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jueves, 20 de junio de 2024


Por Néstor Estévez

/ Diario Azua / 20 junio 2024.-

Hay un ejercicio necesario y urgente. Y lo es para la República Dominicana, pero también para muchos otros ámbitos en donde la forma de tomar decisiones se convierte en traba en lugar de facilitar el avance.

La construcción de consensos es fundamental para el avance, máxime en una etapa en la que, independientemente del valor de verdad, circulan e inciden tantos mensajes. Y esto vale para todos los niveles en donde toman parte más de una persona.

Para quien pudiera considerar exagerado el planteamiento, una simple pregunta. ¿No es por falta de consenso cuando dos personas llegan a casos extremos, a veces comprometiendo la vida, generalmente por temas de muy poca importancia?

Y me voy a un caso más extremo: cuando hacemos algo reñido con ciertos valores y “nos remuerde la conciencia”, ¿no estaremos ante cierta modalidad de “falta de consenso” consigo? De todos modos, el tratamiento de esa versión se lo dejo a especialistas de la conducta.

Lo real es que, la formación de consenso es determinante para el avance. Y lo es de manera muy especial en organizaciones y en territorios para lograr decisiones efectivas y mantener la cohesión social.

Desde los 80 del siglo pasado, reputados estudiosos destacaban la importancia de la comunicación abierta y transparente para construir consensos. Según Fisher y Ury (1981) en su obra "Getting to Yes," es esencial que todas las partes involucradas se comuniquen de manera clara y honesta.

Con cierta frecuencia nos habremos encontrado que, buscando información en una determinada institución o empresa, cada persona que “nos atiende” ofrece una respuesta diferente ante lo que buscamos. A quien no le haya ocurrido, felicidades, y que haga la prueba.

Pues no hay que ir muy lejos para descubrir que se trata de organizaciones en las que escasea eso de compartir información relevante, escuchar activamente y considerar las perspectivas de los demás. Se trata de organizaciones (si merecen llamarse así) que no han logrado descubrir que la comunicación efectiva no solo ayuda a evitar malentendidos, sino que también fomenta un entorno de confianza y respeto mutuo.

El mal parece ser generalizado. En las iglesias, en las juntas de vecinos, en los gremios y ni decir en las organizaciones políticas, es “pan de cada día” encontrarse con actuaciones dictatoriales. Incluso, de gente que vocifera su “vocación democrática” se logra identificar acciones que dejan muy en entredicho ese discurso.

Pero por algún lado hay que empezar. Para quien se inscriba, el cultivo de relaciones sólidas es un aspecto fundamental para entrenarse en la construcción de consenso. Putnam (2000), en "Bowling Alone," enfatiza la importancia del capital social, es decir, las redes de relaciones que facilitan la cooperación y el trabajo conjunto.

En el contexto organizacional y territorial, desarrollar relaciones de confianza y colaboración entre los diferentes actores puede facilitar la construcción de consensos. Y como habrá de entenderse, no es asunto “de la noche a la mañana”. Esto implica invertir tiempo y esfuerzo en construir conexiones personales y profesionales que puedan soportar el estrés de las negociaciones difíciles.

Hay un aporte de estudiosos que viene del siglo y milenio pasados y que sirve de muy buena ayuda para avanzar de manera conjunta en la consecución de propósitos. A la luz de ese aporte, contar con claridad en torno a objetivos y expectativas es esencial para la construcción de consensos.

Según Kaplan y Norton (1996), en su "Balanced Scorecard," definir claramente los objetivos estratégicos y los indicadores de éxito puede ayudar a alinear los esfuerzos de todos los involucrados. En territorios, esto podría traducirse en planes de desarrollo comunitario con objetivos específicos y medibles. En organizaciones, significa establecer metas claras y compartidas que guíen las acciones colectivas.

Hay otros aspectos importantes en este ámbito. Pero en este breve texto se cuenta con un apoyo para un ejercicio que es necesario y urgente de cara a poder avanzar de manera sostenida y sostenible: la construcción de consensos.

Por Luis Chito Naut

/ Diario Azua / 20 junio 2024.-

Las competencias en las profesiones liberales, en el ámbito laboral, especialmente en la docencia de la educación superior, por el giro que han dado, han tomado por sorpresa a muchos teóricos. Hace poco tiempo que los profesionales de grado a nivel de licenciatura, se valoraban con una importancia que ahora mismo ya no la tienen.

Hoy, esa categoría de recursos humanos, lamentablemente se ha degradado de tal manera, que a los que la conforman, son vistos por la sociedad, como simples bachilleres. También, sucede igual con los que solo alcanzan a tener maestría. Ahora mismo, el arma poderosa en las competencias, es exhibir la posesión de un doctorado en la cohorte que lo obtuviera.

Sin embargo, tanto para el que tiene grados superiores como para el que no los tiene, su bazuca en la oferta y la demanda, será leer sin descanso. La suerte para los sin títulos, es que los padres de las teorías, fórmulas e inventos que han mejorado la vida de la humanidad, por lo general muchos son o fueron personas, que se apoyaron principalmente en su inteligencia. Claro, la educación permanente será siempre lo más aconsejable para que el ser humano, logre el éxito.

¡ENTONCES, PARA El AULA MIENTRAS HAYA VIDA!

El autor fue director del Instituto de Capacitación Tributaria, rector de Utesur, miembro del Consejo de Educación Superior y presidente de la Asociación Dominicana de Universidades.



miércoles, 19 de junio de 2024


Por Alfredo Cruz Polanco

/ Diario Azua / 19 junio 2024.-

Al observar la aberrante decisión de tantos imputados y acusados de cometer diferentes actos de corrupción pública, devolver a la Procuraduría General de la República miles de millones de pesos, buscando comprar su libertad, cómo salir absueltos de la pena judicial a la que están siendo sometidos o para tratar de disminuir la misma, nos preguntamos si estos hechos responden a una realidad legal o a una pesadilla.

Tenemos desgraciadamente que retrotraer aquella penosa frase: “República Dominicana es un país sumamente rico, pero pobremente administrado”, es decir, este produce mucha riqueza pero una gran parte de la misma va a parar a los bolsillos de los corruptos.

En varios países del área, las procuradurias han optado por negociar con los imputados de cometer actos de corrupción, para reducirles la pena correspondiente a cambio de que devuelvan parte del botín sustraído, aun estando conscientes de que lo devuelto es una mínima parte de los recursos sustraídos a las instituciones del Estado, pues el que devuelve una suma así es porque sustrajo una cantidad mucho mayor. Se parte del criterio de que con este proceder el Estado pierde menos que aplicarle una condena severa.

Sin embargo, estos casos son muy exiguos, comparados con la gran cantidad de ilícitos cometidos en esta y en pasadas administraciones, pues debido al tráfico de influencias políticas existente, no se aplica un régimen de consecuencia contundente a todos los que los cometen. ¡Qué pena! ¿Cómo es posible que existiendo tantas leyes, normas y acuerdos internacionales anti corrupción, por falta de voluntad y por complicidad política, se tenga que llegar a estos extremos tan vergonzosos?

La corrupción del siglo XXI es muy diferente a la de otrora. Antes los funcionarios sustraían objetos, muebles, inmuebles y algunos valores en efectivo de las instituciones públicas. Ahora son miles de millones de pesos que les son sustraídos a través de licitaciones, compras, contrataciones, sobrevaluaciones y adendas fraudulentas de obras, en componendas con el sector privado, lo que se denomina “Colusión”.

Muchos actos de corrupción se realizan tecnológicamente. Luego estos antisociales se quieren presentar como “honorables” y se atreven a argumentar durante su defensa, de que no han cometido ningún acto de corrupción en contra del Estado dominicano.

