y los vínculos de amistad entre las fuerzas armadas de la región.

Además de su carrera militar, Jacobo Salado ha mantenido una activa participación en el ámbito periodístico y de la comunicación digital. Se ha desempeñado como exdirector de Relaciones Públicas del Colegio Dominicano de Periodistas (#CDP) y como director de capacitación de la Sociedad Dominicana de Medios Digitales (#SODOMEDI), espacios desde los cuales ha impulsado la formación en comunicación estratégica y medios digitales.

La combinación de experiencia militar, periodismo y estrategia digital ha permitido que su perfil profesional se ubique en un punto de encuentro entre la comunicación institucional y la innovación tecnológica, áreas cada vez más relevantes para las instituciones contemporáneas.

El reconocimiento que hoy recibe no solo resalta una trayectoria personal, sino también la creciente importancia de la comunicación estratégica dentro de las instituciones públicas y militares en la República Dominicana.




Por Mario Antonio Lara Valdez
Diario Azua / 15 marzo 2026.-

Las trayectorias profesionales se construyen con disciplina, aprendizaje constante y la capacidad de adaptarse a los cambios que exige cada época. En el ámbito militar, estos elementos adquieren una dimensión particular, ya que la formación castrense combina valores como la obediencia, el honor, la responsabilidad y el servicio a la nación.

La carrera militar implica sacrificio, preparación permanente y compromiso con los principios institucionales. Sin embargo, también existen casos en los que esa vocación se complementa con otras áreas del conocimiento que fortalecen la proyección pública de las instituciones. La comunicación estratégica es una de ellas.
En los últimos años, la transformación digital ha obligado a las instituciones públicas, incluyendo las militares, a replantear sus formas de relacionarse con la ciudadanía. Las redes sociales y las plataformas digitales se han convertido en herramientas clave para informar, educar y fortalecer la imagen institucional.

Dentro de ese contexto, el militar y periodista Fard Yamani Jacobo Salado ha desarrollado una trayectoria vinculada a la comunicación institucional y la estrategia digital aplicada al ámbito público. Su trabajo se ha orientado al desarrollo de estrategias de plataformas informativas y a la construcción de narrativas institucionales en el entorno digital.

Su trabajo también ha estado vinculado a la planificación de estrategias de comunicación digital que han permitido proyectar iniciativas dominicanas en escenarios internacionales. Parte de estos esfuerzos han sido reconocidos en certámenes regionales como los Premios Latam Digital, donde proyectos de comunicación institucional dominicanos han sido galardonados.

En ese contexto, uno de los aspectos que ha generado mayor reconocimiento a su labor ha sido el posicionamiento de iniciativas dominicanas en escenarios internacionales, logrando que proyectos de comunicación institucional del país obtengan premios y menciones en competencias regionales de alto nivel.

Este tipo de logros no solo reconocen el trabajo individual, sino que también proyectan a la República Dominicana como referente en innovación y comunicación digital en América Latina, fortaleciendo la presencia del país en espacios donde convergen gobiernos, empresas y especialistas del ecosistema digital.

Entre sus aportes institucionales se destaca la creación y desarrollo de las redes sociales de la Fuerza Aérea de República Dominicana, así como su participación en proyectos de comunicación digital para diversas instituciones del ámbito militar y estatal.Estas iniciativas contribuyeron a modernizar la presencia institucional en internet y a acercar las Fuerzas Armadas a la ciudadanía mediante canales digitales.
A lo largo de su carrera, Fard Yamani Jacobo Salado ha recibido diversas distinciones que reconocen su trayectoria profesional. Entre ellas figura la Orden del Vuelo Panamericano, una condecoración vinculada a la tradición histórica de la aviación dominicana y otorgada a quienes han realizado aportes significativos al desarrollo institucional y al servicio en la Fuerza Aérea. Esta distinción resalta el mérito, la dedicación y el compromiso con las misiones de la institución.

Asimismo, ha sido distinguido con una condecoración de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC), organismo regional que reconoce a militares y profesionales que han contribuido al fortalecimiento de la cooperación, la integración y los vínculos de amistad entre las fuerzas armadas de la región.

Además de su carrera militar, Jacobo Salado ha mantenido una activa participación en el ámbito periodístico y de la comunicación digital. Se ha desempeñado como exdirector de Relaciones Públicas del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y como director de capacitación de la Sociedad Dominicana de Medios Digitales (SODOMEDI), espacios desde los cuales ha impulsado la formación en comunicación estratégica y medios digitales.

La combinación de experiencia militar, periodismo y estrategia digital ha permitido que su perfil profesional se ubique en un punto de encuentro entre la comunicación institucional y la innovación tecnológica, áreas cada vez más relevantes para las instituciones contemporáneas.

El reconocimiento que hoy recibe no solo resalta una trayectoria personal, sino también la creciente importancia de la comunicación estratégica dentro de las instituciones públicas y militares en la República Dominicana.
El autor es secretario General del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa SNTP Distrito Nacional
Directivo de la Sociedad Dominicana de Medios Digitales (Sodomedi)

viernes, 13 de marzo de 2026





Diario Azua / 13 de marzo 2026

Santo Domingo.– El periodista Héctor García expresó su preocupación por lo que calificó como un uso irresponsable de informaciones sensibles que, según afirmó, generan alarma innecesaria entre la población.

Durante su intervención en el programa Controlando las Mañanas, que se transmite por Su Mundo TV, García señaló que algunos sectores de la oposición están abordando temas delicados sin el debido cuidado ni el contexto necesario, lo que puede provocar miedo, confusión y desinformación en la ciudadanía.

El politólogo enfatizó que la responsabilidad de quienes manejan información pública especialmente en medios de comunicación y plataformas digitales debe ser informar con precisión, equilibrio y sentido social.

“Cuando se trata de asuntos sensibles que impactan directamente a la población, no se puede jugar con el miedo de la gente ni crear alarmas sin fundamentos claros”, manifestó.

García indicó que el debate público es necesario en una sociedad democrática, pero insistió en que este debe realizarse con datos verificables y evitando interpretaciones que puedan distorsionar la realidad.

Asimismo, llamó a la oposición que actúe con responsabilidad y que contribuya a orientar a la ciudadanía en lugar de generar pánico o incertidumbre.

jueves, 12 de marzo de 2026

Por Néstor Estévez
Diario Azua / 12 marzo 2026.-

Hay celebraciones que trascienden el calendario. La del 80 aniversario del ITESIL es una de ellas. Más allá de discursos protocolares y acciones conmemorativas, lo ocurrido en Dajabón propició oportunidades en las que historias personales, memoria colectiva y aspiraciones de futuro encontraron virtuoso caldo de cultivo.

Así se vivió durante las actividades organizadas por el Instituto Tecnológico San Ignacio de Loyola (ITESIL) al recordar la llegada de sus primeros estudiantes aquel 10 de marzo de 1946.

