Diario Azua / 4 de abril 2026
Teherán advierte sobre una catástrofe radiactiva tras impactos cerca de la central de Bushehr. El presidente de EE. UU. intensifica la presión: "Tienen 48 horas o desataré el infierno".
NACIONES UNIDAS – El mundo observa con contención el reloj diplomático mientras el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel alcanza un punto de no retorno. Este sábado, el embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, envió una carta urgente al Consejo de Seguridad denunciando que los ataques contra sus instalaciones nucleares constituyen "crímenes de guerra" y actos de "terrorismo de Estado".
Alerta por radiación en Bushehr
La denuncia de Irán surge tras un reciente impacto de proyectil cerca de la central nuclear de Bushehr, en el suroeste del país. Aunque el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que, por el momento, no se han registrado fugas radiactivas, el ataque dejó una víctima mortal y daños estructurales.
Teherán sostiene que la planta tiene fines estrictamente pacíficos y alertó a la comunidad internacional sobre las consecuencias humanitarias globales que tendría una exposición a la radiación derivada de nuevos bombardeos.
Trump y el ultimátum de las 48 horas
Mientras Irán busca amparo en el derecho internacional, desde Washington la retórica es de guerra inminente. El presidente Donald Trump reiteró este sábado que el plazo para que Irán cumpla con sus exigencias expira en menos de 48 horas.
El ultimátum busca forzar un acuerdo que desbloquee el Estrecho de Ormuz, un punto vital para el comercio petrolero mundial. A través de su red social Truth Social, Trump fue tajante:
"Tienen 48 horas para cerrar un acuerdo o desataré el infierno sobre sus instalaciones energéticas".
El mandatario acompañó su advertencia con un video de operaciones militares, asegurando que varios líderes estratégicos de Irán ya han sido "eliminados" debido a lo que calificó como una dirección "imprudente" por parte del régimen persa.
Un escenario de incertidumbre global
Con el Consejo de Seguridad bajo presión y las fuerzas militares en máxima alerta, el próximo lunes se perfila como una fecha crítica para la estabilidad de Oriente Medio y los mercados energéticos globales. La comunidad internacional aguarda una respuesta de António Guterres ante la misiva iraní, mientras el despliegue de Estados Unidos e Israel sugiere que la vía militar está más activa que nunca.

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