El que sustrae o se apodera de lo ajeno, aunque devuelva parte o la totalidad de lo sustraído, sigue siendo tan corrupto como el que no lo hace, más, cuando no ha habido un sincero arrepentimiento, pues solo lo admiten por la presion de la justicia. Con ello reconocen el hecho que se le imputa. Sobre su persona y la de toda su familia, continuará recayendo para el resto de toda su vida, una mancha indeleble.

Esta situación tan bochornosa y aberrante no debe continuar sucediendo, algo tenemos que hacer. ¿Cómo es posible que un país que tiene un gran sistema de control interno, externo, legislativo y social, del que tanto se habla de transparencia y persecución a la corrupción administrativa, cualquier pelafustán se apodera de miles de millones de pesos del erario público y no sucede nada ni se disparan las alertas del sistema de control del país?

Los actos de corrupción pública deben ser considerados como un crimen lesa patria; debe aplicarse un régimen de consecuencia en el que sean drásticamente castigados en su justa dimensión, porque cuando se produce una sustracción o distracción de los recursos públicos, para el pueblo dominicano, sobre todo, para los más humildes, eso significa menos: salud, educación, vivienda, agua potable, electricidad, comida, seguridad social y ciudadana; menos medicina para los hospitales, menos oportunidades y esparcimiento, es decir, menos calidad de vida.

Reflexionando utópica y quiméricamente, si en nuestro pais no hubiese tanta corrupción pública y privada; evasión (45%, tantas exenciones fiscales, exoneraciones y subsidios a los sectores poderosos, nuestro pais fuera uno de los más ricos y desarrollados, pues nuestra economía fuera una de las más sólidas de toda el área del Caribe y Centro América; tendríamos un gran desarrollo humano y social y no existieran tantas desigualdades sociales, tanta pobreza y marginalidad.

Además, no tendríamos la deuda social acumulada que hoy padecemos ni esa gran brecha entre ricos y pobres, por tanto hoy no estaríamos enfrentados por una reforma fiscal infernal, la cual puede desencadenar en grandes consecuencias económicas, políticas y sociales. ¡Protejamos pues los recursos del Estado y condenemos a todos los corruptos, que son los responsables de la pobreza y la marginalidad de nuestro país! Ojalá que así sea.

lunes, 17 de junio de 2024


Por Emilia Santos Frias

/ Diario Azua / 17 junio 2024.-

Para nuestra buena fortuna en la población dominicana crece la cultura de practicar yoga; alternativa para mantener bienestar biopsicosocial, armonía y paz en el entorno familiar, laboral, social…, por eso, las personas acogieron con gran alegría desde 2014, la iniciativa del gobierno de la India, de celebrar cada 21 de junio el Día Internacional del Yoga. Hoy una de las disciplinas espirituales ancestrales, más realizadas en el mundo para reducir el estrés, mejorar la concentración y coordinación. Al tiempo de, aumentar la autoestima.

El yoga como filosofía de vida, contribuye a mantener buena salud, al conectar el cuerpo, la respiración y la mente. Fomenta, además, un estilo de vida saludable. En ese aspecto, este año nuestro país celebra la festividad, con actividades simultáneas en varias provincias, entre ellas, Santo Domingo, San Pedro, La Romana, La Vega, Santiago y Puerto Plata. Siendo cada acto coordinado por la Embajada de la India en el país.

En las reuniones, las escuelas de yoga existentes en la nación, mediante sus profesores, promueven que la población viva con mayores niveles de salud. Bienestar que se obtiene mediante la práctica de posturas físicas, ejercicios de respiración y meditación. Con la que, además de aliviar estrés, ansiedad, y depresión, se consigue mejorar el descanso, y recuperar o renovar energía. Asimismo, alcanzar estados profundos de relajación, y calmar la mente.

Alternativas importantes para también obtener felicidad, con la ayuda del manejo de las emociones. Por lo tanto, se dice que purifica la conducta y el carácter. Así transforma a las personas individualmente, guiándolas hacia acciones de vida más responsables, en cuanto a ejercer deberes para el disfrute de derechos humanos, fundamentales, medioambientales.

“El fin es compartir este hermoso regalo y sabiduría para la humanidad, con todos los países. En este caso, de la India para República Dominicana. Porque contribuye a tener buena salud, forma física y mente en paz. La paz en el mundo solo se consigue a través de la paz a nivel individual. Cuando una persona es pacífica, hay paz en la familia, el país y el mundo entero. Este año, el tema es, yoga para uno mismo y para una nación saludable". Aseguró el embajador de la India en el país, Ramu Abbagani, este domingo 16 de junio, durante la sesión masiva realizada en la Plaza de la Bandera, en Santo Domingo.

Reiterada la información precedente, como enamorada de esta disciplina, te invito a conocer este tipo de gimnasia blanda, que también por medio de la meditación, ayuda a conectar con nuestra fe. Eliminar el estrés y la ansiedad, al tiempo que, cuida las articulaciones y huesos. Es un ganar, ganar. iAnímate!

domingo, 16 de junio de 2024

«Un buen padre vale por cien maestros»
                                                      Jean Jacques Rousseau

Por Lisandro Prieto Femenía
Diario Azua / 16 junio 2024.-

Hoy quisiéramos invitarlos a reflexionar en torno a la tan bastardeada figura del padre, a saber, concretamente quien ejerce el rol de defensor y protector tanto de sus hijos como del “domus”, la casa, en su generalidad. Bien sabemos que el vocablo “padre” proviene del latín pater, que no sólo denota una relación biológica, sino que también implica una serie de responsabilidades, obligaciones y roles concretos en la sociedad en la que esté inserto. Pues bien, en este sector del planeta tierra, festejaremos el día del padre el día domingo 16 de junio, y qué mejor excusa que ese día para poder pensar sobre el papel que desempeñan estos tipos en nuestras vidas particulares y en la comunidad.

Históricamente, la figura de la paternidad ha sido entendida y valorada de diversas maneras, desde las sociedades patriarcales de la antigüedad, pasando posteriormente por la delimitación más concreta del jefe de familia, responsable del bienestar económico de la casa y la toma de decisiones, como por ejemplo, en la Grecia clásica en la cual los padres tenían la obligación de educar a sus hijos en virtud, oficio y conocimiento, tal como lo señala Platón en su “República”:

"La educación del niño debe comenzar desde el nacimiento y continuar hasta que se convierta en un adulto bien formado y con una buena disposición para la vida en comunidad." (Platón, "La República", Libro VII)

Aunque Platón no se centra exclusivamente en la figura del padre, sus ideas sobre la educación y la estructura social reflejan la importancia que le otorga a la paternidad y al ambiente familiar en el desarrollo integral de una persona, o como decimos en criollo “la primera escuela es la familia”. No debemos olvidar que para Platón la educación es fundamental para la posibilidad de la existencia de una sociedad justa: los niños deben ser educados desde temprana edad en valores, conocimientos prácticos y teóricos y virtudes morales, en un proceso cuyo puntapié inicial es, sin lugar a dudas, el hogar. Recordemos brevemente que en el famoso mito de la caverna, Platón describe cómo los individuos deben ser guiados desde la ignorancia hacia la luz del conocimiento: este “salir” de la oscuridad de la caverna puede interpretarse como una clara metáfora de la educación y, por extensión, del rol parental en guiar a los hijos desde la ignorancia inicial hacia la comprensión y la sabiduría.

Y usted, amado lector, me preguntará ¿qué carajos tiene que ver Platón con el día del padre? Y yo con cariño les responderé: mucho. Resulta que el padre no es sólo un proveedor de techo, ropaje y alimentos (o cuotas alimentarias) sino que también es, mal que les pese a “tantes”, una guía moral e intelectual. Esta responsabilidad intelectual del padre es crucial para el desarrollo de los individuos puesto que si ello falla (y vaya que falla), éstos no podrán ser ciudadanos que contribuyan positivamente a la sociedad en la que viven. Ojo, a no confundirse: todos conocemos personas que han tenido una pésima experiencia con sus padres, y aún así han podido prosperar, ser felices y contribuir cada cual en su lugar. No queremos que esto se lea como una ley general de la cual las cosas deban reflejarse, sino como la exposición reflexiva de un rol que nos están haciendo creer que es innecesario (cuando evidentemente, no lo es).