Más que un aniversario, hubo un ejercicio de memoria compartida. Esa memoria se expresó en intercambio entre generaciones, en el orgullo visible de quienes han pasado por sus aulas y en la convicción, ampliamente compartida, de que el ITESIL forma parte del tejido vital de la comunidad.

El valor del diálogo

El intercambio intergeneracional propició que historias de los primeros años del instituto se mezclaran con otras más recientes, pero principalmente con preguntas sobre los desafíos del presente y las oportunidades del futuro.

El filósofo alemán Jürgen Habermas ha planteado que las sociedades democráticas se sostienen en la calidad de sus conversaciones públicas. Es en el diálogo donde construimos sentido compartido, intercambiamos experiencias y proyectamos futuros posibles.

En la celebración del ITESIL se hizo evidente el valor de esas interacciones: dan continuidad a la experiencia. Como ha señalado Edgar Morin, las sociedades necesitan articular memoria y aprendizaje para enfrentar contextos cada vez más complejos.

ITESIL acaba de mostrar continuidad con claridad. Muchos de los profesionales, emprendedores y líderes comunitarios que hoy impulsan iniciativas en la región comenzaron su camino en sus aulas. Su presencia en la celebración no fue solo un gesto de nostalgia. Fue una manera de reconocer que el instituto forma parte de su historia personal y también de su identidad colectiva.

Conexión con su territorio

Durante ocho décadas, la institución ha ofrecido oportunidades educativas a jóvenes de la frontera que, de otro modo, habrían tenido que migrar para continuar sus estudios. Esa función ha contribuido a fortalecer el capital humano y a ampliar las posibilidades de desarrollo local.

Pero su impacto va más allá de la formación técnica. El instituto ha promovido una visión educativa que conecta conocimiento, valores y compromiso social. De esa forma, la educación deja de ser solo un mecanismo de movilidad individual para convertirse también en instrumento de transformación colectiva. Así se evidenció en la integración de autoridades, empresarios, docentes, egresados y gente de pueblo llano que reconoce en la institución un aliado del territorio.

En ello ocupa lugar cimero algo que ha marcado profundamente la identidad del centro: el sello ignaciano. En Loyola Dajabón, la formación no se limita a transmitir conocimientos. Aquí se forma a personas capaces de reflexionar, discernir y comprometerse con la realidad que las rodea.

Durante la celebración de los 80 años del ITESIL, esa inspiración se hizo visible en múltiples gestos: en el reconocimiento a quienes han dedicado su vida a la institución, en la gratitud expresada por generaciones de egresados y en la convicción compartida de que la educación tiene sentido cuando impacta positivamente en la vida de las comunidades.

Mirando hacia el futuro

Muchas conmemoraciones se limitan a mirar hacia el pasado. Pero en Dajabón, el primer fin de semana de marzo 2026, se propició que también incluyéramos preguntas sobre el futuro. En Dajabón quedó claro que la educación sigue siendo herramienta poderosa para impulsar desarrollo territorial.

El desafío ahora es mantener viva la conversación que hizo posible ese camino. Vale retomar al pensador latinoamericano Jesús Martín-Barbero. Él plantea que las instituciones que realmente transforman comunidades son aquellas que logran articular educación, cultura y territorio.

No perduran aquellas que se limitan a repetir tradiciones, sino las que saben renovar constantemente su misión. En el caso del ITESIL, está muy clara: seguir formando personas capaces de aprender, emprender y comprometerse con su comunidad.

Ochenta años después de su fundación, el mayor legado del instituto no está solo en su trayectoria académica. Está, sobre todo, en las redes de confianza, aprendizaje y colaboración que ha contribuido a tejer en Dajabón, en la región y en gran parte del país. Ahí reside su verdadera fortaleza. Y también es su promesa más valiosa para el futuro.

domingo, 8 de marzo de 2026

 

PERIODISMO INFORMATIVO Y CRÍTICO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Por Ramón Mercedes
Diario Azua / 08 marzo 2026.-

►Vuelve y vuelve: El autor de esta columna tomó vacaciones prolongadas por recomendación de su cardiólogo en el Westchester Medical Center, el Dr. Radhamés Arturo Rojas. Luego de examinarme (la primera semana de diciembre de 2025), determinó taquicardia (frecuencia excesiva del ritmo de las contracciones cardíacas). Estaba estresado, y el estrés es la reacción física o emocional del cuerpo ante desafíos, demandas o cambios, liberando hormonas como adrenalina y cortisol. De nuevo, “vuelvo y vuelvo” con un periodismo informativo y crítico al servicio de la comunidad. Deseando el doble de lo que me desean. ¡Salud y bendiciones!

► Cambió la hora en EUA: Cambió la hora en EUA a partir de este domingo 8 de marzo. Hay que adelantar una hora en territorio estadounidense. La medida busca optimizar la luz solar y reducir el consumo eléctrico. Ya es la misma que hay en RD. Este horario de verano durará hasta el domingo 1 de noviembre de 2026, cuando se atrasará una hora nuevamente.
►Ydanis Rodríguez: Cumplió sus 4 años como comisionado del Departamento de Transporte de NYC -DOT- (US$190 mil al año × 4 = 7 millones 600 mil). Diiicen que ayudó a algunos que lucharon, a otros un poquito que lucharon, y a otros nada que lucharon. A los taxistas no hay quien les hable de él. ¡Uff! Al terminar sus funciones, tenía en proyecto aspirar al Congreso de EE.UU. por el Distrito 15 en El Bronx (actual incumbente Ritchie Torres). Cambió de idea, nos informó la fuente. Luego, tuvo la intención de aspirar al Senado estatal por el Distrito 31, que cubre los vecindarios de Washington Heights, Inwood y Marble Hill, y también partes de Hamilton Heights, Harlem, Morningside Heights, Hell's Kitchen y Chelsea. El 55 % de sus habitantes son hispanos, 30 %, blancos, 8 %, afroamericanos, 5 %, asiáticos y 2 %, otros. También lo descartó y piensa jubilarse con el último sueldo para salir full $$$ en la pensión, porque, siendo senador (si ganaba), su sueldo sería de US$142 mil y tendría que pensionarse con ese último sueldo con una pensión menor.
► Una empresa asesora de transporte para RD: La misma fuente nos informa que Ydanis Rodríguez se mantiene con un Down, generalmente encerrado en su apartamento en el Alto Manhattan. No se deja ver. Dicen que el nuevo alcalde no lo ha tomado en cuenta para nada. Para salir de NY, se propone crear una “empresa de asesoramiento de transporte” para asesorar las instituciones en RD que tienen que ver con lo mismo (INTRANT, DIGESETT, FITRAM, TRAE y la OMSA). Por eso traía a NYC a muchos de sus directores, para pavonearlo ante la comunidad y las autoridades neoyorquinas. Diiicen que su padrino en RD es el flamante y poderoso senador por Espaillat, Carlos Gómez, quien olvidó totalmente su comunidad en la Gran Manzana. ¡Ah! A propósito de Carlos, nos informan que buscará su reelección, y Andrés Bautista hijo será el presidente en Moca del PRM. Se estaban disputando presidencia provincial de la entidad, pero, diiicen, el presidente Abinader resolvió rápido el problema. A cada quien lo suyo y todo en paz ahora. ¡Wepa!

