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jueves, 9 de abril de 2026



Leah Francis Campos, embajadora de EE. UU. (FUENTE EXTERNA)


Diario Azua / 9 de abril 2026

SANTO DOMINGO. – Al cumplirse el primer año de la tragedia que conmocionó a la sociedad dominicana, la embajadora de los Estados Unidos en el país, Leah F. Campos, emitió un emotivo mensaje de solidaridad en el que destacó la fortaleza espiritual y la unidad de los dominicanos frente al dolor.

A través de un comunicado oficial de la misión diplomática, Campos afirmó que el desplome del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido durante una presentación del merenguero Rubby Pérez, es un evento que "marcó el corazón" de la nación y que, pese al paso del tiempo, mantiene una herida abierta en cientos de familias.

Solidaridad ante la tragedia

La diplomática resaltó que, tras el trágico balance de 236 fallecidos y más de 180 heridos, la respuesta de la ciudadanía fue un ejemplo de "resiliencia extraordinaria". Según Campos, el pueblo dominicano ha sabido transformarse mediante la solidaridad y el amor al prójimo en uno de los momentos más oscuros de su historia reciente.

"Recordamos con profundo lamento este aniversario. El dolor sigue presente en quienes perdieron a sus seres queridos", expresó la embajadora, quien además apeló a la fe como el principal refugio para encontrar consuelo ante la magnitud de la pérdida.

Un año del suceso

El pronunciamiento de la embajadora coincide con los actos conmemorativos organizados en la "zona cero" de la avenida Independencia, los cuales han congregado a sobrevivientes y familiares que claman por justicia y memoria tras el colapso estructural que sepultó a cientos de personas hace exactamente un año.

Diario Azua
Santo Domingo, Rep. Dom. / 09 abril 2026.-

El fortalecimiento del liderazgo de las mujeres en la vida política y la necesidad de consolidar una justicia electoral con enfoque de género centraron el conversatorio “Diálogo Político para la Igualdad: Género y Justicia Electoral”, organizado por el Ministerio de la Mujer, la Junta Central Electoral, la Embajada de la República Federal de Alemania y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La iniciativa reunió a lideresas políticas, magistradas y magistrados de diversos organismos, entre ellos el Tribunal Superior Electoral y la JCE, congresistas y representantes de órganos electorales, en un espacio de intercambio que forma parte de una serie de encuentros impulsados junto a la Red de Mujeres UNIDAS.

Durante la apertura, la ministra de la Mujer, Gloria Reyes Gómez, subrayó que el fortalecimiento de la democracia pasa necesariamente por garantizar la participación plena de las mujeres.

“Una democracia no se mide únicamente por el número de elecciones que celebra, sino por la capacidad real que tienen todas las personas, y en particular las mujeres, de participar, decidir y ejercer poder en igualdad de condiciones”, afirmó.

La funcionaria destacó, además, que aunque el país ha registrado avances, como el incremento de la representación femenina en la Cámara de Diputados tras las elecciones de 2024, persisten desafíos estructurales que requieren respuestas institucionales sostenidas, especialmente frente a fenómenos como la violencia política y digital contra las mujeres.

En ese sentido, la embajadora de Alemania, Maike Friedrichsen, reafirmó el compromiso de su país con la promoción de la igualdad de género y la democracia paritaria.

“El fortalecimiento de la participación de las mujeres en los procesos electorales no solo es una cuestión de derechos, sino una condición indispensable para construir democracias más sólidas, representativas y sostenibles”, expresó.

En tanto que la representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Ana María Díaz, indico que el desafío ahora es claro: que las mujeres no solo estén presentes, sino que ejerzan poder efectivo en la toma de decisiones.

“Para lograrlo, debemos enfrentar tres barreras estructurales que siguen limitando su participación plena: la violencia política, el desigual acceso a financiamiento y los sesgos institucionales y culturales que aún persisten. Superar estos obstáculos es indispensable para avanzar hacia una democracia realmente paritaria”, dijo.

El panel central fue moderado por Dolores Altagracia Fernández Sánchez, miembro titular del Pleno de la Junta Central Electoral (JCE) y coordinadora de la Comisión de Políticas de Igualdad de Género, y contó con la participación de la presidenta del Consejo Nacional Electoral de Honduras, Ana Paola Hall García y la jueza del Tribunal Superior Electoral de República Dominicana, Lenis García.

El intercambio permitió abordar experiencias nacionales e internacionales, así como la importancia de fortalecer los marcos normativos, garantizar condiciones equitativas de participación y enfrentar nuevas formas de violencia que inciden en la participación política de las mujeres, especialmente en entornos digitales.

El conversatorio se desarrolló en el marco de las actividades de marzo por el Día Internacional de la Mujer y en consonancia con el septuagésimo período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70), reafirmando el compromiso de las instituciones organizadoras de continuar impulsando una democracia más inclusiva, justa y representativa.

Por Néstor Estévez
Diario Azua / 09 abril 2026.-

Hay quien afirma que el periodismo ya murió. Para otros, simplemente está en crisis. Del muerto se dice que “con tierra tiene”. Pero si asumimos que solo está en crisis, la pregunta retadora es: ¿qué futuro le estamos construyendo al periodismo?

El periodista español Teodoro León Gross agitó el debate con su libro La muerte del periodismo. No es el primero en anunciar finales simbólicos: Friedrich Nietzsche habló de la muerte de Dios; Roland Barthes, de la muerte del autor; Francis Fukuyama, del fin de la historia. Pero lo que está en juego ahora es, sencillamente, un componente clave de la democracia.

León Gross sostiene que el periodismo ha pasado de ser “cuarto poder” a un actor secundario. Antes vigilaba al poder; hoy muchas veces lo acompaña. Antes ayudaba a entender la realidad; hoy compite por atención en un entorno saturado. Este proceso, que él describe como una “mediamorfosis”, no es solo un cambio tecnológico, sino una transformación profunda que afecta el papel social del periodismo.