No queda la menor duda de que cuando un padre actúa con justicia y sabiduría contribuye significativamente a la formación ética de sus hijos. Evidentemente, no da igual que nos haya criado un padre cariñoso y afectuoso, que se levantó todas las mañanas de su vida, aún cuando el sol no despuntaba por el horizonte, para ir a trabajar y así poder brindarnos no sólo los bienes y servicios básicos, sino también lo más importante, su ejemplo claro que deja constancia moral de que nada se consigue sin hacer nada, que todo tiene un valor cuando se consigue con esfuerzo. Lo precedentemente señalado implica que la importancia de la paternidad no radica jamás en la cantidad, sino en la cualidad: hasta en la más extrema pobreza, un padre es, si quiere, modelo, ejemplo y fruto de admiración de sus hijos. Lo que trasciende a la figura de proveedor es justamente el papel de guía intelectual y moral que le abre a los hijos puertas a futuro de una manera impresionante. Todos somos parte de una familia en la cual un bisabuelo ni siquiera fue a la escuela, con suerte un abuelo terminó la primaria, pero ya nuestros padres en su gran mayoría se cultivaron formalmente y nos permitieron a nosotros hacerlo aún con más ahínco y especialización. Evidentemente, no se trata del cuánto, sino del cómo: hemos sido testigos de niños ricos que por la crianza banal de sus padres son “pobres niños”, como también de niños humildes cuya calidad de persona es más noble que cualquier cortesano.

La figura del padre como protector, proveedor y guía llevó a Sigmund Freud a resaltar la figura paterna como un pilar en el desarrollo del superyó, a saber, la estructura moral de la personalidad que se forma a partir de la internalización de las normas y valores del padre.

"El superyó se desarrolla a partir de la identificación con las figuras parentales, primero y más prominente, con el padre. La severidad del superyó está relacionada con la severidad y el tipo de la figura paterna." (Freud, S., "El Yo y el Ello", 1923).

Recordemos brevemente que el concepto de superyó se forma en la fase edípica del desarrollo, que ocurre aproximadamente entre los tres a cinco años de edad: durante esa etapa, el niño experimenta el famoso “Complejo de Edipo”, caracterizado por un conflicto de deseos y rivalidad con el progenitor del mismo sexo y una atracción inconsciente hacia el progenitor de sexo opuesto. Pues bien, Freud sostuvo que a través de la resolución de este complejo, el niño internaliza las figuras de autoridad y sus valores, especialmente los del papá. El padre, por tanto, no es sólo un modelo a seguir, sino una figura cuyo poder de autoridad se internaliza en el infante, ayudando así a formar el superyó que lo guiará en su comportamiento ético y moral en el futuro.

Pues bien, dicho todo esto es necesario proceder a explicitar que, en las últimas décadas, ciertos discursos posmodernos han demonizado la figura del padre, asociándose exclusivamente con el concepto de “patriarcado opresor”. Intelectuales serviles a las agendas de moda, como Michael Kimmel y Judith Butler han criticado las estructuras “tradicionales” de poder y su relación con la paternidad, aunque a menudo estas críticas no distinguen claramente entre el ejercicio positivo y el abuso de la autoridad paterna. Por ello, caros lectores, es importante no caer en la trampa progre de desvalorizar la paternidad per se sin antes enfocar nuestras críticas a comportamientos tóxicos puntuales (no generales, no universales como nos quieren hacer creer) en el rol en sí mismo. El noble oficio de la paternidad, cuando se ejerce con respeto, amor y responsabilidad, sigue siendo una fuerza sublime y necesaria para el desarrollo integral de los individuos como de la comunidad toda ya que, de acuerdo a nuestra cosmovisión, nadie está de sobra en este mundo, y mucho menos nosotros, los papás.

Está claro que la paternidad ha sido teñida como una institución obsoleta o inherentemente opresiva, y está claro el por qué: la idea de las éticas deconstructivas de agenda globalista siempre apuntan a la desintegración social, cuya base angular esencial es la familia y todos sus componentes. Como cualquier rol humano, claro, puede ser corrompido, pero en su más preciada esencia, el papel del padre sigue siendo fundamental para la guía emocional y moral de los hijos. En este día del padre, al menos yo, voy a celebrar y reivindicar la figura paterna, reconociendo su importancia y defendiendo su valor en un mundo que parece estar empeñado en diluir las rocas de nuestros cimientos como civilización.

Lisandro Prieto Femenía.
Docente. Escritor. Filósofo
San Juan - Argentina



jueves, 13 de junio de 2024


Por Néstor Estévez

/ Diario Azua / 13 junio 2024.-

Si de verdad queremos mejorar nuestro ensayo democrático, la revocación de mandato debería estar en la palestra. Y más ahora, cuando se propone –otra vez- modificar la Constitución.

Pero ocurre que “este es un país muy especial”. Aunque la popularizó Cuquín, creo que es al maestro Yaqui a quien le debemos esa expresión. La idea fue concebida y usada en un contexto en el que se quería destacar lo más positivo de República Dominicana. Aun así, su uso generalizado, similar a como ocurre con “dura” o “floja”, aludiendo a la situación de las ventas, bailotea con ella de un extremo a otro.

Como parte de esa “especialidad”, antes de contar con resultados oficiales de la Junta Central Electoral, sobre el balance del más reciente proceso, fue tema de agenda nacional el de las aspiraciones y hasta posibles aspirantes, con nombres y apellidos, para las elecciones del 2028.

Preferiría que eso no tenga nada que ver con aquel planteamiento atribuido a Sir Winston Churchill: “Un político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones, no en las próximas elecciones”. Pero debe servir para algo que, con una importante avenida capitalina, se mantenga el legado de aquel referente de liderazgo.

Otra manifestación de esa famosa “especialidad” consiste en que, mayoritariamente, nos empeñamos en copiar. Pero existe una clarísima propensión a copiar lo malo, en muchos casos, con pésimas copias. Eso, lógicamente, lleva a relegar y hasta a desechar la adaptación de muy buenas experiencias.

En otros lares, cuando una persona dedicada a la actividad política queda evidenciada en acciones reñidas con las buenas costumbres, el retiro llega casi de manera automática. Aquí parecemos, como dice Serrat, “tener memoria de pez”. Desde muertos que “votan” hasta “momias” que se resisten al retiro pululan en RD.

En otros lares, un mal resultado electoral es suficiente hasta para adelantar elecciones, además de dar paso a quienes puedan conducir a la sociedad hacia mejores destinos. Aquí, el reciclaje parece haber sido mal entendido: la mala gestión de residuos provoca graves daños, mientras mucha gente asume que reciclar es una fórmula para mantenerse “subido en el palo”.

Por eso, ahora que se habla de “reforma constitucional”, ¿qué les parece si aprovechamos para adaptar algunas experiencias y, de paso, aportar a la mejora de los niveles de criticidad de la ciudadanía? Estoy proponiendo mucho más que simple “copia”. Estoy aludiendo a una herramienta para mejorar nuestro ensayo democrático.

Según el politólogo Larry Diamond, "la revocación de mandato es un recordatorio constante para los funcionarios de que están al servicio del pueblo y no de sus propios intereses". Sencillamente, la revocación de mandato es un mecanismo para fortalecer la responsabilidad pública, prevenir abusos de poder, fomentar la participación ciudadana y el empoderamiento, en fin, para mejorar la democracia.