► Asombro entre dominicanos en NYC: El asalto a un ciudadano estadounidense en La Vega mientras participaba en un entierro ha causado asombro entre dominicanos en NYC. 
►Aplanadora pasó por varios consulados RD: 17 fueron los vicecónsules dominicanos diseminados por el mundo que fueron cancelados “de un viaje” por el presidente Luis Abinader la semana pasada, mediante el decreto 149-26. Figuran dos de NY: Francisco Antonio Báez Maríñez, en el consulado de NY, y Edgar Núñez Agüero, miembro de la seccional del PRM-NY y vicecónsul en Montreal, Canadá. Compañeros del partido están averiguando si la cancelación de Núñez Agüero fue por recomendación del actual cónsul allí, Lucilo de los Santos, presidente de la seccional del partido en Nueva Jersey. Una fuente de entero crédito informó a Entérate NY lo siguiente: ni quito ni pongo. En NY serán sustituidos los vicecónsules Iván Tolentino, Clarelina Sosa e Isaura Nivar, por haber cumplido ya cinco años en sus funciones. Nivar es esposa del expresidente del PRM-NY y asesor del presidente Luis Abinader en el exterior, Neftalí Fuerte, quien estaba cabildeando fuertemente para que la pusieran como cónsul en sustitución de Eligio Jáquez y ahora de Chú Vásquez. Diiicen que Fuerte alega que, si se la quitan, tienen que conseguirle algo igual o superior a vicecónsul. Un compañero vociferó: “El partido en NY debe sustituir esas y otras posiciones con verdaderos dirigentes que han estado en el banco, y se dejen de pensar solo en sus beneficios personales”. ¡Ay, ay, ay!

►¿Por Adriano la quitaron? En la comunidad dominicana en el Alto Manhattan se comenta por doquier sobre el congresista Adriano Espaillat (D-13), que además es el presidente del Caucus Hispano del Congreso (CHC), compuesto por 30 legisladores del Partido Demócrata de ascendencia hispana, para asesorar y dar voz en el proceso legislativo a temas que afectan a hispanos y latinos en EE. UU., que por él, el presidente Donald Trump sustituyó el pasado jueves a Kristi Noem, la poderosa secretaria de Seguridad Nacional (DHS), agencia que tiene bajo su dependencia el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU. Dominicanos que se autodefinen como sabiólogos, todólogos y opinólogos en el Alto Manhattan discuten que sí, que fue por él; otros, que no. Dice el refrán pueblerino que "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia".
► Veamos lo del congresista: 1) Espaillat encabezó en el Congreso una ofensiva política para exigir la dimisión de Noem al frente del DHS. 2) Pidió públicamente el mes pasado su renuncia durante una rueda de prensa frente a la sede de la agencia federal en Washington, D.C., y el desmantelamiento del ICE tras la muerte de dos manifestantes en enero en Minnesota. 3) Allí proclamó: “Necesitamos desmantelar el ICE y a la persona que dirige la agencia, bajo cuya supervisión se han cometido atrocidades”. 4) “Debería dimitir o ser destituida, porque ha conducido una agencia corrompida a un mayor caos, confusión, persecución ilegal de familias inmigrantes y al asesinato de estadounidenses”. 5) “Noem es responsable de numerosas atrocidades cometidas bajo su liderazgo, y debería haber renunciado a su cargo hace tiempo; la decisión de reemplazarla refleja el impacto general de nuestra demanda de transparencia y rendición de cuentas”. 6) Diiicen que su llamado contribuyó a elevar la presión política sobre ella y a colocar el tema en el centro del debate nacional sobre las políticas migratorias y la supervisión del DHS.
► Centro de debates ÷ dominicanos NYC: El restaurant “La Mesa del Rey”, ubicado en el 1712 de la avenida University, casi con la calle 176, en El Bronx, de capital quisqueyano, se ha convertido en el nuevo centro de acogida de dirigentes políticos, comunitarios, profesionales, periodistas y ciudadanos comunes dominicanos en NYC para debatir asuntos relacionados con la comunidad. También para celebrar baby showers, actos de reconocimiento a personas, despedidas de soltera y celebraciones de cumpleaños, todo por las finas atenciones, buenos precios y la variedad del almuerzo. La asistencia parece un “arcoíris”; ¿la democracia?, se preguntan muchos. Al establecimiento (cerrado los martes por descanso) acudimos con frecuencia el autor de esta columna, conjuntamente con el colega de Telemicro Internacional, Manuel Ruiz. De momento, el negocio se convierte en un “oráculo” (718) 483-8766/8787). ¡Uff!

►Embajada EUA-RD: Ciudadanos estadounidenses en situación de emergencia, llamar al (809) 567-7775. Fuera del horario regular de oficina: (809) 567-7775. Desde el exterior: (809) 567-7775. Contacto en caso de emergencia. Sustracción internacional de menores. Arresto o detención. Fallecimiento. Víctima de crimen o delito. Asistencia financiera de emergencia. Pasaporte de emergencia. Además, regístrese en el Programa de Inscripción de Viajeros Inteligentes (STEP) = https://mytravel.state.gov/s/step si viaja fuera de EUA. Es un servicio gratuito que le envía actualizaciones y alertas por correo electrónico de las embajadas y consulados estadounidenses en el extranjero sobre disturbios, ciclones, inundaciones severas, entre otras situaciones en el país en que se encuentre.
► Un valor dominicano en NY: La dominicana Doris B. González ha puesto en alto la bandera tricolor en playas extranjeras desde hace tiempo, demostrando su dominicanidad, una excelente labor hacia la comunidad, con disciplina, honradez y capacidad, que debe servir de ejemplo a las nuevas generaciones. Ha ocupado varios cargos ejecutivos en la administración pública de NY. En el sector privado, fue ejecutiva en la empresa tecnológica Kyndryl y, durante 25 años, ocupó cargos de liderazgo en filantropía corporativa en IBM. Además, González forma parte de la junta directiva de varias organizaciones sin ánimo de lucro y es mentora en la Iniciativa de Mentoría Latina. La gobernadora de NY, Kathy Hochul, anunció su nominación como presidenta de la Corporación de Servicios de Educación Superior del estado. Deberá ser confirmada por el Senado Estatal de NY; mientras tanto, ejercerá las funciones de presidenta interina. Si usted la ve caminar por ahí, dígale: “Doris, usted es un valor dominicano en NY”.