Durante décadas, el periodismo se sostuvo sobre un equilibrio clave: era un servicio público que llegó a funcionar muy bien como negocio, sin perder su esencia como soporte democrático. Pero ese modelo se ha debilitado. La publicidad, que financiaba la independencia editorial, migró hacia plataformas digitales, dejando a muchos medios en condiciones precarias. Sin recursos, investigar se vuelve más difícil y la independencia se resiente.

A esto se suma la lógica de la economía de la atención. Hoy, el empeño no es necesariamente informar mejor, sino captar más clics. Por eso la información se ha convertido en entretenimiento. Ahora se apela a emociones intensas —miedo, rabia, indignación— porque eso genera más interacción. El problema es que emocionar no siempre es lo mismo que explicar.

En paralelo, la prensa ha perdido autoridad. Hubo un tiempo en que los medios orientaban la opinión pública. Hoy, esa influencia es más limitada. La confianza ha disminuido, y muchas personas consumen información sin distinguir entre fuentes confiables y contenidos dudosos.

Pero el cambio más profundo tiene que ver con la verdad. Vivimos en la era de la posverdad, donde los hechos pesan menos que las creencias. Las fake news —noticias falsas creadas para manipular— circulan con facilidad, sobre todo en redes sociales. En este escenario, el periodismo ya no es el único filtro: compite con rumores, opiniones y desinformación.

Los algoritmos refuerzan este problema. Están diseñados para mostrar lo que más engancha, no lo que mejor informa. Por eso, los contenidos más extremos o polémicos tienden a viralizarse. Cuando todo parece discutible y no hay acuerdos básicos sobre los hechos, la democracia se debilita.

Este panorama global tiene consecuencias concretas en países como la República Dominicana. En contextos donde existen tantos problemas por resolver, el acceso a información confiable es fundamental. La CEPAL advierte que las inequidades afectan la confianza en las instituciones y la convivencia social.

Cuando faltan medios locales fuertes, aparecen los llamados “desiertos informativos”: lugares donde nadie explica qué hacen las autoridades ni cómo se usan los recursos públicos. En esos espacios, crece la desinformación y se debilita la participación ciudadana.

Por eso, organismos como UNESCO insisten en que el periodismo libre, plural y seguro es esencial para la democracia. No se trata solo de contar noticias, sino de garantizar que las personas puedan entender y participar en las decisiones que afectan su vida.

Como es fácil apreciar, este no es un tema exclusivo para periodistas. Estamos hablando de algo que toca de manera preferencial al pueblo llano, pero también a toda la sociedad. Tiene que ver con cómo se informan las personas, cómo forman su opinión y cómo participan en la sociedad. Ser ciudadano hoy implica saber cuestionar lo que se ve en redes y en plataformas, verificar fuentes y no dejarse llevar solo por emociones.

Frente a todo esto, la pregunta inicial debe retarnos. Tal vez el periodismo no ha muerto. Tal vez lo que está en juego es si como sociedad estamos dispuestos a reconocer su valor, defenderlo y exigirle calidad.

Porque sin información confiable no hay ciudadanía crítica. Y sin ciudadanía crítica, la democracia pierde sentido.

Entonces, la pregunta clave es: ¿quién gana cuando el periodismo pierde? Y una más: ¿qué vamos a hacer al respecto?
Por Ana Inoa
Diario Azua / 09 abril 2026.-

A un año de la tragedia ocurrida en Jet Set, la República Dominicana sigue cargando una herida abierta. No solo por la magnitud del dolor, sino por la sensación colectiva de que la justicia avanza con una lentitud que lastima, desgasta y desilusiona a los familiares de las víctimas y a toda una sociedad que aún exige respuestas.

Ha pasado un año desde aquella madrugada del 8 de abril de 2025, cuando una noche que prometía alegría, música y celebración terminó convertida en una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente del país. A las 12:44 de la madrugada, el reloj pareció detenerse entre gritos de auxilio, llanto, polvo, sirenas y un operativo de rescate que marcó para siempre la memoria nacional.

Lo que debió ser una velada inolvidable por razones felices, terminó siendo una escena de horror colectivo. Figuras de renombre, familias enteras, amigos, conocidos y ciudadanos comunes quedaron atrapados en una tragedia que vistió de luto a la nación. Desde entonces, la herida no ha cerrado.

Un año después, el país no solo recuerda a las más de 236 víctimas. También observa con impotencia cómo transcurren los días, los meses y ahora un año completo, sin que el sentimiento de justicia alcanzada logre tocar el corazón de quienes perdieron a sus seres queridos. Para muchos familiares, el tiempo no ha servido de consuelo, sino de confirmación amarga: el dolor permanece, y la respuesta institucional no ha tenido la contundencia que la dimensión del caso reclama.

La tragedia de Jet Set no puede verse solo como un expediente judicial ni como una noticia archivada en la memoria reciente. Es, ante todo, una prueba para el sistema de justicia dominicano y para la credibilidad del país frente a su propia ciudadanía. Porque cuando una nación presencia una tragedia de semejante magnitud, espera consecuencias claras, responsabilidades definidas y una actuación judicial que inspire confianza, no desesperanza.

Sin embargo, lo que se percibe desde amplios sectores de la sociedad es una dolorosa desilusión. Juicios que van y vienen, procesos que parecen extenderse, peritajes, auditorías y tecnicismos que, aunque forman parte del marco legal, terminan alimentando la sensación de que el tiempo corre más rápido que la justicia. Y cuando eso ocurre en medio del duelo de cientos de familias, la herida se profundiza.

La pregunta que hoy se hace el país no es solamente jurídica; es también moral. ¿Existe realmente un régimen de consecuencias cuando la negligencia, la codicia o la irresponsabilidad terminan costando tantas vidas? ¿Puede el poder imponerse sobre el clamor de una nación herida? ¿Qué mensaje recibe la sociedad cuando un caso de tan alto impacto sigue generando más preguntas que respuestas definitivas?