La revocación de mandato permite a los ciudadanos ser entes activos en la supervisión y evaluación de sus líderes, y no meros espectadores pasivos. Según la experta en gobernanza, Joan Font, "la posibilidad de revocar el mandato de un funcionario fortalece el compromiso cívico y la implicación política de la ciudadanía". Al tener una herramienta tangible para influir en quienes conducen el gobierno, desde las más altas instancias hasta las municipalidades, mucho más allá de los ciclos electorales tradicionales, la ciudadanía se siente más empoderada y motivada a participar en la política. Quizás hasta sirva como mejor “remedio” que el “voto obligatorio” bailoteado en estos días.

La revocación de mandato sirve como un freno contra posibles abusos de poder y corrupción. Con ella tendríamos un medio legal y democrático para destituir a funcionarios que no actúan en correspondencia con el mejor interés de la población. Y todavía más, este mecanismo disuade conductas indebidas y promueve un gobierno más limpio y transparente.

De acuerdo con estudios realizados por Transparencia Internacional, "los mecanismos de rendición de cuentas como la revocación de mandato son esenciales para prevenir la corrupción y asegurar que los líderes actúen con integridad". Sencillamente, esa amenaza de remoción del cargo, más allá del “’toy pega’o”, puede ser suficiente para que cada funcionario mantenga altos estándares en su desempeño.

¿Qué les parece si ponderamos aplicar la “revocación de mandato” en RD?

martes, 11 de junio de 2024

Por Narciso Issa Conde
Diario Azua / 11 junio 2024.-

La población aborigen fue exterminada por sucesivos genocidios españoles. por una cruel esclavitud y varias enfermedades traídas desde Europa

¡Exterminada hasta que no quedó ni uno solo de los habitantes originarios de esta isla, como aconteció en todo el Caribe Insular!

Desde entonces comenzaron a primar un conjunto de cepas, mezcladas o cruzadas: españolas con aborígenes, negras con españolas y aborígenes, blancas puras, negras puras y mestizos o “mulatos”.

Más tarde llegaron árabes, italianos, judíos, japoneses, franceses, antillanos…y también se mezclaron.

Las cepas aborígenes, que fueron varias, solo registraron su ADN.

En fin, muchas cepas y muchos entrelazamientos de las mismas. Nada de una sola cepa caracterizada por su pureza. Más bien un arcoíris hermoso de seres humanos.

Una combinación de fenotipos diferentes arropada por una cultura colonialista que impuso la supremacía blanca de corte racista, en tanto negadora de la cepa negra y de toda la influencia cultural africana,

Somos africano/a-descendientes y la cultura racista se empeña en negarlo.

El blanqueado y auto-blanqueado artificial-imaginario de negros y mulatos se despliega sobre todo frente a la república negra de Haití

Implica creerse blanco sin serlo…porque en la cultura racista, el blanco es superior al negro, al aborigen…

Un racismo español reforzado por el racismo gringo como una de las ideologías de la discriminación.

De ahí viene la profusa y costosa promoción oficial, sellada y financiada por la presidencia de la república, con eso de “dominicanos de pura cepa”; plasmado en el spot cinematográfico, técnicamente muy bien concebido y artísticamente elaborado, que nos presenta como procedente de una cepa pura, que realmente nada tiene que ver con el ser dominicano.

Ese spot niega lo que somos, oculta el componente negro en nuestra identidad, tiene un fondo racista y se despliega de cara al conflicto dominico-haitiano; fabricado desde un racismo anti haitiano, con ayuda de los seudo-nacionalismos de ambas partes.

En él los símbolos patrios, bandera, escudo Duarte, María Trinidad Sánchez, Sánchez y Mella…son manipulados en la lógica de esa falsa identidad dominicana de “pura cepa”; esto es, de una cepa despojada de la negritud, que es parte inseparable de lo que somos y fuente de un hermoso sincretismo cultural.

En esa promoción racista, Duarte parece recién salido de un salón de belleza.

Ese spot está inspirado en las mismas ideas de quienes condenan el gagá y toda expresión artística procedente de la cultura negra africana; no pocos de ellos blancos de mente y corazón, y negros y marrones de piel.

A ese crimen cultural se ha prestado el presidente de la república, en el marco de su empecinada competencia ultra conservadora con la mal llamada oposición, en la que cada quien quiere mostrarse como el campeón de los odios contra Haití, en tanto república negra, especie de un pedazo de África en Nuestra América. Odios, en fin, pro colonialistas y profundamente racistas.

Esa promo racista es un crimen cultural de alto costo y gran perversidad.

Hay que decir que si existe en el sub-continente latino-caribeño una sociedad que cuenta con una población mayoritaria negra de pura cepa y culturalmente muy africana, con idioma propio, es la haitiana; aunque también parcialmente y limitadamente mezclada.

En otros países predominan los blancos y no precisamente de pura cepa, y los hay con mayoría aborigen.

Ser negro, o de cualquier otro color, no quita la única “cepa” que nos unifica mundialmente: todos somos humanidad y como decía Martí: ¡Patria es humanidad!

Todo eso se quiere desconocer desde la ignorancia y la torpeza superflua que genera un racismo supremamente blanco inyectado a la clase gobernante-dominante dominicana por la cultura neocolonial de las potencias imperialistas blancas, que no cesan de despreciar a las poblaciones de sus dependencias neocoloniales con poblaciones de diversos colores y otras culturas.

Es una vergüenza para este país que las organizaciones que integran el sistema de partidos del régimen electoral (salvo pequeñas organizaciones progresistas o de izquierda) y muchas otras entidades, asuman la ideología racista anti-haitiana e impregna la competencia política de esas nocivas ideas; sin reparar en sus funestas consecuencias para la preservación de nuestra identidad como pueblo y la vital recuperación de la soberanía como nación.

Vale decirlo con fuerza: somos dominicanos/as de varias cepas y procede reivindicarlas todas, pa que lo sepan.



lunes, 10 de junio de 2024


Por Alfredo Cruz Polanco 

/ Diario Azua / 10 junio 2024.-

En estos momentos cruciales por los que atraviesa nuestro país, la ciudadanía y todos los sectores económicos, políticos y sociales están a la expectativa de lo que pueda ocurrir en la próxima reforma fiscal que el Presidente de la República, Luis Abinader está obligado a someter de inmediato al Congreso Nacional, la cual resulta forzosa e irritante. La misma, como lo hemos expresado en otros momentos, no debe hacerse a la carrera, aprovechando una mayoría absoluta en ambas cámaras legislativas; habrá que tomarse el tiempo necesario, ser prudente, justo y no excluyente a la hora de aprobarla; necesariamente esta tendrá que ser bien ponderada, discutida y consensuada por todos esos sectores del país.

No debe ser única y exclusivamente para crear más fuentes de ingresos (más impuestos), debe ser integral. corregir todas aquellas distorsiones e irregularidades existentes en nuestro sistema tributario; requerirá la revisión y modificación de la estructura tributaria completa; desmontar y disminuir aquellos privilegios, incentivos, subsidios, exoneraciones y exenciones existentes a sectores económicos poderosos que resultan odiosos, así como aquellos impuestos que resultan lesivos e improcedentes para los sectores más empobrecidos. Esta no tendría sentido si no es para mejorar la calidad del gasto público y la situación económica de los más empobrecidos.

Los diputados y senadores electos, sobre todo, los del Partido Revolucionario Moderno (PRM), deben ser muy cuidadosos y prudentes al momento de aprobar dicha reforma, pues es injusto y abusivo que se cargue a los sectores de la clase baja todo el peso de la crisis, del derroche y despilfarro de miles de millones de pesos utilizados para su elección; en la malversación de los recursos provenientes de los préstamos para financiar la campaña electoral pasada; en la aprobación de miles de pensiones a simpatizantes del PRM sin mérito alguno; en los subsidios de campaña y en el nombramiento de cientos de “asesores disfuncionales” con sueldos de lujo. Ellos hablan de que todos tenemos que sacrificarnos pero que ese sacrificio no toque sus intereses y privilegios personales, como son las exoneraciones de vehículos, barrilitos, planes sociales, etc.