►Servicio comunitario: Clases de ciudadanía. El Citizenship Project de la New York Historical ofrece talleres gratuitos de preparación para la ciudadanía. El curso es en inglés y dura 6 semanas. El próximo curso virtual inicia el 30 de marzo y se llevará a cabo los lunes y miércoles, de 8:00 a 9:00 p.m. 

►Cultura General: ¿El que vino al mundo y no bebe vino, a qué vino? El vino sigue siendo un símbolo cultural, gastronómico y social, profundamente arraigado en muchas sociedades. Consumido con moderación, puede integrarse a un estilo de vida saludable para adultos sin condiciones de riesgo. Puede ayudar a reducir el colesterol, prevenir enfermedades cardíacas, mejorar la digestión y reducir el estrés, gracias a sus antioxidantes. Pero la ciencia es clara: no es necesario beber para estar sano, ni beber más aporta beneficios adicionales.

► Salud: Pasar largas horas sentado frente al ordenador puede tener consecuencias visibles y dolorosas. Una de ellas es la llamada “joroba de oficina”, una curvatura excesiva de la parte superior de la espalda que aparece tras mantener, durante mucho tiempo, una postura encorvada, con la columna en forma de “C”. Los especialistas recomiendan ajustes ergonómicos y movimientos simples para evitar el dolor y las curvaturas anómalas de la espalda.

►Frase: Ostracismo = exclusión, voluntaria o forzada, de una persona de un grupo social, comunidad o actividad. Implica aislamiento, rechazo o ignorar a alguien, provocando marginación.

► Dólar y euro hasta este domingo 8: compra del dólar 59.62 y venta 61.60; compra euro 68.50 y venta 73.40

►Combustibles: Del 7 al 13 de marzo: Gasolina premium a $290.10. Regular a $272.50. Gasoil Óptimo: $242.10. Regular a $224.80. Gas licuado a $137.20. Gas natural: $43.97. El Gobierno asume un sacrificio fiscal de RD$544.8 millones para proteger a la población del impacto económico derivado de la inestabilidad generada por la situación militar en Medio Oriente.

► Para comunicarse con nosotros: Escribir a santodomingoaldia@yahoo.com

 


Por Lisandro Prieto Femenía
Diario Azua / 08 marzo 2026.-

“La verdad no teme al diálogo; quien la practica no necesita el insulto para sostenerse” (Cortina, A., 1994, Ética mínima: para la vida cotidiana, p. 27).

La política posmoderna exhibe en nuestros días un fenómeno cuyo significado histórico exige una disección rigurosa, extensa y crítica: la conversión de la comunicación pública en un espectáculo sistemático de la ofensa. No se trata de un exabrupto accidental, un rasgo de personalidad o una simple falta de decoro, sino que esta transformación revela una mutación ontológica en la conducción del Estado y en la percepción de las instituciones públicas. Al sustituir el argumento por la injuria y el debate por la descalificación procaz, se ha instaurado una práctica política que instrumentaliza la vulgaridad como una técnica deliberada de dominación. Este recurso tampoco es azaroso, sino que responde a las demandas de una sociedad totalmente rota que, en su hastío institucional y fatiga democrática, ha dejado de valorar la sensatez para premiar la contestación reactiva. El espacio de lo común se convierte así en un territorio de guerra simbólica donde la verdad es el primer sacrificio en el altar de una eficacia política medida en términos de impacto emocional y mediático.

Observamos la materialización de este diagnóstico en la apertura del 144| período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación Argentina, un evento que funcionó como el escenario predilecto para la exhibición de esta nueva liturgia. Allí, la palabra presidencial no buscó la articulación de un proyecto colectivo ni la convocatoria a la unidad nacional, sino la demolición moral y existencial de un adversario que está bastante flojo de papeles. Al calificar a los representantes legislativos y gobernadores como “ladrones”, “estafadores”, “asesinos” o “golpistas”, y referirse al propio recinto parlamentario como un “nido de ratas”, el orador desplaza la política desde la administración de la complejidad hacia la estética de la crueldad rentable en términos de márketing político. En este escenario, la vulgaridad funciona como un activo político de alta rentabilidad porque en un tejido social fragmentado por el resentimiento y la anomia, el insulto es decodificado- falsamente- como un signo de “coraje”, “transparencia” y “autenticidad”. Se valora la capacidad de infligir daño simbólico al “otro” por sobre la solvencia para gestionar la cosa pública, transformando la violencia retórica en el único combustible de una legitimidad que ya no se construye mediante el consenso deliberativo, sino a través del show de la degradación institucional.

Para comprender la naturaleza hiperreal de este fenómeno patético, Jean Baudrillard ofrece una perspectiva desoladora pero precisa sobre la disolución de “lo político”. Lo que presenciamos en el estrado no es política en el sentido clásico de la gestión de lo común, sino su simulacro, es decir, una puesta en escena donde el grito y el insulto sustituyen a la acción real. Baudrillard sostiene que hemos entrado en una fase donde el signo ya no representa una realidad, sino que la precede y la constituye, en lo que él denomina la “precesión de los simulacros”. En este sentido, el berrinche presidencial es una “obscenidad” en términos baudrillardianos: la exposición total y cruda de lo que debería permanecer en la esfera de lo privado (el odio, el impulso ciego, el exabrupto) para saturar el espacio público hasta volverlo irrespirable. Asimismo, el autor afirma con contundencia que “lo obsceno es lo que pone fin a toda mirada, a toda imagen, a toda representación. No es lo que se oculta, sino lo que se exhibe con demasiada proximidad, lo que no deja lugar a la escena” (Baudrillard, J., 1978, Cultura y simulacro, p. 74). Al llamar “ratas” a los legisladores, se rompe la escena política de la representación- basada en el respeto a la investidura y la alteridad- y se instala la obscenidad de un poder que sólo sabe mostrarse a través del impacto violento, anulando cualquier profundidad deliberativa y dejando al ciudadano en un estado de fascinación hipnótica ante el desastre.

Esta puesta en escena del agravio revela, fundamentalmente, una profunda infantilización de la política. Un presidente que se expresa a través de arrebatos de enojo perpetuo, los gritos y los insultos- gestos propios de la etapa pulsional del desarrollo- no es más que la metáfora de una inmadurez sistémica en la que está embebida una sociedad que ha abandonado el ejercicio del pensar. Neil Postman, en su análisis sobre la degradación del discurso público, advertía que cuando la política se convierte en una extensión del espectáculo, el contenido desaparece en favor del impacto visual y emocional primario. Puntualmente, nos dice que “cuando un pueblo se confunde con una audiencia y sus asuntos públicos en un vodevil, entonces la nación está en peligro; la cultura muere porque la gente no sabe de qué se ríe ni por qué ha dejado de pensar” (Postman, N., 1991, Divertirse hasta morir, p. 161). Pues bien, en la actualidad, el grito presidencial es el aplauso que reclama una sociedad minorizada que prefiere la gratificación inmediata de la ofensa- el “berrinche” que castiga al enemigo- antes que el esfuerzo laborioso, lento y racional de la argumentación crítica. La madurez política, que implica reconocer la complejidad y la legitimidad del disenso, ha sido canjeada por una catarsis adolescente que confunde la agresión con la fortaleza.