A un año del colapso, familiares y amigos volvieron a reunirse en vigilias cargadas de dolor, memoria y lágrimas. Cada vela encendida recordó una ausencia. Cada nombre pronunciado devolvió a la conciencia nacional la dimensión humana de la tragedia. Porque detrás de cada cifra hubo una vida, una historia, una familia rota y un futuro interrumpido.

Y mientras ese duelo se renueva, la sociedad también se interroga sobre la responsabilidad de quienes, de una u otra forma, estaban llamados a garantizar la seguridad de ese espacio. El país mira, cuestiona y espera. Espera que la verdad no sea desplazada por la influencia. Espera que la justicia no se convierta en un privilegio de interpretación. Espera que la memoria de las víctimas no sea arrastrada por el cansancio ni por el olvido.

Jet Set dejó una enseñanza dolorosa: cuando fallan la prevención, la supervisión y la responsabilidad, las consecuencias no se miden solo en daños materiales, sino en vidas humanas. Por eso este caso no puede diluirse en el tiempo ni reducirse a trámites judiciales. Lo ocurrido debe convertirse en un precedente firme, en una advertencia nacional y en una exigencia ética para el presente y el futuro.

La República Dominicana merece una justicia que no solo exista en los códigos, sino que se sienta en la realidad. Una justicia que responda con firmeza ante el dolor colectivo. Una justicia que no permita que el silencio termine cubriendo lo que aún reclama verdad.

Porque un año después, las víctimas no pueden hablar.
Pero sus familias sí.

Y con ellas, habla también un país entero que sigue esperando que sus lágrimas no hayan sido en vano.

Por Lisandro Prieto Femenía
Diario Azua / 09 abril 2026.-

«No se trata de un derecho a la muerte, sino de un derecho a la propia vida, de la cual la muerte es el acto final».Ronald Dworkin, El dominio de la vida (1994, p. 238).

La muerte de Noelia Castillo va más allá de la simple aplicación de un protocolo administrativo o el desenlace de una batalla judicial de 601 días. Se trata de un caso que nos muestra un espejo incómodo donde las democracias decadentes posmodernas ven reflejadas sus propias fisuras éticas. Al examinar el periplo de la protagonista de esta historia, nos enfrentamos a la reunión conflictiva entre la autonomía individual, el sufrimiento crónico y la responsabilidad del Estado como garante de una vida digna. Lejos de arribar a consignas simplistas, este episodio nos obliga a transitar por la delgada línea que separa el respeto por la voluntad individual de la negligencia social disfrazada de libertad.

Desde la perspectiva filosófica moral, la autonomía no puede entenderse como un concepto atómico o aislado. En su “Fundamentación para una metafísica de las costumbres”, Kant sostiene que la autonomía de la voluntad es “el único principio de todas las leyes morales y de los deberes que les corresponden” (2012, p. 114). Sin embargo, en el caso de Noelia, esta autonomía se vio asediada por un contexto de violencia previa y una lesión medular irreversible que transformó su existencia en lo que ella misma describió como un calvario insoportable.

Aquí, surge la primera gran tensión: ¿es la decisión de morir un acto de libertad pura o el síntoma de una red de cuidados que llegó demasiado tarde? No se trata de caer en la falacia de reducir toda petición de eutanasia a un fracaso estatal, pero tampoco de ignorar que, para que el sujeto sea verdaderamente dueño de su destino, la sociedad debe haber agotado previamente las alternativas de alivio y acompañamiento.

Resulta imperativo, entonces, reflexionar sobre la paradoja de un Estado que se muestra eficiente en la gestión de la muerte tras haber sido completamente negligente en la custodia de la vida. Noelia llegó a la instancia de la eutanasia tras haber sobrevivido a violencias que el sistema no pudo prevenir ni reparar a tiempo. Esta “autonomía” final aparece, entonces, teñida por una sombra evidente de abandono previo. Hannah Arendt, en “Responsabilidad y juicio”, nos advierte que la responsabilidad política implica no sólo lo que hacemos, sino aquello que permitimos que ocurra por omisión en el tejido de la comunidad (2007).

Así, cuando las instituciones fallan en el amparo inicial- en la salud mental, en la protección ante la violencia y en el soporte a la discapacidad- y luego facilitan con celeridad administrativa el protocolo de muerte, corremos el riesgo de convertir la eutanasia en una solución técnica para un problema de injusticia estructural. Como señaló Enrique Dussel en su “Ética de la liberación”, el imperativo ético fundamental es la “producción, reproducción y desarrollo de la vida humana en comunidad” (1998, p. 91); cualquier acto que ignore esta deuda histórica del Estado con el sujeto vulnerable desvirtúa el sentido profundo de la compasión.

Esta orfandad institucional se vuelve particularmente peligrosa cuando la ley de eutanasia se implementa en un terreno donde la salud mental carece de leyes sólidas y recursos suficientes. Existe el riesgo de que la muerte asistida se convierta en la respuesta biopolítica a una “psique exhausta” que no encontró la contención que merecía. Al respecto, Michel Foucault, en su “Historia de la sexualidad 1: La voluntad de saber”, describe cómo el poder soberano ya no se manifiesta sólo en el “hacer morir”, sino en el “administrar la vida” (2014, p. 135).

Si la administración de la muerte es más accesible y rápida que el acceso a una terapia intensiva, a una red de apoyo comunitario o a una vivienda digna, la ley deja de ser un instrumento de libertad para transformarse en un mecanismo de descarte encubierto. Justamente por ello es conveniente acudir a Joan Tronto, quien en sus reflexiones sobre la ética del cuidado, insiste en que “ignorar las necesidades de cuidado de los otros es una forma de ejercer poder sobre ellos” (2020, p. 82). En pocas palabras, está claro que una sociedad que ofrece la eutanasia pero escatima en salud mental está enviando un mensaje devastador: que hay sufrimientos que no valen el esfuerzo de ser sostenidos. Sin un blindaje previo de derechos sociales y psíquicos, la eutanasia corre el riesgo de ser aplicada no para liberar al sujeto, sino para alivianar al sistema de la carga de su cronicidad.