Es penoso y frustrante escucharles solicitar a los sectores marginados y a la clase media más sacrificios en medio de este barril sin fondo, lo que resulta contraproducente y muy cuesta arriba aceptarlo, cuando se mantienen tantos privilegios a los sectores poderosos y un nivel de evasión fiscal tan elevado, ascendente a un 40%, según la propia Dirección General de Impuestos Internos. Esta no actúa cuando se trata de sectores poderosos y de los que tienen padrinos. Dicha reforma debe crear los antídotos y mecanismos necesarios que eviten dicha evasión.

En ningún momento estos se refieren a crear una política de ahorros y un plan de austeridad para mitigar los gastos superfluos ni de reducir dicho derroche. Ustedes podrán aprobar con su mayoría calificada “la reforma posible”, como siempre acostumbran a expresar, pero ¡ojo, mucho cuidado!, tengan presente que esa gran mayoría que no votó por ustedes, tarde o temprano se la puede cobrar bastante caro, si aprueban una reforma única y exclusivamente para generar más impuestos y no para mejorar la situación económica y social de los mas necesitados.

En vista de que el Estado dominicano no le garantiza al ciudadano común la mayoría de los servicios básicos como: agua potable, electricidad, educación, salud, seguridad social y ciudadana, transporte, etc. este tiene que tratar por todos los medios de propiciarse los mismos, y encima de eso, también les quieren obligar a pagar más impuestos. En conclusión, dicha reforma contribuye a hacer a los ricos más poderosos y a los pobres cada vez más vulnerables, pues los primeros tienen capacidad para evadir, los segundos, aunque quisieran, no pueden. Apliquemos la frase lapidaria de nuestro fundador, el patricio Juan Pablo Duarte Diez. “Sed justos lo primero, si queréis ser felices”.

domingo, 9 de junio de 2024


Por Emilia Santos Frias
Diario Azua / 09 junio 2024.-

“Los mares conectan a las personas con las familias y los vecinos, brindan sustento, impulsan las economías e inspiran el arte y los valores culturales”. Pero, estas bondades no siempre son aprovechadas por los Estados en su máxima expresión. Por ejemplo, la población dominicana, que es isleña, vive como si no lo fuera.

Por eso, el refrán, que solo comparto en parte, reza que “vivimos de espaldas al mar”. Aplatanado: no damos importancia a lo que suceda en la sociedad; somos una población despreocupada ante los temas de la agenda de nación. Por consiguiente, recalco, solo asumo de forma parcial tal aseveración. Porque, es bien sabida la solidaridad de nuestra gente en pro del bienestar colectivo. !Somos un pueblo pujante!

Sin embargo, hay carencia en apoyo a una cultura fuerte, de sostenimiento a las metas alcanzadas, que robustecen el desarrollo integral, y con ello, los intereses naciones en este Estado de derecho. Evitar deterioro de la infraestructura nacional: instituciones, edificios…, es perentorio, debido a que, desde ellas, se proyecta desarrollo productivo, y con este, se procura alcanzar riqueza para nuestra nación.

Entendiendo que, el derrumbe de nuestros edificios públicos no es solo físico, sino, que también se percibe cuando la estrategia de buena administración no forma parte de ellos; cuando el fin es contrario a buscar beneficios para todos los integrantes de la sociedad. De igual modo, cuando instituciones democráticas de gobierno, no son leales al país.

De manera que, apoyar cultura de sostenimiento para desarrollo productivo de nuestro Estado, implica a la par, preservación medioambiental. De modo que, se debe importantizar en los presupuestos de nación, con hincapié en las acciones de la defensa nacional.

Porque, la cultura de sostenimiento debe ser difundida y apoyada por todos los integrantes de la nación, desde la buena administración pública y privada. Ella, fomenta mejoramiento continuo en los servicios que ofrece el Estado a su población. Esto envuelve, además, atención a tiempo; oportuna. Lentitud o retraso en la entrega de los servicios demandados, vulnera derechos fundamentales; de la ciudadanía.

Para el mantenimiento de una cultura que propicie mayor desarrollo productivo, es sine qua non que el Estado fortalezca la protección de las libertades individuales. Representada en más participación de la ciudadanía, siempre en condiciones de igualdad y no discriminación. Porque la buena administración pública así lo prevé en democracia, perpetuamente en pro del interés general.

“El derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades ambientales de desarrollo de las generaciones presentes y futuras”. Plantea la Organización de las Naciones Unidas.

En ese entendido, la población solo se siente parte y en base a ello acciona, cuando las oportunidades que ofrece el Estado mediante políticas públicas sostenibles, llegan a todos los rincones y ciudadanos. Ese universo incluye a quienes poseen necesidades diferenciadas. Pero hoy, esto constituye un gran desafío para los tomadores de decisiones.

Como afirma el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, “el desarrollo sostenible es una oportunidad excepcional para la humanidad: económicamente, para crear mercados y empleos; socialmente, para integrar a las personas marginadas; políticamente, para reducir conflictos sobre los recursos, que podrían conducir a la violencia, y, desde luego, ambientalmente, para proteger los ecosistemas y recursos de los que dependen todas las formas de vida".

Como se identifica, para asegurar cultura de sostenimiento que se traduzca en desarrollo productivo colectivo, hay que combinar acciones holísticas de progreso, que integren políticas para el ámbito ambiental, económico, social, político y cultural. Asimismo, concitar apoyo de la población al exhibir transparencia en la asignación y ejecución de los recursos financieros, destinados a cada componentes, paralelamente, observancia de valores éticos y redición de cuenta.

Hasta pronto.

La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora.


jueves, 6 de junio de 2024


Por Néstor Estévez

/Diario Azua / 6 junio 2024.-

El de comunicar es uno de esos oficios que parecen sumamente fáciles. Pero comunicar tiene sus complejidades. Y aunque el tema es muy amplio, aquí solo abordaré, de manera muy breve, algunos aspectos relacionados con la denominada Comunicación de Crisis.

Conviene mucho hacerlo porque la comunicación se sigue asumiendo de manera creciente como a “Santa Bárbara”, de quien nos recordamos cuando truena; o como “dios de los apuros”, a quien se acude cuando llega la “hora de la verdad”.

El tema resulta oportuno ante lo que algunos consideran – Dios nos libre - inicio de una “epidemia”: los asaltos a entidades de intermediación financiera. Como se sabe, en muy pocos días, han ocurrido asaltos en los dos principales bancos, juzgando por sus tamaños, de República Dominicana.

Antes de ir a lo central, justo es dejar constancia de que existen quienes, al referirse a este tema, prefieren hablar sobre “Gestión de Crisis”, asumiendo que la comunicación se convierte en herramienta clave para lograr propósitos, incluyendo afrontar situaciones de crisis. De todos modos, en este breve escrito, seguiremos refiriéndonos al tema como Comunicación de Crisis.

Así preferimos denominar a ese componente esencial en la gestión de emergencias, ese que permite a las organizaciones y líderes manejar situaciones adversas de manera eficaz y mantener la confianza de sus públicos de interés.

Una de las principales complejidades de la Comunicación de Crisis es que debe operar en un mundo en donde dizque “todos comunicamos”. ¿Sabemos hacerlo? ¡Ojalá! Pues, sencillamente, la capacidad de comunicar claramente durante una crisis puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso en la gestión de quienes están llamados a afrontarla.

La comunicación en general, y en particular la de crisis, también tiene una virtud: enseña. Claro está: que “enseñe” no significa que todo el mundo “aprenda”. Por eso encontramos a quienes se destapan con actuaciones que van desde intento de negar el hecho hasta decir que “se llevaron poco dinero”.

¿Cuánto es “poco dinero”? ¿Cuánto es “poco” para quien vende café o té por la calle? ¿Cuánto es “poco” para un accionista de un banco? ¿Cuánto es “poco” para un gran empresario? ¿Qué se pretende dejar en la mente de quien recibe un mensaje así?