A este escenario se suma un abismal quiebre generacional, moral y político que fractura la experiencia compartida de la realidad. Mientras la juventud del siglo XXI, criada en la inmediatez de las redes y la lógica del trolling, parece haber asimilado estas expresiones como formas legítimas de “disrupción” o “rebeldía” contra un sistema percibido caduco, quienes hemos habitado este mundo por más de tres décadas asistimos a esta naturalización con una complejidad que raya la angustia. No se trata de una resistencia conservadora al cambio, sino de una incomprensión de fondo ante la caída de los diques éticos del lenguaje. Para Baudrillard, ésta es la era de la “disolución de lo social”, donde los vínculos se vuelven transparentes, gélidos y puramente operativos e instrumentales. La violencia verbal ya no causa escándalo porque se ha convertido en una “hiperrealidad” mediática donde el dolor del otro no se siente como real. También, según Zygmunt Bauman, esta desconexión produce una fractura política donde “la comunicación electrónica permite que la agresión fluya sin el freno que antes imponía el reconocimiento del rostro del otro” (Bauman, Z., 2005, Ética posmoderna, p. 184). Esta perplejidad ante la violencia naturalizada nos deja inmovilizados: la sensación de no entender nada no es falta de inteligencia, sino la orfandad de no reconocer ya los códigos éticos de la sensatez que sostenían la convivencia mínima.

Complementariamente, para Hannah Arendt, esta degradación es el fin de la política como espacio de aparición y libertad. Si el lenguaje se reduce a insultos y descalificaciones zoológicas, la pluralidad humana desaparece bajo el peso de la etiqueta estigmatizante. Arendt sostuvo que la política es el ámbito donde los sujetos, a través del habla, revelan quiénes son en su singularidad. Cuando el discurso pierde su función persuasiva y se convierte en fusilamiento simbólico, la acción política se empobrece. Como ella misma señala, “dondequiera que la relevancia del discurso se halle en juego, la cuestión se convierte en política por definición, pues es el discurso lo que hace del hombre un ser político” (Arendt, H., 1996, La condición humana, p. 179). Así, el discurso que animaliza al opositor bajo el rótulo de “ratas” o “parásitos” atenta contra la propia posibilidad de la acción humana, reduciendo la pólis en un desierto de odio donde sólo impera el monólogo de un soberano que ha renunciado a la palabra para abrazar el rugido.

Pierre Bourdieu refuerza la precitada lectura al explicar el concepto de “violencia simbólica”, esa forma de dominación que arranca sumisiones a través de creencias socialmente inculcadas y categorías de percepción impuestas desde el poder. La vulgaridad organizada no es un desborde emocional, sino una forma de acumulación de capital simbólico que impone una visión del mundo donde el pensamiento es tildado, inmediatamente de complicidad. El autor explica que “la violencia simbólica es esa violencia que arranca sumisiones que ni siquiera se perciben como tales apoyándose en unas expectativas colectivas, en unas creencias socialmente inculcadas” (Bourdieu, P., 1996, Sobre la televisión, p. 22). En la Argentina del año 2026, esta técnica se manifiesta como una liturgia de odio que consolida un poder que ya no requiere de la persuasión, sino de la claudicación del interlocutor ante la fuerza del estigma masivo.

A este análisis añadimos también la perspectiva de Byung-Chul Han sobre la “infocracia” y la crisis de la verdad. Han sostiene que el régimen de información digital ha destruido la estabilidad de lo real, permitiendo que el afecto y la indignación sustituyan al juicio reflexivo. En una sociedad rota, la vulgaridad es el vehículo perfecto para la viralización del odio, porque “la crisis de la verdad es ante todo una crisis de la comunidad. La verdad es un lazo social. Se basa en una praxis comunicativa. Hoy, la verdad se desintegra en información, en noticias que se consumen y se desechan” (Han, B-C., 2022, Infocracia, p. 34). Esta desintegración es la que hace que los recursos discursivos decadentes y violentos sean rentables, puesto que ya no importa la veracidad de la acusación (“asesinos”, “golpistas”), importa que impacto emocional sea total y que mantenga a la audiencia en un estado de movilización permanente contra el fantasma del enemigo.

Esta mutación del lenguaje político socava los fundamentos de la democracia deliberativa de Jürgen Habermas. Para él, la legitimidad sólo puede emanar de un proceso de entendimiento mutuo basado en pretensiones de validez compartidas. Cuando la comunicación se rige por la injuria proferida desde la magistratura nacional, se rompe el “mundo de la vida” y se coloniza la palabra mediante el poder instrumental. Habermas nos advierte que “el concepto de acción comunicativa presupone el lenguaje como un medio de entendimiento sin más, en el que los hablantes y oyentes se refieren, desde el horizonte de su mundo de la vida, simultáneamente a algo en el mundo objetivo, en el mundo social y en el mundo subjetivo” (Habermas, J., 1981, Teoría de la acción comunicativa, p. 45). El rugido del insulto fractura este horizonte común, reemplazando la búsqueda del acuerdo por una imposición que desprecia tanto la investidura de las instituciones como la lógica mínima de la sensatez.

En este contexto de orfandad discursiva y parálisis moral, la ética pública reclama una respuesta que no puede ser un mero decoro burgués o un formalismo vacío. Justamente por ello, Adela Cortina subraya la necesidad de una “razón cordial” que reconozca la dignidad del otro como un sujeto con razones válidas, incluso en el conflicto más enconado. La normalización de la injuria produce un empobrecimiento del lenguaje cívico que imposibilita la construcción de políticas justas, ya que “el insulto desactiva la posibilidad de comprender y, por tanto, de construir políticas justas” (Cortina, A., 1994, Ética mínima, p. 121). La cortesía política es, en rigor, la última salvaguarda de la paz social frente a la barbarie de la descalificación totalizadora.

Finalmente, queridos lectores, nos queda decir que esta decadencia nos sitúa ante una encrucijada que es tanto política como ontológica. Si aceptamos que la esfera pública sea el escenario donde triunfa quien más y mejor humilla porque “dice las cosas de frente”, habremos claudicado ante una forma de barbarie que prefiere el impacto del grito frente a la solidez de la verdad. La perplejidad que nos causa la violencia sistematizada es la señal de que algo fundamental en nuestra civilización se ha roto definitivamente.

