PARÍS. – La participación de la selección de Irán en el Mundial 2026 pende de un hilo.
El detonante: Un "secuestro" diplomático
La crisis estalló luego de que las jugadoras se negaran a cantar el himno nacional durante la Copa de Asia en Australia, un gesto interpretado como rebelión en medio del actual conflicto bélico en Oriente Medio. Australia otorgó el asilo ante el riesgo de persecución que enfrentan las atletas en su país.
Mehdi Taj arremetió directamente contra el presidente de Estados Unidos:"El presidente estadounidense provocó 160 mártires en Minab y ahora secuestra a nuestras chicas. ¿Cómo ser optimista sobre un Mundial en Estados Unidos en estas condiciones?", declaró Taj a la televisión estatal.
Partidos en zona crítica
Irán tiene programado jugar sus dos primeros partidos de la fase de grupos en Los Ángeles (frente a Bélgica y Nueva Zelanda) y el tercero en Seattle (contra Egipto).
Un contexto de guerra
El conflicto diplomático se suma a la intervención militar iniciada el pasado 28 de febrero. Mientras las jugadoras son tildadas de "traidoras" por medios estatales iraníes, figuras como Donald Trump han intervenido públicamente pidiendo protección para las futbolistas, lo que Irán considera una provocación directa antes del inicio del torneo el próximo 11 de junio.

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