En el más reciente de los casos, además de admitir el hecho, el vicepresidente ejecutivo de Comunicaciones Corporativas, Reputación y Banca Responsable llegó en tiempo récord a la escena del hecho y habló de manera clara y objetiva.

Desde el mismo lugar explicó que “en ese momento había clientes y por supuesto estaba nuestro personal”. A ello agregó: “lo más importante es que no hubo agresión física”. Y se empeñó en hacer saber: “Nuestro personal está siendo atendido por el equipo de psicólogos del departamento de Recursos Humanos”.

He aquí una breve “cátedra” para trabajar la comunicación durante una crisis. Si bien es cierto que no existe una fórmula para todas las crisis, porque no necesariamente son iguales, lo real es que admitir y colocar al ser humano en el centro marcan una clara diferencia en su gestión. En ese párrafo se admite y ofrece los detalles disponibles hasta ese momento. Pero fundamentalmente se centra en clientes y personal, y todavía más, en sentimientos relacionados con esas personas y con sus familiares y allegados.

Este modo de trabajar la comunicación conecta con el criterio de que ante cualquier crisis necesitamos minimizar el impacto negativo en la reputación de una organización, así como asegurar que el público y otras partes interesadas reciban información precisa y oportuna. Según Coombs (2007), "la comunicación de crisis es el diálogo entre la organización y sus públicos antes, durante y después de la ocurrencia de un evento que puede afectar negativamente".

En el oficio de comunicar, fundamentalmente ante las crisis, hay elementos básicos. Comunicar con transparencia y honestidad ayuda a construir confianza. Actuar con rapidez y eficiencia sirve para controlar la narrativa y reducir el pánico entre el público. Demostrar empatía y sensibilidad conduce a humanizar la organización y a conectar emocionalmente con las partes afectadas. Y la consistencia en el mensaje evita confusión y desconfianza.

Hay otras claves muy valiosas, pero deberán ser retomadas en otra oportunidad en la que abordemos el oficio de comunicar.

lunes, 3 de junio de 2024

 

Por Carlos Ricardo Fondeur Moronta
Diario Azua / 03 junio 2024

En el apogeo de las actividades proselitistas de enero a mayo, los equipos de sonido fueron adquiridos por dueños de colmadones y jóvenes de los barrios periféricos del Gran Santo Domingo y Santiago y puestos a volúmenes intensos. Aprovechando el descanso de los operativos anti ruidos de la Policía Nacional, pausados en épocas de elecciones, el ambiente se ha vuelto a saturar de ruidos.

Caminando por simples calles del municipio de Herrera, en Santo Domingo Oeste, o detenerse unos minutos en Villa Francisca, en el Distrito Nacional, resultaría tan inimaginablemente parecido a caminar por las calles del sector céntrico de Pueblo Nuevo, Ensanche Bermúdez, Ensanche Libertad o Los Salados, por sólo enumerar algunos barrios de Santiago de los caballeros.

Los colmadones y hasta pequeños negocios, se convirtieron en bares de la noche a la mañana, todos los días y a cada hora, solo interrumpidos por algún atraco aislado o alguna trifulca centre vecinos ocasionado por el alto volumen. La Policia Nacional estuvo todo ese tiempo durmiendo una larga siesta y por ello se gastó más en bebidas alcohólicas que en comidas. Un desastre total que volvió a demostrar que a los dominicanos nos gusta más el gasto que la inversión.

Con bocinas de subidas de volumen que alcanzan hasta los 100 decibelios, un pequeño grupo de personas embriagadas mantienen en vilo a toda la barriada. Es el complejo sistema de “dejar hacer” que caracteriza la sociedad sin escrúpulos. “Hay que dejarlos un tiempo. Estamos en tiempos de elecciones”, es una frase socorrida entre los defensores del desorden.

Ocurre siempre en medio de la algarabía tradicional de las navidades, que muchas veces comienzan antes de tiempo y que ya entrado el año nuevo, por el vicio de hacer siempre lo mismo, ni se dan por enterados de que ya diciembre pasó hace tiempo. Lo cotidiano es la bebentina, el desorden callejero, los pleitos de borrachos y el aumento de las ganancias de las compañías licoreras.

Las personas de diferentes edades enfermas de Trastornos del Espectro Autista (TEA), sufren en demasía el alto escándalo que producen diferentes puntos de bebidas con músicas en alto volumen, que todas juntas crean una mezcolanza de instrumentos que forman un ruido extraño que les trastorna la vida, pues, el autista tiene una frecuencia auditiva hasta veinte veces más alta que la de una persona normal.

Los perros domésticos se escapan, se pierden y muchos terminan bajo las huellas de las llantas de los vehículos. Los niños, que son los que más sufren sus pérdidas, son los que, en su vulnerabilidad, van acumulando los daños emocionales que se mostrarán en la juventud, como son las rabietas, las inconformidades, falta de amor hacia sus padres y hermanos, falta de capacidad para tener un hogar y encausarlo.

De acuerdo con los especialistas en la materia, miembros de la Fundación AQUAE, (una institución sin fines de lucro que vela por el medio ambiente, con sede en Madrid, España), “La contaminación acústica no solo afecta a la salud de las personas, sino que también afecta a la degradación ambiental. El transporte, la construcción, el tráfico aéreo o la industria son las principales fuentes de ruido ambiental que pasan casi desapercibidas pero cuyos efectos pueden provocar graves alteraciones en nuestros ecosistemas”.

Es tan grave la situación generada por los equipos de música en alto volumen en la República Dominicana, que fue creada una institución dentro de la Policia Nacional, para el control de los decibelios (Física: 1.-Unidad de intensidad acústica equivalente a la décima parte de 1 belio. (Símbolo dB). 2.-Unidad de intensidad acústica que se expresa como el logaritmo del cociente entre la presión producida por una onda y una presión de referencia (Símbolo: B)” Real Academia de la Lengua Española.

“Por su parte, el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Madrid) define el ruido como aquella “emisión de energía originada por un fenómeno vibratorio que es detectado por el odio y genera molestia, Cualquier tipo de sonido superior a los 65 decibelios durante el día y 55 durante la noche se considera ruido. Además, la OMS apunta que el ruido procedente de actividades vinculadas al recreación y tiempo libre supera, en numerosas ocasiones, los 70 decibelios durante las 24 horas del día”.

La fiesta terminó

Los caribeños tenemos como particularidad, salir a las calles a “bochinchar” y regresar a la casa a seguir la fiesta, aunque suponga como resultado la pérdida de la moral, el crédito, la pareja sentimental, los vecinos y la salud. Los dominicanos lo denominamos “fiesta hoy, mañana gallo”, que enuncia que lo mas importante en el momento es la fiesta y el gallo se refiere a las peleas que vendrán.

Justificar fiestas callejeras notables ya terminó. Ahora se vale recoger y limpiar y esa labor debe ser emprendida por el Ministerio de Medio Ambiente y el Departamento Anti ruidos de la Policía Nacional, que son los órganos encargados de prevenir y controlar los niveles de ruidos en los espacios públicos y privados.

La fiesta terminó!!!

El autor es periodista, residente en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

Por Luis Céspedes Peña

/ Diario Azua / 03 junio 2024.-

Los israelitas, favorables o no a la larga guerra de su país con los palestinos, deben reflexionar sobre el conflicto que continúa llevando a las tumbas a millares de ciudadanos de ambos pueblos, una acción bélica que tiene su originen en la ocupación de territorios de Palestina de parte de Israel, u otras desavenencias.

Israel sabe que por muchos ataques bélicos, como los de la Franja de Gaza, no va a destruir a Palestina, a pesar de la inferioridad armamentista del último Estado.

Nos unidos a las voces que reclaman la existencia de un Estado Palestino y otro israelí. El mundo debe presionar para que existan esos dos Estados. ¡No hay otra forma para resolver ese viejo conflicto!

