Diario Azua / 23 de enero 2026
Abu Dabi – La diplomacia internacional avanza entre escombros. Mientras delegaciones de Rusia, Ucrania y Estados Unidos sostienen en Abu Dabi su primera reunión trilateral histórica para buscar el fin de la guerra, una lluvia de drones "Shahed" de fabricación iraní sacudió la madrugada de este sábado las ciudades de Járkov y Kiev, dejando al menos 15 heridos y daños masivos en zonas residenciales.
Negociar bajo el asedio de los drones
El contraste es brutal. En los Emiratos Árabes Unidos, los emisarios discuten las condiciones para un arreglo pacífico tras cuatro años de conflicto. Sin embargo, en el terreno, la realidad es otra:
En Járkov: 11 personas resultaron heridas tras un ataque que impactó edificios de apartamentos cerca de la frontera rusa.
En Kiev: El alcalde Vitali Klitschko informó de un "ataque enemigo masivo" que alcanzó oficinas y depósitos, enviando a tres personas al hospital.
El territorio: El muro que separa la paz
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha sido enfático desde Kiev: la cuestión territorial sigue siendo el principal obstáculo en Abu Dabi. Mientras las tropas ucranianas enfrentan un invierno gélido con una red eléctrica devastada y un adversario numéricamente superior, las exigencias de Rusia sobre el control de las regiones ocupadas mantienen las conversaciones en un punto crítico.
Una red eléctrica al límite
Los ataques rusos no solo buscan objetivos militares; están diseñados para quebrar la moral civil. Con la infraestructura energética bajo mínimos, millones de ucranianos enfrentan cortes de calefacción en medio de temperaturas bajo cero, una presión extra que Kiev lleva a la mesa de negociaciones.
Las conversaciones continuarán este sábado bajo la mediación de Washington, pero con el sonido de las alarmas antiaéreas aún resonando en los oídos de la delegación ucraniana.

No hay comentarios
Publicar un comentario