A partir de lo precedentemente expuesto, cabe plantearnos las siguientes interrogantes para la reflexión. ¿Es posible sostener un sistema democrático cuando la palabra ha sido despojada de su función comunicativa y reducida a un proyectil de odio? ¿Hasta qué punto la fascinación por el “líder enojado” oculta una renuncia colectiva a la responsabilidad de pensar la complejidad del presente? ¿Cómo vamos a reconstruir el respeto y la sensatez en una sociedad que ha encontrado en la vulgaridad una forma de entretenimiento y en la humillación ajena una forma de justicia? ¿Estamos ante el fin de la política como diálogo para entrar en una era de simulacros de furia que sólo encubren nuestra incapacidad de imaginar un futuro común? ¿Cómo habitamos, en definitiva, la angustia de un mundo donde el respeto ya no es un código compartido, sino el residuo de una civilización que se desvanece ante el grito del berrinche soberano?

Referencias bibliográficas

Arendt, H. (1996). La condición humana (R. Gil Novales, Trad.). Editorial Paidós. (Obra original publicada en 1958).

Baudrillard, J. (1978). Cultura y simulacro (P. del Carril, Trad.). Editorial Kairós.

Bauman, Z. (2005). Ética posmoderna (H. Cardoso, Trad.). Siglo XXI Editores.

Bourdieu, P. (1996). Sobre la televisión (G. Castro, Trad.). Editorial Taurus.

Cortina, A. (1994). Ética mínima: para la vida cotidiana. Alianza Editorial.

Habermas, J. (1981). Teoría de la acción comunicativa (M. Jiménez Redondo, Trad., Vol. 1). Editorial Taurus.

Han, B-C. (2022). Infocracia: La digitalización y la crisis de la democracia (J. Chamorro Mielke, Trad.). Editorial Taurus.

Postman, N. (1991). Divertirse hasta morir: El discurso público en la era del espectáculo (V. Goldstein, Trad.). Editorial de la Tempestad.
El autor, Lisandro Prieto Femenía, es
docente, escritor y  filósofo
San Juan - Argentina (Marzo 2026)

sábado, 7 de marzo de 2026

Por Narciso Isa Conde
Diario Azua / 07 marzo 2026.-

El programa hambre cero es propaganda oficialista y exaltación del asistencialismo clientelista.

Igual las falacias que se dicen sobre la “prosperidad” y el “desarrollo” de la sociedad dominicana.

Mientras más asistencialismo, más empobrecimiento y menos desarrollo y menos prosperidad colectiva…Migajas temporales

Aquí hay mucha gente que no se come las tres calientes.

Mucha hambre de alimentos saludables y agua potable.

Hambre de viviendas habitables, de educación, salud y agua potable.

Abunda la escasez de trabajo digno y bien remunerado.

Tenemos hambre de ambiente sano y justicia ambiental… y en muchas partes la tierra también tiene hambre.

Hambre de soberanía.

Hambre de democracia real.

Tenemos hambre de seguridad ciudadana, de justicia frente al crimen, la corrupción y la impunidad.

Angustia del hambre de justicia que provoca la violencia patriarcal.

Es altísima la desnutrición de menores, de personas anémicas y seres humanos mal alimentados,

Es grande el hambre por salir de la pobreza y la indigencia.

El hambre se ve en las calles, en los semáforos, en las playas, a la orilla de ríos y cañadas en bateyes y barriadas; se contabiliza en enfermedades infecciosas, niños/as famélicos y barrigones.

Se expresa en harturas tóxicas y enfermedades de alta mortalidad.

Impera el hambre por la igualdad en una sociedad brutalmente desigual, donde el hambre mayor es la suma de necesidades vitales, física y espirituales insatisfechas.

Es enorme el hambre por conocer la verdad y vivir con justicia social.

Entonces, vamos a las cifras no maquilladas, a las investigaciones confiables y no rebatidas; más bien irresponsablemente soslayada por un poder experto en mentir y ocultar lo que no le conviene.

El 80 por ciento de los salarios de la clase trabajadora de República Dominicana está por debajo del valor de la canasta familiar.

Casi el 50 por ciento de las personas viven por debajo de la línea de la pobreza, de acuerdo a los ingresos laborales de los hogares.

La masa salarial real en relación con el PIB ha disminuido progresivamente desde 2007, lo que indica que los trabajadores reciben la menor parte de la riqueza producida, aunque la productividad laboral ha aumentado en un 83 %-

Los salarios reales se mantienen por debajo de los niveles del año 2000, existiendo una desconexión entre el crecimiento económico y los ingresos laborales.

La pobreza general medida por los salarios afectó al 49.7% de los hombres y el 56.8 % a las mujeres trabajadoras y sus dependientes.

La pobreza extrema, igual de alarmante, alcanza un 23.3% en hombres y un 28% en mujeres.

El ingresó laboral del sector turismo, una de las principales fuentes de ingresos de los multimillonarios, está por debajo de los niveles del año 2000.

En el año 2023, el salario fue inferior en 35.8, al nivel registrado en el 2000; y en el sector industrial se ha incrementado en solo 15.2 contrastando con la productividad laboral.

Son cifras del estudio realizado por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Fundación Juan Bosch, incapaces de mentir como lo hace a diario la vocería oficial y le hace eco la dictadura mediática del gran capital.

                                    


Testigo del Tiempo

Por J.C. Malone
Diario Azua / 07 marzo 2026.-

Quien alborota las avispas no puede esperar que se tranquilicen cuando él decida. El presidente Donald Trump tiene el principal problema de su carrera política con Irán; alborotó ese avispero, no podrá tranquilizarlo. Irán es el principal rival militar que enfrenta Estados Unidos desde la Segunda Guerra Europea. 

Este país ni quiere guerras, ni tiene dinero para financiarlas, ni armas para pelearlas. 

La mitad de los estadounidenses desprecia a Trump; el ataque a Irán dividió a sus seguidores, reduciendo su capital político. 

Nadie gana en un conflicto externo sin unidad interna. Los estadounidenses, israelíes e iraníes no quieren guerra. Estados Unidos agotó sus arsenales en Afganistán y Ucrania; quedan muy pocos misiles. 

Irán lo sabe; por eso pelearán hasta que Washington huya, como huyó de Vietnam y Afganistán. Económicamente, Washington pierde la guerra; cada misil “Patriot” cuesta 4 millones de dólares y deben disparar hasta tres (12 millones) para interceptar un dron iraní que cuesta menos de 50.000 dólares. 

Irán también tiene miles de pequeñas lanchas rápidas con cuatro tripulantes y muchos armamentos; pueden causarle mucho daño a Washington y a sus aliados regionales. 

Pueden destruir los puertos por donde los aliados de Washington en el Golfo reciben el 80 % de sus alimentos. 

Pueden destruir las plantas de desalinización que potabilizan más del 60 % del agua. 

El inicio de la guerra envió un mensaje que Trump no entendió. 