Sabemos los problemas que tiene Israel por la presión de parte de sectores de su población, que no tienen dónde construir viviendas, pero en paz se logra más.

Israel debe seguir aplicando sus tecnologías, para de la misma manera que está desarrollando proyectos agropecuarios en el desierto, haga lo mismo para la realización de áreas habitacionales, porque la existencia de dos Estados es la única solución a ese destructor conflicto de seres humanos y propiedades.

Hay analistas que se siguen preguntando cómo fue que Omar Fernández, el hijo del ex Presidente Leonel Fernández Reyna, ganó tan fácilmente la senadoría del Distrito Nacional, si la Fuerza del Pueblo (FP), que lidera su padre, y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), de Danilo Medina, en el voto nacional, ambas organizaciones juntas obtuvieron un 37.5%.

¡Pero Omar ganó con un 56.2% y el Presidente Luis Abinader triunfó con un 57.5%! ¿Entonces qué pasó? Todo lo que ocurrió fue que una parte de los votos del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM), de Luis Abinader, votó por Omar Fernández.

¿Por qué el PRM quitó a Faride Raful, la actual senadora, como candidata a repetir por el Distrito Nacional, para postular a Guillermo Moreno, de Alianza País?

Con Raful, al Presidente Abinader se le dificultaba cumplir con el acuerdo que mantenía con Leonel Fernández desde el 2020, que le provocó la primera derrota del entonces oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y que el mismo pacto, ratificado por ambos líderes, terminó bajando a los morados al tercer lugar en los comicios pasados, lo que le aumentará las dificultades para ganar en el 2028.

El Presidente Abinader, con ese acuerdo con Leonel, también complació a las poderosas Iglesia Católica y las diferentes denominaciones de la Evangélica, que le reclamaban al jefe de Estado la no repostulación de Faride Raful, por ser una de las más destacadas defensoras del aborto. Pero un análisis desapasionado, dice que no sólo el Presidente es un gran ganador, sino Leonel, que en menos de cinco años de la participación electoral de la FP, ésta desplazó al PLD de la segunda posición.

¡Esas Iglesias acabaron con los legisladores abortistas! Ahora hay que esperar si de los nuevos congresistas, salen algunos defensores de las llamadas tres causales, que legalizaría la muerte de millares de niños antes de nacer. ¡Esperemos qué va a suceder!

Danilo Medina, que en la campaña electoral dijo que la entidad política que quedara en tercer lugar desaparecería, ya anunció que no aspirará a seguir dirigiendo al PLD, postura asumida por las seis derrotadas en dos períodos consecutivos. Esas derrotas son las dos presidenciales, las municipales e igual número de congresionales.

Si nosotros estuviéramos alguna incidencia en el PLD, no aceptaría la renuncia pura y simple de Medina, sino que le propondría a los Comités Político y Central, la creación de una figura, como la de presidente vitalicio a su favor. ¡Y así nacería un presidente ejecutivo!

Danilo falló como líder del PLD, pero tiene un electorado que se puede llamar de votos duros, como son los provenientes de los productores agropecuarios e industriales. ¿Y qué decir de los emprendedores, que recibieron miles de millones de pesos, que pagaron en su totalidad, con la aplicación del método sin papeles como garantía para calificar para los préstamos?

Es cierto que Medina y el secretario general, Charlie Mariotti, dirigieron mal los dos últimos procesos electorales, pero eso no borraría los logros de los gobiernos del ex Presidente durante los períodos 2012-2016-2016-2020, calificados por los sectores más necesitados o productivos, como de los mejores de las últimas décadas.

La alimentación, las medicinas, los servicios y la construcción, para sólo citar algunas áreas, tenían precios baratos.

Pero debemos ratificar que sólo Medina y el candidato presidencial del PLD, Abel Martínez, creían que esa entidad podría ganar las elecciones sola.

Quizás esa fue la razón que ambos rechazaron una alianza con Leonel Fernández, el cual debería encabezarla. ¡Y así provocar la rotura del secreto acuerdo que había con el PRM!

Sólo pensar que Abinader era el candidato presidencial de 21 partidos y movimientos políticos, contra el PLD, que no tenía aliados, para tratar de ganar con de Abel Martínez, conducía a los electores a votar por el PRM.

El que Leonel Fernández felicitara como ganador de la reelección al Presidente Abinader, en el primer boletín de la Junta Central Electoral (JCE), es admitido porque entre ambos había un acuerdo que se extendió a dos periodos (ocho años), pero es imperdonable que lo hiciera el candidato presidencial de los morados, Abel Martínez, quien con un 20 por ciento de los votos computados, reconoció al gobernante como ganador.

¡Pero lo peor fue que lo hizo casi sonriendo, en vez de hacerlo, aunque fingido, de manera triste por la derrota del PLD!

A eso se añade la frustrada y aceptada reunión de éste con el Presidente, que ya estaba fijada para ser desarrollada en la Casa Nacional del PLD, pero que la presidencia dijo no tener conocimiento. “Otro error de Abel!

¡El Presidente hace lo que hay que hacer para ganar y mantenerse en el poder! Es casi seguro que las acciones judiciales se incrementarán en contra de posibles aspirantes presidenciales de la oposición.

El gobierno del PRM busca la forma de silenciar a sus opositores, abriéndoles la puerta, usando la presión sicológica o enviándolos a la Justicia por supuestos actos de corrupción, aunque hay, como Abel Martínez, que lo enfrentó al principio. ¡Ahora no sabemos qué ocurrirá con Abel!

El gobierno sabe que las medidas económicas que deberá aplicar para corregir déficits fiscales, provocarán protestas por el alto costo de la vida. ¡Pero mientras eso sucede, el PRM estará en el poder!

Y, escribiendo de presidente del PLD, pensamos que la mejor opción es Francisco Javier García. ¡Es que éste sabe de estrategias y es guapo!

Aunque las posibilidades de retorno del PLD al poder son mínimas para el 2028, eso no quiere decir que todas las posibilidades están cerradas. Francisco Javier pondría levantar el ánimo del peledísmo, imponiendo dinamismo a los trabajos para el rescate de esa entidad, que hoy está en un bajo tercer lugar, más de tres veces menor que la Fuerza del Pueblo.

Si Leonel Fernández hubiese sido el candidato presidencial de la alianza PLD, FP y PRD, probablemente hoy la situación política fuese otra.

La masa peledeísta prefería una parte del gobierno, que no era difícil lograrlo, que perderlo en un 100%, como ocurrió en las elecciones pasadas.

Y, en el caso de la guerra iniciada por Rusia en Ucrania, creemos que llegó el tiempo de que el mundo fije una postura de negociación por la paz. ¡No es verdad que el Presidente Vladimir Putin, de Rusia, con sus terribles armamentos, va a ganarles la guerra a Estados Unidos y Europa, que son los que mantienen la resistencia armada!

Pero tampoco será fácil que los aliados derroten con facilidad a Putin. ¡Entonces no hay otra solución que la paz negociada!

El poder de las monedas de Estados Unidos y Europa, imponen una condición indestructible, porque son reconocidas en el mundo. Para Estados Unidos, las guerras son negocios, pero para Rusia es una frustración para su economía y la pérdida de millares de soldados.

Rusia, para poder hacer negocios en el extranjero, debe canjear su moneda por dólares y euros! Estados Unidos puede durar diez y 15 años en guerra con Rusia, porque por muy mala que esté la economía de la primera potencia del mundo, nadie devuelve ni un dólar ni mil millones por falta de fondo, aunque el Tesoro Nacional haga emisiones sin respaldo, porque la Reserva Federal garantiza las mismas. ¡Ahí está la diferencia!

