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martes, 7 de abril de 2026

Energía bajo amenaza: La millonaria factura que ata a República Dominicana a la crisis en Oriente Medio

 



Diario Azua / 7 de abril 2026

SANTO DOMINGO. – La República Dominicana enfrenta un escenario de alta vulnerabilidad económica debido a su dependencia crítica de los combustibles importados. A pesar de los esfuerzos por diversificar la matriz energética, el país cerró el año 2025 con una factura de hidrocarburos que alcanzó los US$4,685.63 millones, una cifra que subraya cómo el costo de la vida y la estabilidad nacional dependen de decisiones que se toman a miles de kilómetros.

Ante la escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz, el presidente Luis Abinader lanzó un llamado a la prudencia y a un "consenso nacional". Aunque el país no compra crudo directamente a las naciones en conflicto, el mercado global actúa como una correa de transmisión: si el petróleo sube en Oriente Medio, el impacto se siente de inmediato en las estaciones de combustible y en la factura eléctrica dominicana.

Radiografía de una dependencia total El país consume aproximadamente 150,000 barriles diarios de combustibles. Según datos de la Dirección General de Aduanas, la canasta de importación en 2025 se distribuyó de la siguiente manera:

Gasolinas (Premium y Regular): US$1,040.14 millones.

Diésel (Óptimo y Regular): US$884.80 millones.

Gas Natural: US$838.95 millones.

GLP (Propano y otros): US$380.07 millones.

Importar energía es "importar riesgos" La economía dominicana funciona bajo una paradoja: no produce una sola gota de petróleo, pero su crecimiento depende totalmente de él. Al ser un importador neto, el país no solo compra el producto, sino que también "importa el riesgo geopolítico".

A pesar de contar con proveedores clave como Estados Unidos, Trinidad y Tobago y México, la interconectividad de los mercados significa que cualquier bloqueo en las rutas marítimas globales presiona al alza los subsidios estatales, afectando el presupuesto nacional y limitando la inversión en otras áreas.

El reto de Refidomsa y el futuro La capacidad de refinamiento local de Refidomsa sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda interna, lo que obliga a importar productos ya procesados, reduciendo el margen de maniobra del Gobierno ante choques externos. Con un inicio de 2026 marcado por la volatilidad, el desafío para la República Dominicana es acelerar la transición energética para dejar de ser un rehén de la incertidumbre global.

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