A este escenario trágico se suma la compleja relación que la cultura contemporánea mantiene con el dolor. Vivimos en lo que Byung-Chul Han denomina la “sociedad paliativa”, es decir, una época marcada por una algofobia o miedo generalizado al dolor. En su obra “La sociedad paliativa”, Han nos dice que “el dolor es visto como un error del sistema que debe ser eliminado mediante intervenciones técnicas o farmacológicas, despojándolo de toda dimensión narrativa o existencial” (2021, p. 12).

En este contexto, el sufrimiento de Noelia no sólo fue una carga física, sino un escándalo para una cultura que exige el rendimiento y la felicidad obligatoria. David Le Breton, en su “Antropología del dolor” refuerza esta idea al señalar que “el hombre contemporáneo se encuentra desarmado frente al dolor porque ha perdido los marcos culturales y simbólicos que antes le permitían darle un sentido” (1999, p. 94). Cuando el dolor se vuelve mudo y carece de lugar en el tejido social, la muerte asistida aparece como la única salida lógica para una cultura que prefiere ocultar la herida antes que transitar la ardua tarea de sostener al sufriente en su propia fragilidad. El caso que hoy nos convoca nos obliga a preguntarnos si nuestra defensa de la eutanasia nace de un respeto genuino por la autonomía o de una incapacidad colectiva para convivir con lo que Han llama la “negatividad del dolor”.

Por otra parte, nos encontramos con el ámbito de la bioética clínica, donde el caso de Noelia reactiva el debate sobre la jerarquía de los principios fundamentales. La tradición bioética ha intentado equilibrar la autonomía con la beneficencia y la no maleficencia, pero episodios de sufrimiento refractario ponen a prueba estos constructos. Como señala Diego García en “Fundamentos de bioética”, “la medicina ha pasado de un modelo paternalista, basado en el partido de beneficencia, a otro basado en la autonomía del paciente, lo que obliga a una deliberación moral mucho más compleja” (2008, p. 352). En Noelia, la beneficencia -entendida como el actuar en favor del bienestar del paciente- dejó de ser la preservación de la vida biológica para convertirse en la validación de su alivio final. Cuando el daño es irreversible y la percepción subjetiva de la vida es de una indignidad absoluta, la no maleficencia se traduce, paradójicamente, en el cese de una intervención que sólo prolonga la agonía.

Esta discusión adquiere una profundidad metafísica cuando se incorpora la perspectiva de las instituciones eclesiásticas, cuya doctrina subraya la sacralidad de la vida, pero también reconoce la fragilidad humana ante el dolor extremo. La encíclica “Evangelium Vitae” de Juan Pablo II fue taxativa al denunciar la eutanasia, definiéndola como “una grave violación de la Ley de Dios” (1995, p. 119), basándose en la idea de que la vida es un don que el hombre no puede gestionar a su arbitrio. No obstante, la misma doctrina católica establece una distinción ética crucial para casos de sufrimiento terminal: el rechazo al encarnizamiento terapéutico. En la carta “Samaritanus Bonus”, la Congregación para la Doctrina de la Fe precisa que “renunciar a medios extraordinarios o desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia; expresa más bien la aceptación de la condición humana ante la muerte” (2020, p. 14). En este marco, el drama de Noelia nos sitúa en un intersticio: si bien la Iglesia propone el acompañamiento y los cuidados paliativos como la respuesta moralmente superior, el caso interpela a la comunidad religiosa sobre los límites de la resistencia física y psíquica, obligando a pensar si la prolongación forzada de una existencia totalmente quebrada no atenta también contra la dignidad de la creación.

Por su parte, el largo calvario judicial que sufrió Noelia- alargado, según diversos reportes, por la instrumentalización de grupos externos y oposiciones familiares- pone de manifiesto la fragilidad del testimonio en la esfera pública. Cuando la voluntad de un individuo se convierte en un campo de batalla ideológico, se incurre en lo que Judith Butler denomina una distribución desigual de la “vulnerabilidad”. En su texto titulado “Vida precaria”, Butler argumenta que “la pérdida y la vulnerabilidad parecen ser condiciones para la formación de la esfera pública, ya que ésta se fundamenta en la exposición del cuerpo ante otros” (2006, p. 46). Noelia fue expuesta y su sufrimiento fue diseccionado en medios masivos de comunicación y tribunales, despojándola a menudo de su condición de sujeto para transformarla en un símbolo útil para causas ajenas. La violencia simbólica ejercida sobre ella durante esos 601 días de espera constituye una herida que la ley, por sí sola, no alcanza a reparar.

Por otro lado, la tradición liberal, encabezada por John Stuart Mill, nos recuerda que “sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo y espíritu, el individuo es soberano” (Sobre la libertad, 2013, p. 65). Bajo este precepto, la oposición de terceros basada en convicciones morales o afectivas carecería de legitimidad frente a un adulto competente. No obstante, el caso de Noelia se complicó bastante al vincularse su petición con un sufrimiento psíquico y antecedentes graves de trauma. Es aquí donde la bioética debe huir del paternalismo sin abandonar la prudencia necesaria para discernir si la competencia para decidir está nublada por factores tratables. La Comisión de Garantía y Evaluación atendió la singularidad del asunto, entendiendo que respetar la voz del afectado no significa autorizarla sin interrogantes, sino verificar que esa elección no sea el resultado de una carencia de recursos evitables. La libertad de elección sería genuina cuando el “no” a la vida es una opción tan asistida como lo fue, en su momento, el intento de preservarla.

Finalmente, la mediatización y la difusión de informaciones falsas sobre el proceso clínico de Noelia revelan una crisis en nuestra capacidad de escucha ética. Se priorizó el ruido del debate político por sobre el silencio necesario para comprender un dolor que Noelia resumió con una crudeza desgarradora: “simplemente es que no puedo más” (Rosas, 2026, párr. 10). Esta claudicación ante el dolor podría no ser un simple capricho, sino la manifestación de un límite ontológico y existencial. Cuando la vida se convierte en una sucesión de instantes dedicados exclusivamente a la gestión del padecimiento, la eutanasia se presenta no como un ataque a la vida, sino como el último gesto de custodia sobre la dignidad que le resta a esa existencia, un acto de “justicia” hacia quien ya no encuentra en la biografía más que la repetición del trauma.

