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Por Emilia Santos Frias
Diario Azua / 20 junio 2026.-
La gratitud en silencio no sirve a nadie. Cuando la conocemos y ejercitamos, mostramos nuestros valores dos veces. Porque ella; no florece en la altura; reverdece en buena tierra, la de personas humildes”. Hoy lejos de mi patria, con el control entregado completamente a Jehová Rapfá, a Jehová Jireh, y en paz, agradezco a todos los ángeles que el Padre Creador me ha regalado, a los que tienen morada celestial y a quienes me protegen, guían, animan, alegran, brindan su hombro, siendo al mismo tiempo, fuente permanente de conocimiento, recomendaciones, consuelo, resguardo, mi lugar seguro en este plano terrenal.
Hoy agradezco a Dios por las bendiciones recibidas, han sido bastante a lo largo de mi existencia. Tengo en mi red de apoyo a seres humanos de gran valía, justamente siendo eso, quienes me han llenado de fortaleza con su amor incondicional, ante cada experiencia amarga y nuevos desafíos. También están en cada momento alegre. Mi encomio eterno. Con su acompañamiento he fortalecido la felicidad y la esperanzas. Consciente de que Dios es fiel. En estas líneas honro a familia: mi madre y hermanas, porque, están, incluso, cuando no les llamo. Gracias por ser mi fuente. A las amistades sinceras que he cultivado, como dice el Manual de Instrucción utilizado por quienes le creamos al Divino, la Biblia: son tesoros invaluables y al igual que la familia sanguínea un refugio seguro. Gracias por estar, por existir. Saben que cuando nuestras miradas se cruzan no necesitamos enunciar palabras. Mi respeto de siempre a cada colega.
Estoy agradecida de cada uno, de cada una. Reciban de esta mujer, hija, madre, hermana, amiga, profesora, periodista, abogada, locutora; en fin una profesional humanista comprometida con su sociedad, que acciona desde valores universales, y propicia cambios positivos en su entorno, en las presentes y futuras generaciones. Una simple mortal; ser genuino, que se sabe, espiritual, por eso, vive en paz, consciente de que es próspera, por el hecho de ser hija de Jehová Jireh, el que provee. Les obsequio la flor del alma; todo mi agradecimiento, mi gratitud perenne.
Agradezco porque Dios ha sido bueno, su dones y bendiciones me han acompañado en un camino en el que también he tenido experiencias acerbas, que forjaron mi proceder. Pero que me han permitido ser coherente con los valores que profeso, educación de hogar y filosofía de vida. A mi amada familia, no me alcanza la vida para agradecer tanto amor: madre, hermanas, sobrinos, sobrinas, cuñados, ahijados…, que Dios les premie, al igual que a cada personas con la que me he relacionado y ha dejado huellas positivas en mi ser, y a quienes he emulado.
Asimismo, mi agradecimiento al Omnipotente, porque en el ámbito profesional y gremial, también he cosechado y ofrezco afectos: Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), Circulo de Periodistas de la Salud (CIPESA), Colegio de Abogados de la República Dominicana…, agradezco la deferencia mutua de cordialidad, respeto, admiración, solidaria y trabajo conjunto al servicio de nuestros semejantes. Hoy es un día, para agradecer, para reiterar o renovar afectos, porque vivo desde la claridad meridiana, cara al sol, en equilibrio interno, desde la convivencia pacífica y la coherencia. Con claros límites para lo puesto a valores y hábitos saludables. Feliz al hacer nuevas amistades, conocer nuevos lugares, contemplar el campo, ver las flores y las mariposas…
En este breve gesto, exalto a personas amadas, es una responsabilidad hacerlo. Estoy y vivo agradecida del Elohim, mi Adonai, mi Shaddai, por las lluvias de bendiciones y dones concedidos, así como, por permitirme vivir experiencias que fortalecen mi espiritualidad y me conduce al alcance de la salvación, para algún día morar en la patria celestial. Como bien decía el destacado ensayista, Jorge Luis Borges: “La vida es un regalo y cada día es una oportunidad para agradecer por ella”. A todas y todos, gracias.
Hasta la próxima entrega.
La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora.

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