Scott Bessent
Diario Azua / 18 de agosto 2026
WASHINGTON — En un nuevo episodio de alta tensión geopolítica, el gobierno de Estados Unidos advirtió que impondrá medidas punitivas contra Irán de una magnitud jamás vista. Las declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, llegan en un momento en que Washington busca redoblar la asfixia económica sobre Teherán, tras décadas de embargos que no han logrado forzar la capitulación del régimen persa.
Desde fines de la década de 1970, la República Islámica ha permanecido bajo intensas sanciones aplicadas por la ONU, la Unión Europea y EE.UU. En los últimos meses, la estrategia estadounidense se centró en bloquear las operaciones de la flota petrolera en la sombra, aseguradoras marítimas y transacciones digitales, logrando congelar alrededor de $500,000 millones de dólares en criptomonedas vinculadas a redes iraníes.
Las cartas sobre la mesa: aranceles, China y bloqueo terrestre
Ante la falta de avances políticos, el Congreso de EE.UU. evalúa nuevas vías de presión promovidas originalmente por el fallecido senador Lindsey Graham:
Aranceles secundarios: Aplicar tarifas de hasta el 100% a países que compren bienes iraníes, una medida que genera recelo por el posible impacto en el comercio con socios clave como China e India.
Sanciones financieras a Pekín: Restricciones directas contra bancos y empresas chinas que faciliten el comercio con Teherán.
Bloqueo de fronteras terrestres: Propuesta que requeriría la cooperación de países vecinos como Irak, Turquía, Pakistán o Azerbaiyán, un escenario complejo por motivos diplomáticos y la complicada geografía montañosa de la región.
Una economía de supervivencia que resiste el colapso
Pese al continuo deterioro económico y la alta inflación, la estructura interna de Irán ha evitado una crisis de gobernabilidad masiva. Según el economista Djavad Salehi-Isfahani, investigador de la Universidad de Harvard, los programas de transferencias monetarias directas implementados en las recientes gestiones de Ebrahim Raisi y Masoud Pezeshkian han servido de red de contención social para los sectores más vulnerables.
Aunque no resuelven el impacto acumulado de los embargos, estos subsidios han prevenido crisis de desabastecimiento extremo. Además, episodios como la tregua temporal registrada en junio con la firma del Memorando de Entendimiento demostraron la sensibilidad del mercado local, logrando desacelerar momentáneamente la inflación y estabilizar la divisa.
El riesgo de una nueva escalada en el estrecho de Ormuz
Analistas e informes internacionales advierten que la estrategia de esperar un colapso económico inminente entraña serios riesgos. En lugar de ceder a las demandas de Washington, es muy probable que Teherán responda intensificando sus acciones en la región para elevar el costo político y militar del conflicto, poniendo nuevamente en peligro la seguridad navegación en el estrecho de Ormuz.
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