En conclusión, amigos míos, la partida de Noelia Castillo nos deja ante varios interrogantes que sacuden los cimientos de nuestra comunidad moral, bioética, legal y religiosa. No basta con legislar el final de la vida si no somos capaces de garantizar la calidad de la misma en sus momentos de mayor fragilidad. ¿Hasta qué punto la demora judicial de 601 días no constituye en sí misma una forma de maleficencia institucionalizada? ¿Es ético que el Estado ofrezca la muerte como alivio definitivo cuando antes fue incapaz de ofrecer una vida libre de violencia y desamparo? ¿Puede una ley se eutanasia ser verdaderamente liberadora en un contexto de precariedad en salud mental y de cultura que huye del dolor como si fuera una falla técnica? ¿Cómo podemos asegurar que la petición de morir sea un acto genuino de libertad y no el último refugio frente al abandono o la incomprensión de un sistema que sólo sabe medir la vida en latidos y no en sentidos?

La verdadera compasión no reside únicamente en permitir la salida ni en prohibirla, sino en el rigor con el que examinamos las condiciones que hicieron que esa salida sea considerada la única deseable. Queda pendiente la tarea de construir una esfera pública que proteja el testimonio de quien la está pasando realmente mal, evitando que su dolor sea devorado por la maquinaria de la banalización y la polarización. Al final, el caso de Noelia nos susurra al oído una pregunta: ¿estamos preparados para escuchar la palabra del otro con el cuidado que se merece, o preferimos convertir sus heridas en argumentos para nuestras propias certezas?

Referencias bibliográficas

· Arendt, H. (2007). Responsabilidad y juicio. Paidós.

· Butler, J. (2006). Vida precaria: El poder del duelo y la violencia. Paidós.

· Congregación para la Doctrina de la Fe. (2020). Carta Samaritanus Bonus sobre el cuidado de las personas en las fases críticas y terminales de la vida. Libreria Editrice Vaticana.

· Dussel, E. (1998). Ética de la Liberación en la Edad de la Globalización y de la Exclusión. Trotta.

· Dworkin, R. (1994). El dominio de la vida: Una discusión acerca del aborto, la eutanasia y la libertad individual. Ariel.

· El País. (29 de marzo de 2026). Las heridas (y lecciones) que deja la eutanasia de Noelia Castillo. https://elpais.com/sociedad/2026-03-29/las-heridas-y-lecciones-que-deja-la-eutanasia-de-noelia-castillo.html

· Foucault, M. (2014). Historia de la sexualidad 1: La voluntad de saber. Siglo XXI Editores. (Original publicado en 1976).

· Gracia, D. (2008). Fundamentos de Bioética. Eudema.

· Han, B-C. (2021). La sociedad paliativa: El dolor hoy. Herder Editorial.

· Juan Pablo II. (1995). Carta Encíclica Evangelium Vitae sobre el valor e inviolabilidad de la vida humana. Tipografía Políglota Vaticana.

· Kant, I. (2012). Fundamentación para una metafísica de las costumbres (R. R. Aramayo, Trad.). Alianza Editorial. (Original publicado en 1785).

· Le Breton, D. (1999). Antropología del dolor. Seix Barral.

· Mill, J. S. (2013). Sobre la libertad (P. de Azcárate, Trad.). Alianza Editorial. (Original publicado en 1859).

· Rosas, P. (27 de marzo de 2026). Eutanasia de Noelia Castillo: "Ella sufrió un calvario judicial que alargaron para enturbiar la situación y asustar a los médicos". BBC Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cj408jvkvldo

· Tronto, J. C. (2020). Cuidar: Democracia y ética del cuidado. Fundación Pasqual Maragall / Herder.
El autor es docente, escritor y filósofo
San Juan - Argentina (2026)




Diario Azua / 9 de abril 2026

SANTO DOMINGO. – Las inundaciones que paralizaron la capital este miércoles han reabierto una herida histórica: la fragilidad del sistema de drenaje pluvial. Mientras el Poder Ejecutivo resalta una inversión superior a los 5,000 millones de pesos en la intervención de cañadas, urbanistas y expertos advierten que la ciudad sigue pagando el precio de una planificación deficiente y el "sellado" masivo de sus suelos.

El ministro de Defensa, Carlos Luciano Fernández Onofre; el presidente Luis Abinader y el director del COE, Juan Manuel Méndez, en la rueda de prensa celebrada el miércoles 8 de abril. (FUENTE EXTERNA)

El balance del Gobierno: "Los daños son menores"

Durante una rueda de prensa en el COE, el presidente Luis Abinader defendió las obras realizadas durante su gestión, subrayando que se han construido más de 20 kilómetros de cañadas y otros 50 kilómetros están en proceso. Según el mandatario, estas intervenciones han evitado desastres mayores ante eventos que descargan entre 300 y 400 milímetros de agua.

"No hay sistema de drenaje en el mundo que resista esa cantidad de lluvia en tan poco tiempo", afirmó Abinader, posición respaldada por Juan Manuel Méndez, director del COE, quien recordó que la saturación previa de los suelos impidió cualquier capacidad de absorción natural.

El desafío de la basura y los plásticos

Por su parte, la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, puso el foco en la corresponsabilidad ciudadana. Pese a invertir más de 200 millones de pesos en mantenimiento de imbornales, la funcionaria lamentó que la acumulación de plásticos y residuos sólidos sigue obstruyendo los colectores, agravando las inundaciones en sectores vulnerables.

La visión crítica: "Ingeniería dura vs. Planificación"

Para los expertos, el problema va más allá de limpiar imbornales o canalizar cañadas. El arquitecto Omar Rancier reveló un dato alarmante: solo el 35 % de la ciudad posee un sistema de desagüe pluvial real; el resto depende de pozos filtrantes que colapsan ante eventos extremos.


