El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firma órdenes ejecutivas en la Oficina Oval de la Casa Blanca, Washington, DC, EE. UU. (EFE)
Diario Azua / 1 de febrero 2026
Washington .– En un giro inesperado que redefine la geopolítica energética del hemisferio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado que no bloqueará la inversión de China en la industria petrolera de Venezuela. Este anuncio llega en un momento crítico, justo cuando el país caribeño —bajo una nueva gestión interina— busca resurgir de sus cenizas económicas mediante una apertura agresiva al capital extranjero.
Negocios sobre Ideología
A pesar de la tensión histórica con Pekín, Trump fue pragmático al hablar con periodistas en el Air Force One: "China es bienvenida para venir y hacer un gran acuerdo sobre petróleo". Esta declaración busca estabilizar el mercado tras la incertidumbre generada por la captura de Nicolás Maduro a principios de enero, un evento que inicialmente enfrió las relaciones entre Caracas y su principal comprador histórico, China.
El "Concepto" del Acuerdo: India y la Estrategia Regional
Trump no solo abrió la puerta a Pekín, sino que confirmó que la estrategia de Washington ya está dando frutos con otros gigantes asiáticos:
El Pacto con India: Venezuela sustituirá a Irán como proveedor clave para India.
Reparto de Beneficios: El mandatario estadounidense fue directo al grano: "Vamos a vender mucho petróleo... será beneficioso para nosotros", asegurando que Caracas obtendrá ganancias nunca antes vistas bajo este esquema de cooperación supervisado.
¿Próxima parada? Cuba
La ambición de la Casa Blanca no se detiene en las fronteras venezolanas. Trump sugirió que este nuevo control sobre el flujo petrolero es la palanca perfecta para presionar un cambio en Cuba, insinuando que las autoridades de la isla se verán obligadas a negociar un acuerdo de "libertad" ante la amenaza de aranceles y el control del suministro energético regional.

No hay comentarios
Publicar un comentario