Aclaremos algo. Trump y Benjamín Netanyahu, el primer ministro de Israel, no “mataron” al ayatolá Ali Jamenei, el venerable y amoroso líder chiita de 86 años, se inmoló. 

Jamenei sabía que lo matarían, escogió convertirse en mártir, enviando una señal: ofreció la vida por el país; los sobrevivientes seguirán su ejemplo. Hay antecedentes. 

En junio de 1963, Tich Quang Duc, un monje budista, se roció gasolina, se sentó en posición de loto en una esquina céntrica de Saigón, Vietnam, y prendió un fósforo. Se inmoló. 

Su antorcha humana iluminó la resistencia vietnamita y los Estados Unidos huyeron 10 años después, en marzo de 1973. Con la región envuelta en llamas, sin armas, y las avispas alborotadas, a Washington solo le quedará huir.

martes, 3 de marzo de 2026

 


Diario Azua / 3 de marzo 2026

La creciente tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos no es un conflicto lejano que solo deba preocupar a las grandes potencias. Cuando el tablero geopolítico se mueve en una región estratégica para la producción y el tránsito de petróleo, las ondas expansivas llegan hasta economías pequeñas y abiertas como la nuestra.

La República Dominicana depende en gran medida de la importación de combustibles. Si el conflicto escala y se interrumpen suministros o se disparan los precios internacionales del crudo, el impacto sería casi inmediato: subiría el costo del transporte, de la energía eléctrica y, en consecuencia, de los alimentos y servicios básicos. Es una cadena que termina golpeando directamente el bolsillo de las familias dominicanas y reduciendo su poder adquisitivo.

No se trata de alarmismo, sino de realismo económico. En un contexto global inestable, los mercados reaccionan con rapidez, muchas veces incluso antes de que se materialicen los peores escenarios. Un alza sostenida del petróleo podría traducirse en más inflación y mayor presión sobre el gasto público —por los subsidios a los combustibles y la electricidad— afectando la estabilidad económica.

Por eso, más que reaccionar, el Gobierno debe anticiparse. La prevención es siempre menos costosa que la improvisación. Resulta prudente fortalecer o crear reservas estratégicas de combustibles que permitan amortiguar aumentos bruscos por algunos meses. También es necesario revisar prioridades presupuestarias, reducir gastos no esenciales y enfocar los recursos en proteger la estabilidad interna.

En momentos de posible crisis global, el manejo responsable de las finanzas públicas no es una opción ideológica, sino una necesidad práctica. Mantener disciplina fiscal y promover el ahorro energético son decisiones que pueden marcar la diferencia entre una crisis manejable y un descontrol económico.

El verdadero riesgo no es solo lo que ocurra en Medio Oriente, sino lo que deje de hacer el Gobierno aquí. Si se espera a que los precios se disparen para entonces buscar soluciones, el costo social será mayor. Pero si se actúa con previsión, planificación y sentido de prioridad, se podrá atravesar la crisis con menos daño.

Las crisis internacionales no se pueden controlar desde la República Dominicana, pero sí se puede fortalecer la capacidad de respuesta interna. Gobernar, en tiempos de incertidumbre, significa prepararse hoy para protegernos mañana.

 


domingo, 1 de marzo de 2026

 

Por Alfredo Cruz Polanco 
Diario Azua / 01 marzo 2026.-

Por un mandato constitucional, cada 27 de febrero, fecha en que se conmemora el aniversario de la Independencia Nacional, el presidente de la República debe acudir a la Asamblea Nacional, que es la reunión de todos los legisladores de ambas cámaras legislativas (senadores y diputados) en el Congreso Nacional, a rendirle un informe detallado al país, sobre la ejecución presupuestaria del año anterior, de los fondos públicos ejecutados por cada institución. Es una memoria de las obras ejecutadas, de las que se van a ejecutar próximamente, así como un informe de la situación política, económica y social en que se encuentra el país.

Esta vez, el Presidente de la República, Luis Abinader Corona, en una disertación de casi tres horas, hizo un recuento de todo lo que supuestamente ha ejecutado en los casi 6 años que lleva de gestión, no la del último año, como lo ordena la constitución de la República.

Para los legisladores, adeptos, funcionarios y partidarios del gobierno, presentes, que aplaudían emotivamente hasta la mínima respiración del mandatario, cada obra anunciada por el Presidente de la República en cada provincia, aunque no esté ejecutada en un 50%, aun las que tienen pocos meses de inauguradas y que ya presentan fallas y vicios de construcción; las que fueron realizadas, unas y remozadas, otras, hace varios años; cada promesa efusiva que este hacía, cada anuncio, cada ocurrencia, eran dadas como un hecho, como una realidad.

Pero para los que somos de provincias, para los que conocemos todo el accionar gubernamental y la realidad social de las mismas; los que escuchamos el sentir de los ciudadanos, consideramos que esa alocución parece ser extraída de la célebre novela “Alicia en el País de Las Maravillas”, pues la mayoría de las informaciones dadas a conocer al país por el señor Presidente Abinader en su extensa rendición de cuentas, están muy distantes de la realidad que hoy vive el pueblo dominicano.

Parece ser que, debido al descalabro, al debilitamiento y a la desconfianza que hoy se observa en el gobierno, buscaba con dicha dicertación, impactar a la población, pretendía dar un golpe de efecto publicitario, para así tratar de confundir a la opinión pública. Pero aquí, ya conocemos, como decía el ex presidente Juan Bosch, “al cojo sentado y al ciego durmiendo”.

Por ejemplo, en la provincia de La Vega, de las tantas obras anunciadas, solo se conocen la terminación del Recinto de la UASD, que se encontró en un nivel de un 80% de ejecución. Todavía no se le ha pagado al ingeniero que ejecutó la obra hace más de tres años; el puente sobre el Río Camú, de la comunidad de Sabaneta, más de dos años que se concluyó y el remozamiento, no construcción de la avenida Pedro A. Rivera, que fue anunciada como una obra de la alcaldía de Kelvin Cruz, hace también, más de dos años.

Es importante señalar que el puente de la calle Antonio Guzmán Fernández, ubicado en la principal entrada y arteria comercial de La Vega, hace casi tres años que colapsó, sin que hasta ahora se observe que los trabajos avancen, lo que ha llevado a la quiebra a los comerciantes de esa zona.

Ese no es el sentir de la mayoría del pueblo dominicano, que observa cómo se ha disparado el costo de los productos básicos, el colapso de todos los servicios públicos: la falta de atenciones y de medicamentos en nuestros hospitales, la inseguridad ciudadana, la escasez de agua potable, la deficiencia y carestía de la energía eléctrica, el deterioro de la educación, del medio ambiente y de los recursos naturales, la mayoría de las obras públicas paralizadas, por la corrupción imperante sin la aplicación de un régimen de consecuencia, en fin, todo una odisea.

