Por Rafael Pineda
Comunicador, Publicista, Consultor Creativo
“La experiencia ni se improvisa ni se inventa, en el tiempo se cultiva y en la acción se prueba”.
Anónimo
En la cultura sucesoral eleccionaria de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, se ha hecho casi axioma en el imaginario colectivo un criterio que se resume en una frase harto conocida: “Es tiempo de… fulano”. Este criterio no pasa de ser un recurso electorero y simplista, cuando se asume con la lógica beisbolera del turno al bate; como si el solo hecho de estar en el line-up de los elegibles y en el círculo de espera, legitimara el derecho de llegar a “la novena”.
La madurez política de un candidato y de su proyecto, es lo que al final define su timing; cuando su electorado percibe la superioridad de sus condiciones, de su historial, de su discurso y de sus propuestas respecto a otras opciones disponibles en el proceso. Claro que este fenómeno tiene una estrecha relación con el tiempo, no se fabrica un candidato ganador de la noche a la mañana, a veces ni de un proceso al siguiente. Varios de nuestros exrectores, incluyendo la primera y única exrectora de la academia, debieron esperar hasta tres procesos para lograr la victoria.
Este preludio nos sitúa en condiciones de responder a las preguntas: ¿porqué Asjana… y por qué ahora? Para empezar, el liderazgo del Dr. Jorge Asjana David se ha fraguado a lo largo de una exitosa carrera de casi medio siglo de vida académica y gerencia universitaria, que inició con su ingreso a la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Santo Domingo siendo solo un joven con su sueño de realización profesional a cuestas. Mientras cursaba su carrera, Asjana dio los primeros pasos en la que sería su vocación paralela, la docencia, en calidad de Monitor de Anatomía, transitando desde entonces, todas las categorías docentes: desde Profesor Ayudante, Adscrito, Adjunto y Titular, hasta alcanzar la máxima categoría, la de Profesor Meritísimo.
Junto al ejercicio de su carrera profesional como uno de los médicos cirujanos de mayor prestigio en el país, y a su excepcional carrera docente, Asjana ha desarrollado una de las más completas e influyentes carreras como gerente universitario. En este ámbito, se inició como Director de la Escuela de Ciencias Morfológicas (1999-2005), donde la brillantez de su naciente liderazgo lo llevó a ocupar el decanato de la Facultad de Ciencias de la Salud por dos períodos consecutivos (2005-2008 / 2008-2011). Acto seguido conquistó la vicerrectoría docente por un primer período de tres años (2011-2014) y un segundo período consecutivo de cuatro años (2014-2018). En el 2018, durante la primera rectoría de una mujer, la Dra. Emma Polanco, a quien Asjana le endosó su apoyo en dos ocasiones, asumió como Director General de Cooperación Internacional completando así, uno de los currículos gerenciales más completos en la historia de la academia.
El Dr. Jorge Asjana David no solo ha recorrido todo el organigrama institucional universitario como gerente, sino que lo ha hecho con una vocación profesional de entrega y compromiso, que le convierte en uno de los uasdianos activos que mejor conoce, sino el que más, la historia institucional, la estructura organizacional, la cultura política, la filosofía misional, las fortalezas, falencias y oportunidades de mejora de la Primada de América. En Asjana converge un conjunto de competencias que, en la dialéctica simbiótica de su praxis profesional trivalente como médico, docente y gerente, las ha perfeccionado y elevado hasta el exclusivo nivel de un Gran Reserva.
Esta última expresión no es una simple metáfora, en el Dr. Jorge Asjana David la familia uasdiana tiene a un auténtico Gran Reserva, rica y exquisitamente añejado en los toneles de la experiencia, fruto de una práctica extendida en el tiempo por más de cuatro décadas; reposado en la fina y curada sapiencia que resulta del conocimiento minuciosamente cultivado y activamente ejercido. Así que, las dos primeras preguntas del trío que forman el título del presente artículo, quedan más que contestadas con el análisis hecho hasta ahora, y el cual se puede resumir en dos conceptos imprescindibles para un rector de este tiempo: experiencia y competencias.
Para la tercera pregunta: “¿Estamos ante el último de los mohicanos?”, tomé el título de un icónico film de 1992, protagonizado por un indio (Daniel Day-Lewis), que se considera a sí mismo el último sobreviviente de la tribu de los Mohicanos, que habitó la cuenca del río Hudson en Estados Unidos antes de la llegada de los ingleses. Por el éxito del film, hoy la frase nombra al último descendiente de una raza o de una generación. Y resulta que, en medio del acelerado contexto de postmodernidad y tecnologización del conocimiento, el Dr. Asjana es como “el último de los mohicanos” en su compromiso con los postulados del Movimiento Renovador, los cuales dieron sentido misional a nuestra universidad como autónoma, abierta, democrática, popular, accesible y participativa, vinculada a la sociedad y defensora de la soberanía nacional.
Asjana conjuga perfectamente la esencia filosófica y los fundamentos institucionales de la UASD, con una visión preclara y profunda del papel que deben jugar las universidades públicas en este disruptivo siglo XXI. Es muy consciente de que el contexto actual impone la urgencia de iniciar un firme proceso transformador, enfocado en políticas estructurales que garanticen que el mayor patrimonio cultural, científico y académico de los dominicanos, permanezca fiel a los postulados del trascendental Movimiento Renovador.
En el umbral de los 500 años de fundación de la Primada de América, no hay a la vista, en el universo uasdiano, un líder académico y gerente universitario de la estatura del Dr. Jorge Asjana David. Su perfil sintetiza experiencia multifacética, competencias profesionales y gerenciales, compromiso institucional y la visión de un líder perfectamente conectado a las tendencias más actuales del conocimiento científico y tecnológico. Herramientas imprescindibles para un rector que está llamado a sentar las bases institucionales para que el histórico 28 de octubre de 2038, nos encuentre siendo “una UASD más grande y mejor”; ya no solo la Primada, sino sobre todo, primera en los rankings de las mejores universidades del país, de la región y del mundo.
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