Diario Azua / 5 de mayo 2026
Tres décadas después de uno de los sucesos más estremecedores en la historia penal dominicana, Mario José Redondo Llenas abandonó este martes el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres, tras completar la totalidad de su sentencia por el asesinato de su primo, el menor José Rafael Llenas Aybar.
A las 7:04 de la mañana, Redondo Llenas cruzó el umbral del recinto carcelario bajo un fuerte despliegue de expectación mediática. A diferencia de ocasiones anteriores donde buscó la libertad condicional mediante recursos legales, esta vez su salida responde al cumplimiento definitivo de la pena máxima establecida en el código penal vigente al momento del crimen en 1996.
Declaraciones de arrepentimiento
En sus primeras palabras fuera de prisión, el ahora exconvicto manifestó un profundo arrepentimiento por el crimen que conmocionó a la sociedad dominicana hace 30 años.
"Quiero dejar mi respeto absoluto por las personas que sufrieron las consecuencias de mis actos", expresó Redondo Llenas, refiriéndose al dolor causado a su propia familia y a la comunidad.
Un caso que marcó un antes y un después
El caso Llenas Aybar no solo destacó por la naturaleza del crimen, sino por la cercanía familiar entre el victimario y la víctima, lo que generó un intenso debate sobre la seguridad y los valores sociales en la década de los 90. Con su salida, se cierra el capítulo carcelario de uno de los expedientes más seguidos por la opinión pública nacional.

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