"La gratitud no sólo es la mayor de las virtudes,
sino que es la madre de todas las demás"

Lisandro Prieto Femenía

/ Diario Azua / 3 junio 2024.-

Supo ser un bien moral común entre nuestros antepasados, pero hoy es una joya despreciada e infravalorada, pese a su tremenda escasez. Hoy quisiera invitarlos a reflexionar sobre un aspecto lamentablemente tan común en la cotidianidad de las interacciones humanas, a saber, la ingratitud como forma de vida naturalizada por una sociedad cada vez más mezquina y frívola. Se trata evidentemente de un vicio lamentable que podría definirse como la falta de reconocimiento, reciprocidad y agradecimiento hacia gestos de generosidad o de buena educación recibidos por otros.

El precitado comportamiento nos ha empujado permanentemente a erosionar las relaciones interpersonales al mismo tiempo que ha soslayado profundamente el tejido moral de las sociedades en las que hasta hace muy pocas décadas, lejos de ser un lujo de pocos, la gratitud era la moneda corriente de la "normalidad", tan detestada por las éticas líquidas posmo progres afrancesadas. En este breve artículo trataremos de explorar el concepto, su etimología y brindaremos algunas reflexiones sobre su impacto en la moralidad y la convivencia humana.

Bien sabemos que el vocablo "ingrato" proviene del latín ingratitudo, compuesto por el prefijo in (que denota "negación", "ausencia" o "carencia") y gratitudo (gratitud, gratuidad). Evidentemente, este término latino deriva de gratus, que significa "agradable", "grato" o "agradecido". Vista así, desde el simple análisis etimológico, la ingratitud es la ausencia de agradecimiento o la falta de reconocimiento hacia un favor recibido gratuitamente, a cambio de nada más que un sencillo "gracias".

Recordemos brevemente al gran Séneca, quien dedicó gran parte de su obra a reflexionar sobre las virtudes y los vicios de los seres humanos. En sus "Cartas a Lucilio" describió la ingratitud como uno de los vicios más despreciables, argumentando que se trata lisa y llanamente de un acto de injusticia que viola la reciprocidad fundamental y necesaria para el correcto desenvolvimiento de las relaciones humanas. Para el romano, la gratitud sería esencial para mantener la cohesión social mientras que la ingratitud es una amenaza directa que amenaza con deshilachar el tejido moral de cualquier comunidad.

"La ingratitud es la abominación de las almas viles; el hombre agradecido es uno de los mejores frutos de la nobleza humana" Séneca, 65 d.C.

Como podemos apreciar, la gratitud es un concepto profundamente ligado a la filosofía estoica, escuela de pensamiento propia de la antigua Grecia y Roma que reivindicaba el valor precitado no sólo como una virtud, sino como una herramienta crucial para alcanzar la tranquilidad y la felicidad en una vida con sentido. Particularmente, Marco Aurelio, uno de sus más destacados exponentes, dedicó parte considerable de sus reflexiones a este asunto, ofreciéndonos un contraste notable con la ética imperante actual, dominada por el individualismo y la atomización social.

En sus "Meditaciones", Marco Aurelio destacó la importancia de la gratitud como un medio necesario para cultivar la sabiduría y la fortaleza interior. En el Libro II, sostiene que al levantarnos por la mañana, deberíamos pensar en el precioso privilegio de estar vivos, de respirar, de poder pensar, de tener la capacidad de disfrutar y de amar. Lejos de ser una típica frase motivacional de coaching ontológico de hipermercado de autoayudas, lo que nuestro filósofo emperador nos está queriendo indicar es que esta simple pero profunda práctica de reflexión sobre las "bendiciones" cotidianas que no apreciamos, es una manera clave de enfocar la mente en lo que realmente importa y de desarrollar una actitud de agradecimiento fundamental para la serenidad necesaria de una mente que necesita pensar (como bien sabemos, con hambre y ruido, es difícil pensar).

"Recibe sin arrogancia, deja ir sin apego" M. Aurelio (Meditaciones, Libro VIII,33).

Ya en la modernidad, el filósofo empirista del siglo XVIII David Hume, sostuvo en su "Tratado de la naturaleza humana" que las emociones y las costumbres son fundamentales para una moralidad que apunte a la paz social. El rol que jugaría la ingratitud es atentar contra las normas que nos unen en igualdad de condiciones ante la ley mientras que deteriora la esperanza de vivir entre personas civilizadas, simbolizada en la reciprocidad. Según Hume, la gratitud es una respuesta natural a la benevolencia mientras que su contraparte, la ingratitud, es una afrenta directa a los sentimientos humanos nobles y la común unión de los ciudadanos.

"La ingratitud es un defecto que los seres humanos condenan porque rompe los lazos de la sociedad y la amistad" D. Hume, 1739.

En su "Fundamentación de la metafísica de las costumbres", Immanuel Kant argumentaba que la ingratitud es básicamente inmoral porque no puede ser universalizada como una ley moral. Pobre Kant si se levantase entre los muertos y pudiera apreciar que su presuposición era más un deseo que una proposición asertiva. Recordemos que el filósofo alemán postuló un imperativo categórico, el cuál dictaba que uno debe actuar según aquellas máximas que pueden convertirse en una ley universal (en criollo, señor, señora, no le haga a los demás lo que a Ud. no le gustaría que le hagan). Pues bien, la ingratitud, al no poder ser universalizada sin que ello implique socavar el principio mismo de la moralidad, se consideraba moralmente incorrecta. En palabras del mismo Immanuel:

"Actúa de tal manera que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como un fin, y nunca simplemente como un medio" (Kant, 1785).

La pista kantiana, aunque desactualizada y carente de sentido, puesto que su deseo claramente nunca se llegó a concretar, nos da una pauta bastante clara para entender por qué hoy es tan común y está tan bien vista la ingratitud: contrariamente al postulado de Kant, pareciera ser que en tiempos posmo-progresistas líquidos las acciones, gestos y apoyos de las personas radican en la consideración de ver a los demás como medios para fines, y no como fines en sí mismos. Cuando sucede esta degeneración moral, la humanidad deja de considerar la gratuidad del gesto y comienza a darle valor solamente a aquello que le pueda servir para sus fines particulares en el marco de una ética establecida con firmeza en la individualidad de un sujeto patéticamente frívolo, vacío y egoísta.

Tal vez usted se pregunte ¿qué tiene que ver el egoísmo con la gratitud? Pues bien, no se me ocurre una práctica de humildad y reconocimiento de la interdependencia humana (del "otro") más importante que la gratitud. Siguiendo el hilo del gran Marco Aurelio, es preciso reconocer que "todos estamos trabajando juntos para un mismo fin, algunos con conocimiento y otros sin saberlo" (Meditaciones, Libro VI,42). Esta perspectiva nos recuerda que nuestras vidas están profundamente entrelazadas y que debemos estar agradecidos por las contribuciones de los demás por dos motivos sencillos: primero, no somos, ninguno de nosotros, cien por ciento autosuficientes y segundo porque absolutamente nadie llega a ningún lado en este mundo sin el apoyo y el cariño de los demás (nuestros antepasados, nuestros padres, nuestros vecinos, amigos, etcétera).

¿Por qué reflexionar sobre ésto hoy? Porque estamos atravesados por el individualismo y la atomización social mediante un ethos que valora desmedidamente una falsa autonomía personal y éxitos individual e indivisible, lo cual nos ha llevado a considerar la gratitud como una debilidad o una concesión de dependencia de los demás: los ingratos consideran que la buena gente es idiota y hay que sacar provecho a más no poder de ellos. A ver si nos entendemos: está todo bien con celebrar cierta independencia y algún que otro supuesto auto-empoderamiento, pero considerar que ese es el fin de la vida misma (y no un medio) nos ha empujado a una nauseabunda visión transaccional de las relaciones humanas donde el agradecimiento sólo existe en un vínculo de reciprocidad directa ("yo te doy, si tú me das") y no en una apreciación genuina de las relaciones humanas con sentido existencial que deje de ver "al otro" como cosa útil.