Inundaciones urbanas registradas este miércoles 8 de abril de 2026 en Arroyo Bonito de Manoguayabo, Santo DOmingo Oeste. (Fuente Externa)


En esa misma línea, el urbanista Marcos Barinas criticó que se siga apostando por la "ingeniería dura" (tuberías y cemento) en lugar de recuperar espacios verdes y "suelos vivos" que actúen como esponjas naturales. Según Barinas, la ciudad ha sido construida sin control, priorizando la estética sobre la infraestructura vital y postergando planes maestros de drenaje que datan de 1969.

 


Diario Azua / 9 de abril 2026

SANTO DOMINGO. – Las condiciones meteorológicas adversas que afectan al país han obligado a reprogramar el acto conmemorativo por el primer aniversario de la tragedia de la discoteca Jet Set. El Movimiento Justicia Jet Set informó que las actividades previstas para este miércoles, destinadas a honrar a las 236 víctimas mortales, se llevarán a cabo finalmente este jueves 9 de abril.

La decisión se tomó siguiendo las recomendaciones de los organismos de socorro ante la fuerte vaguada que azota el territorio nacional.

Reprogramación de la "Zona Cero" y la Eucaristía

El homenaje, que busca recordar tanto a los fallecidos como a los más de 180 heridos que sobrevivieron al desplome del techo del centro de diversión, se concentrará en la denominada "zona cero".

Asimismo, la Arquidiócesis de Santo Domingo confirmó que la Santa Misa, que originalmente cerraría los actos de este miércoles, ha sido movida para mañana jueves a las 5:00 de la tarde.

Un duelo que la naturaleza parece compartir

El aplazamiento ha generado una ola de mensajes emotivos en redes sociales. Usuarios y seguidores del movimiento han comparado las intensas lluvias con un "duelo general", señalando que el clima parece reflejar el llanto de los familiares y amigos de las víctimas.

"El día inició con nubes llorando a cántaros, como si la naturaleza nos hiciera entender que es un dolor de todos", expresó una de las seguidoras del colectivo a través de las plataformas digitales del movimiento.

El Movimiento Justicia Jet Set reiteró que, a pesar del cambio de fecha, su compromiso con el reclamo de justicia y la preservación de la memoria histórica de este suceso permanece inalterable.



Diario Azua / 9 de abril 2026

El Comité Organizador de Santo Domingo 2026 y UEPA Tickets suscribieron un acuerdo de colaboración que oficializa a la empresa como distribuidora de las boletas para los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.

El acuerdo, firmado por José P. Monegro, presidente del Comité Organizador, y Fernando Queipo, titular de UEPA Tickets, establece un sistema de venta con precios accesibles y múltiples puntos de distribución en todo el país.

La iniciativa incluye una plataforma de última generación que permitirá organizar la comercialización de entradas según las distintas disciplinas del evento, con un esquema de boletería cómodo para el público.

“Esta es una gran oportunidad para dar nuestra milla extra. Queremos que, desde la compra de la boleta, Santo Domingo 2026 sea una experiencia. Utilizaremos tecnología de punta para ofrecer un sistema intuitivo y de fácil entendimiento”, expresó Queipo.

De su lado, Monegro destacó la trayectoria de la empresa en el manejo de este tipo de servicios.

“Con esta firma reconocemos el trabajo que han desarrollado a lo largo de su historia. Todos los asistentes podrán adquirir sus entradas de manera segura”, afirmó.

Para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, UEPA Tickets dispondrá de un portal oficial con un interfaz orientado a facilitar la experiencia de compra.

“Es de gran interés que cada usuario se sienta cómodo al interactuar con la plataforma, que estará enfocada en este evento”, señaló Gabriel Alma, gerente general de la empresa.

Además de los ejecutivos de UEPA Tickets, también participó Mercedes Canalda, miembro del Comité Ejecutivo de Santo Domingo 2026.

miércoles, 8 de abril de 2026

 

El rescate fue realizado por brigadas de la Defensa Civil, junto a miembros del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional. (FUENTE EXTERNA)

Diario Azua / 8 de abril 2026

SANTO DOMINGO OESTE. – En un operativo que mantuvo en vilo a los residentes del sector Las Praderas, brigadas de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional lograron rescatar con vida a un adulto mayor que había quedado atrapado en una alcantarilla tras ser arrastrado por las corrientes de agua generadas por la vaguada que azota al país.

El rescate y estado de la víctima

El incidente ocurrió en medio del colapso de las vías por las intensas lluvias. El señor, cuya identidad no ha sido revelada, sufrió una fractura en una de sus piernas debido a la presión y el impacto dentro del sistema de drenaje. Tras ser extraído por los rescatistas, recibió asistencia médica inmediata.

Este caso no fue el único esfuerzo de salvamento; la Defensa Civil informó que otros diez adultos mayores en condiciones de alta vulnerabilidad fueron evacuados de sus hogares y trasladados a zonas seguras para evitar tragedias mayores.


Labores de rescate del señor que quedó atrapado en una alcantarilla en Las Praderas de Santo Domingo Oeste. (FUENTE EXTERNA)

Zonas críticas: Manoguayabo y Autopista Duarte

El director de la Defensa Civil, Juan Salas, informó que los equipos de respuesta están desplegados en los puntos de mayor emergencia. En Santo Domingo Oeste, las inundaciones más severas se concentran en:

Manoguayabo y Los Alcarrizos.Pedro Brand y La Guáyiga.

Kilómetros 18 y 22 de la Autopista Duarte.

Crecidas de ríos y cañadas

En el Distrito Nacional, la situación es delicada debido a la crecida del río Isabela y el desbordamiento de las cañadas Arroyo Manzano, Aguacate y Los Girasoles. Por otro lado, en Monte Plata, el río Ozama mantiene anegadas a comunidades como Peralvillo y Mamá Tingó.

Las autoridades reiteran que, con acumulados que han alcanzado los 314 milímetros de agua en algunos puntos, la población debe abstenerse de transitar por zonas inundadas y respetar las órdenes de evacuación de los Comités de Prevención.



