Diario Azua / 12 de septiembre 2026
El presidente chino advirtió desde Nueva Delhi que la guerra desencadenada tras la ofensiva de EE. UU. e Israel genera repercusiones globales e insistió en que la presión militar no es la solución.
NUEVA DELHI.— A su llegada a la cumbre de líderes de los BRICS en la India, el presidente de China, Xi Jinping, afirmó este sábado que su país está dispuesto a coordinar esfuerzos con los miembros del bloque para buscar una salida negociada al conflicto que impacta a Oriente Próximo y la región del Golfo.
El mandatario chino remarcó que las hostilidades han provocado graves pérdidas humanas y materiales en los países de la zona, advirtiendo que la profundización de la guerra no beneficia a los intereses de la comunidad internacional.
Rechazo a la vía militar
Las declaraciones de Xi ocurren en el contexto de la crisis desatada por la ofensiva bélica de Estados Unidos e Israel iniciada a finales de febrero, la cual derivó en la expansión del conflicto hacia Irán y áreas adyacentes.
Frente a este panorama, Pekín ha reiterado que el uso de la fuerza y las sanciones económicas no resolverán el trasfondo de la crisis:
Mediación y diálogo: El Gobierno chino mantiene su respaldo a iniciativas diplomáticas, destacando de manera particular los esfuerzos de mediación impulsados por Pakistán.
Apego al derecho internacional: Pekín insiste en que cualquier solución duradera debe enmarcarse en el respeto al Derecho Internacional y en la protección de la población civil.
Impacto global: China advierte que las consecuencias del conflicto trascienden el ámbito regional, afectando la estabilidad y la economía mundial.
Con este posicionamiento en el foro de los BRICS, Pekín busca consolidar su rol de mediador internacional y presionar por el cese de las acciones militares en favor de una mesa de negociación.

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