Nueva York – La Gran Manzana y todo el estado de Nueva York se preparan para lo que los expertos califican como un temporal de proporciones épicas. La gobernadora Kathy Hochul ha declarado oficialmente el estado de emergencia, uniéndose a otros 13 estados que se encuentran bajo alerta ante una tormenta invernal que amenaza con paralizar el noreste de EE. UU. este fin de semana.
Nevadas intensas y frío "mortal"
Se pronostica que la nieve caerá a un ritmo de dos pulgadas por hora, acumulando entre 12 y 18 pulgadas en la ciudad de Nueva York. Sin embargo, el peligro real reside en las temperaturas: se esperan ráfagas de aire gélido que podrían desplomar el termómetro hasta los -40 °F (-40 °C) en algunas zonas del estado.
"No debemos tomar a la ligera este pronóstico. Planifiquen quedarse en casa y abastecerse de lo esencial", advirtió la gobernadora Hochul tras movilizar recursos estatales para agilizar la respuesta ante cortes de luz y caídas de árboles.
La ciudad que "nunca duerme" se prepara para pausar
El nuevo alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, aseguró que Nueva York está lista para el combate:
2,000 trabajadores de saneamiento trabajarán en turnos de 12 horas.
Código Azul: Se han redoblado los esfuerzos para trasladar a personas sin hogar a refugios seguros.
Transporte: Aunque el Metro se mantendrá operativo, ya se han cancelado más de mil vuelos para este sábado.
Compras de pánico y estantes vacíos
El temor a quedar atrapados ha provocado que miles de ciudadanos abarroten los supermercados, dejando estantes vacíos de pan, leche y medicamentos. La situación ha sido descrita por algunos especialistas como comparable a los efectos de un huracán, debido a la combinación de viento, hielo y nula visibilidad en las carreteras.
Mientras Nueva Jersey y Connecticut activan protocolos similares de clima severo, la gran incógnita sigue siendo el lunes: el alcalde Mamdani decidirá este domingo si se suspenden las clases escolares.

No hay comentarios
Publicar un comentario