Una casa afectada por las lluvias que se registraton desde esta madrugada debido a la incidencia de una vaguada en el pais. (Fuente Externa)

Diario Azua / 8 de abril 2026

SANTO DOMINGO. – El Centro de Operaciones de Emergencias (#COE) presentó su tercer boletín sobre el impacto de la vaguada que azota el territorio nacional, confirmando un balance devastador: una niña de un año fallecida, 5,120 personas desplazadas y un colapso masivo en el suministro de agua potable que afecta a más de 1.5 millones de usuarios.

Víctimas y daños a la propiedad

La víctima mortal fue identificada como Nashali María Alcántara, quien perdió la vida tras el colapso de una pared perimetral que también dejó herida a su madre, Ana Cristina de Mota.

El informe detalla que 1,024 viviendas han sufrido daños, de las cuales 32 resultaron totalmente destruidas. Hasta el momento, 19 albergues oficiales han sido habilitados para asistir a los damnificados, mientras que la mayoría de los desplazados se han refugiado en casas de familiares y amigos.

Crisis en el suministro de agua

Uno de los puntos más críticos tras las lluvias es la inoperatividad de los sistemas hídricos:

#INAPA: Reportó 29 acueductos fuera de servicio debido a la alta turbidez, afectando a más de 623 mil personas.

#CAASD: En el Gran Santo Domingo, los sistemas Haina-Manoguayabo, Isa Mana e Isabela están paralizados por fallas eléctricas e inundaciones en sus paneles, dejando sin servicio a unos 906,039 usuarios.

Zonas incomunicadas y provincias en riesgo

El #COE mantiene bajo Alerta Amarilla a las provincias de Monseñor Nouel, San José de Ocoa, San Cristóbal, Santiago Rodríguez y Puerto Plata. En San Cristóbal, el desbordamiento del río Nigua y el río Yubazo ha provocado el colapso de muros de contención y ha dejado comunidades como San Francisco y La Jagüita totalmente aisladas.

Asimismo, en Monte Plata, las crecidas del río Ozama mantienen incomunicados a los municipios de Yamasá y Peralvillo, dificultando las labores de asistencia de los organismos de socorro.

 

Diario Azua
Santo Domingo, Rep. Dom. / 08 abril 2026.-

El Poder Judicial informa que suspende para este miércoles 8 de abril las labores jurisdiccionales y administrativas presenciales en los Departamentos Judiciales del Distrito Nacional y Santo Domingo, como medida preventiva ante las condiciones climáticas. 

Las audiencias presenciales serán reprogramadas por los tribunales conforme a las reglas de cada materia, mientras que las audiencias virtuales se mantendrán sin cambios. Asimismo, se garantizará el acceso continuo para trámites y consultas a través del portal Justicia.gob.do.


En los demás departamentos judiciales, el servicio se ofrecerá de manera regular, tanto en modalidad presencial como virtual. Se exhorta a los jueces/zas a tomar en cuenta los incidentes que pudiesen presentar los/as abogados/as por traslados.

Las Oficinas de Atención Permanente y sus correspondientes áreas de apoyo continuarán laborando para atender asuntos de su competencia y tramitar al tribunal competente cualquier asunto de urgencia.

Se precisa que el personal habilitado para teletrabajo continuará desempeñando sus funciones de manera regular, garantizando así la continuidad de los servicios esenciales a la ciudadanía.

La disposición del Consejo del Poder Judicial aplica para el Registro Inmobiliario y la Escuela Nacional de la Judicatura.
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La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. (FUENTE EXTERNA)


Diario Azua / 8 de abril 2026

CARACAS. – En un mensaje a la nación marcado por la inestabilidad del sistema eléctrico, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles que el próximo 1 de mayo se hará efectivo un nuevo incremento en los ingresos de los trabajadores. Aunque no detalló si el ajuste recaerá sobre el salario mínimo congelado desde 2022 o sobre el sistema de bonificaciones, calificó la medida como un "incremento responsable".

El factor hidrocarburos y la relación con EE. UU.

La mandataria, quien asumió el mando tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado, vinculó la mejora salarial a la reciente apertura petrolera y la venta de fueloil. Rodríguez confirmó que en marzo el ingreso mínimo indexado (bonos) subió de 160 a 190 dólares, y que la meta es continuar esta senda conforme el país recupere el flujo de caja por la explotación de hidrocarburos y minería.

"Nuestro objetivo es recuperar el ingreso mediante el crecimiento productivo", afirmó durante la transmisión, que sufrió una breve interrupción por un bajón de luz, reflejo de la persistente crisis de servicios en el país.

Diálogo laboral y movilizaciones

Ante las crecientes protestas gremiales que exigen sueldos dignos, Rodríguez tomó dos medidas clave:

Comisión de Diálogo: Se instaló una mesa formal para tratar las demandas de los trabajadores.

Evaluación de Activos: Ordenó la creación de una comisión estratégica para auditar los activos del Estado venezolano.

Como cierre de su alocución, la presidenta encargada convocó a una "peregrinación nacional contra las sanciones", que iniciará el 19 de abril y culminará en Caracas el mismo 1 de mayo, coincidiendo con el anuncio del aumento.


Diario Azua / 8 de abril 2026

El Comité Organizador de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 realizará una presentación especializada denominada “Los Juegos por Dentro” dirigida a los miembros de la Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo (ACD), en el contexto de la conmemoración de su 97 aniversario, instituida el 9 de marzo de 1929.

El acto está programado para este jueves 9 del presente mes, a partir de las 12:30 del mediodía en el Hotel Sheraton.

Américo Celado, presidente de la ACD, indicó que dicha actividad integra el programa de la semana aniversario, diferida debido a la realización del Clásico Mundial de Béisbol 2026. “Los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe constituyen un compromiso nacional. Corresponde a todos los dominicanos participar activamente para asegurar su éxito y reafirmar el prestigio de la República Dominicana en la organización de eventos multideportivos de alto nivel”, declaró Celado.