La propia iglesia católica, en la Carta Pastoral de la Conferencia del Episcopado Dominicano, se ha hecho eco de este clamor popular.

La gestión del Presidente Abinader se ha caracterizado por la ineptitud, la improvisación, el derroche de los recursos públicos, en subsidios a los generadores de eléctricos, sin que se perciban los resultados esperados; para combustibles a los empresarios del transporte.


También, por el desenfreno del endeudamiento externo, que ya se ha disparado a un nivel casi impagable, para cubrir gastos corrientes, para el pago de intereses de la propia deuda; para publicidad improductiva y para subsidios sociales, que terminan en las manos de quienes los distribuyen, en lugar de invertirse en obras de capital, capaces de generar desarrollo y crecimiento económico

Sobre la tan cacareada transparencia y el fortalecimiento institucional que este gobierno supuestamente está implementando, son pocos los que han podido tragarse esa píldora, pues los resultados no se observan. El caso del escándalo de Senasa, el Seguro Nacional de Salud, del que tanto se vanagloriaba el Presidente, lejos de ser una solución, ha agravado la situación económica de cientos de miles de dominicanos que hoy no pueden acceder a sus servicios, debido al desfalco ocurrido en dicho seguro. En este caso el remedio resultó peor que la enfermedad.

También, el del Servicios Nacional de Salud, en los Hospitales, el del Intrant, el de las cárceles La Nueva Victoria y el de otros tantos, nos indican que dicha transparencia y el fortalecimiento institucional no ha sido más que una quimera.

Sobre la reducción de la pobreza extrema, desarrollo económico y generación de empleos formales, resulta incoherente hablar sobre estos temas, cuando el costo de los productos de primera necesidad resulta inalcanzable para la mayoría de población; cuando los servicios públicos han colapsado.

La pobreza extrema se combate creando fuentes de empleos formales, impulsando empresas mediante alianzas público privadas, facilitando financiamiento blando a las micro, pequeñas y medianas empresas, garantizando servicios públicos eficientes y eficaces.

El autor es Contador Público Autorizado y Máster en Relaciones Interrnacionales

Ex diputado al Congreso Nacional
Ex Miembro de la Cámara de Cuentas de la República, 2010- 2016

 

Por Néstor Estévez
Diario Azua / 01 marzo 2026.-

El Abrazo Sabanetero acaba de cumplir dieciocho años. No es solo un número. En República Dominicana, al menos para las personas, es mayoría de edad. Y la mayoría de edad no es únicamente celebración: es responsabilidad.

En la más reciente versión, como de costumbre, una multitud emocionada y emocionante acudió al Jardín Botánico Nacional. Allí se reafirmó el orgullo por la historia, la ganadería, la vocación para acoger, la música y otras múltiples razones que sostienen la identidad de Santiago Rodríguez.

Desde 2009, en torno al 22 de febrero, Día de la Sublevación de Sabaneta, personas vinculadas al territorio hemos convertido este encuentro en un espacio para reconocernos, fortalecer relaciones y alimentar la unidad necesaria para avanzar. Y algo debe estar claro: dieciocho ediciones consecutivas no se explican por inercia. Se explican por compromiso.

Por eso, antes de cualquier análisis, corresponde agradecer. Agradecer a quienes se caracterizan por su entrega silenciosa. A quienes han aportado tiempo, recursos e ideas. A quienes han asistido año tras año. Corresponde decir gracias a quienes, aun sin poder estar presentes, respaldan la iniciativa. Gracias a quienes se han ido integrando en distintas etapas y han ayudado a sostenerla.

El Abrazo Sabanetero no pertenece a una persona ni a un grupo. Es una construcción colectiva. Y esa es, precisamente, su mayor fortaleza.
Más que un símbolo

Hace algunos años describí a Santiago Rodríguez como “un pueblo que se abraza para avanzar con unidad”. La frase podía quedarse en consigna. Sin embargo, casi dos décadas de continuidad demuestran que no es simple retórica; es real vocación.

En un país donde muchos territorios apenas sobreviven o se diluyen en el tiempo, sostener durante dieciocho años un espacio voluntario de articulación es un logro social y hasta político (en el mejor sentido del término). Porque el desarrollo no depende únicamente de obras o presupuestos. Depende, en gran medida, de la calidad de los vínculos que sostienen la vida colectiva.

Zygmunt Bauman advertía sobre el “derretimiento de los sólidos”. Se refería a instituciones y valores que antes estructuraban la convivencia y que ahora ceden ante lógicas individualizadas. Eso explica que la ayuda mutua ya no parece aprenderse automáticamente; hay que cultivarla. Por eso la organización comunitaria ya no suele surgir como reflejo automático; tiene que ser decisión consciente.

En ese contexto, el Abrazo merece ser mucho más que un evento anual. El Abrazo nació y se ha mantenido como afirmación cultural frente a la fragmentación.
La responsabilidad de crecer

Karl Popper sostenía que el futuro está abierto y depende de nuestras decisiones presentes. Antonio Gramsci hablaba del “optimismo de la voluntad”. Ambos coinciden en algo esencial: el optimismo social no es ingenuidad, es responsabilidad.

Cumplir dieciocho años implica asumir que el entusiasmo debe traducirse en madurez. Que la emoción debe acompañarse de reflexión. Que la identidad debe dialogar con los desafíos actuales.

Santiago Rodríguez —como tantos territorios— enfrenta tensiones propias de nuestro tiempo: migración juvenil, presión económica, transformaciones culturales, individualización creciente. Frente a ese panorama, el Abrazo puede seguir siendo símbolo… o puede convertirse en plataforma renovada de articulación. Pero esa decisión no corresponde a una sola voz.

Si algo ha caracterizado esta iniciativa es su naturaleza participativa. Por eso, antes de entrar en una fase de propuestas estructuradas, resulta coherente abrir un espacio de escucha.
Un llamamiento necesario

Si el Abrazo ha alcanzado la mayoría de edad, ahora le corresponde ampliar su conversación. ¿Qué debe significar esta nueva etapa? ¿Cómo fortalecer lo logrado sin perder la esencia? ¿Qué hacer para integrar más activamente a las nuevas generaciones? ¿Cómo vincular identidad, cultura y desarrollo? ¿Cuáles inquietudes no estamos viendo? ¿Cuáles oportunidades estamos dejando pasar?

Este es el momento para pensar juntos. Invito a quienes han sido parte del Abrazo —y también a quienes aún no se han integrado— a compartir ideas, inquietudes, críticas constructivas y propuestas. La madurez de una iniciativa no se mide solo por los años transcurridos, sino por su capacidad para renovarse a partir de la inteligencia colectiva.

El Abrazo Sabanetero ha demostrado que la unidad es posible. Ahora toca demostrar que también puede evolucionar. Las puertas están abiertas. Las ideas son bienvenidas.