José P. Monegro, presidente del Comité Organizador –periodista con más de 30 años de experiencia y director del periódico El Día–, reemplazó la conferencia de prensa prevista en el Estadio Olímpico Félix Sánchez por esta sesión informativa. La presentación abordará los progresos en infraestructura, sedes y aspectos logísticos.

De acuerdo con el cronograma oficial, los Juegos se llevarán a cabo del 24 de julio al 8 de agosto de 2026, con la participación de aproximadamente 6.000 atletas de 37 naciones en 40 disciplinas. Se ha reportado la rehabilitación del 90% de las 18 sedes principales.

Monegro subrayó: “Esta iniciativa, coordinada con la ACD, busca conmemorar su 97 aniversario mediante un informe exhaustivo y transparente sobre la preparación del evento, destinado a posicionarlo como el más exitoso en la historia regional”.

La ACD, con más de 300 miembros activos, ostenta el distingo de ser la asociación decana de la prensa deportiva en el país y ha cubierto destacados certámenes internacionales.

 


No habrá docencia en Monseñor Nouel, San José de Ocoa, San Cristóbal, Santiago Rodríguez y Puerto Plata. (Fuente Externa)

Diario Azua / 8 de abril 2026

SANTO DOMINGO. – El Ministerio de Educación (Minerd) emitió una actualización oficial la noche de este miércoles, informando que la suspensión de docencia se mantiene vigente para las provincias bajo alerta amarilla, como medida de precaución ante los efectos de la vaguada que afecta al país.

Provincias que continúan sin docencia

Debido a la persistencia de las lluvias y el riesgo de inundaciones, las clases presenciales siguen suspendidas en los centros educativos (tanto públicos como privados) de las siguientes demarcaciones:

Monseñor Nouel

San José de Ocoa

San Cristóbal

Santiago Rodríguez

Puerto Plata

Retorno a las aulas en zonas de alerta verde

Por el contrario, el Minerd autorizó el reinicio de las labores educativas en las provincias que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) ha situado en alerta verde. Entre estas se encuentran:

Gran Santo Domingo: Distrito Nacional y Provincia Santo Domingo.

Región Norte y Noroeste: Santiago, La Vega, Duarte (Bajo Yuna) y Dajabón.

Región Sur y Este: Azua, Elías Piña, Barahona, Peravia, Monte Plata y La Altagracia.

Medida precautoria

La institución subrayó que esta decisión busca salvaguardar la integridad física de la comunidad educativa ante las condiciones meteorológicas adversas. Se exhorta a los directores de centros y a las familias a mantenerse atentos a los boletines oficiales, ya que la situación podría variar según la evolución del fenómeno atmosférico.


 

Diario Azua / 8 de abril 2026

BARAHONA. – La comunidad de Barahona y el sector judicial de la región Sur se encuentran consternados tras el fallecimiento repentino de Braulio Féliz, quien se desempeñaba como alcaide de la cárcel pública de esta ciudad. El deceso se produjo la noche de este miércoles a causa de un infarto fulminante mientras se encontraba en su hogar.

Detalles del suceso

Féliz sufrió el ataque cardíaco en su residencia ubicada en la calle María Montez. Pese a la rápida reacción de sus familiares, quienes lo trasladaron de urgencia al Hospital Regional Docente Universitario Jaime Mota, el funcionario llegó al centro de salud sin signos vitales.

Autoridades confirman el deceso

El fallecimiento movilizó a importantes figuras del ámbito judicial en la provincia. En la morgue del hospital se confirmó la presencia del fiscal titular interino, Juan Carlos Dotel, y del magistrado Máximo Matos Féliz, quienes acompañaron a la familia en este difícil momento a la espera del médico legista.

Protocolo forense

Cumpliendo con los procedimientos de ley, el cuerpo de Braulio Féliz será enviado a la sede regional del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) en Azua. Allí se le practicará la autopsia de rigor para certificar oficialmente las causas de su muerte antes de ser entregado a sus deudos para las honras fúnebres.


La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que Irán ha planteado a Estados Unidos una propuesta para un plan de paz "condensado". (EFE/EPA/)

Diario Azua / 8 de abril 2026

La Casa Blanca confirma que la nueva propuesta condensada de Teherán servirá como base para el diálogo en Pakistán, tras descartar un plan previo de 10 puntos.

WASHINGTON. – En un movimiento que redefine el panorama de tensión en Oriente Medio, la administración de Donald Trump ha dado luz verde para iniciar negociaciones formales con Irán. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó este miércoles que Teherán presentó una contraoferta "condensada" y viable, marcando un distanciamiento del fallido plan de 10 puntos propuesto apenas días atrás.

De la "basura" a la mesa de negociación

El cambio de postura ocurre tras un rechazo tajante a la primera propuesta iraní del lunes. Según Leavitt, aquel documento inicial fue considerado "poco serio" y descartado de inmediato por el equipo negociador de Trump. Sin embargo, el nuevo documento modificado ha sido recibido con mayor optimismo.

"El presidente Trump y su equipo determinaron que este nuevo plan constituye una base viable para alinear posturas con nuestra propia propuesta de 15 puntos", afirmó la portavoz durante una rueda de prensa.

Líneas rojas y el Estrecho de Ormuz

A pesar de la apertura al diálogo que iniciará este fin de semana en Pakistán, Washington mantiene sus condiciones innegociables:

Cero enriquecimiento: El fin de la actividad nuclear en territorio iraní sigue siendo la principal "línea roja" para EE. UU.

Vigilancia militar: El secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró que las tropas estadounidenses permanecerán en la región para garantizar el cumplimiento del alto el fuego de dos semanas.

Libre tránsito: La reapertura del estrecho de Ormuz es vital para la estabilidad del mercado energético global durante este periodo de tregua.

El contexto de la disputa

Cabe recordar que la propuesta inicial de Irán exigía el levantamiento total de sanciones y la retirada de tropas de EE. UU., puntos que Washington calificó de "inaceptables". No obstante, la nueva versión "condensada" parece haber moderado estas demandas, permitiendo que ambas potencias se sienten a conversar tras el anuncio del cese de hostilidades del pasado martes.