Los moradores valoran los operativos de vigilancia, pero aún así siguen temerosos/ Fuente externa
Diario Azua / 26 de abril 2026
El patrullaje policial no es suficiente. Bajo esta premisa, representantes de diversos sectores del Gran Santo Domingo y zonas aledañas han manifestado un creciente malestar ante lo que consideran una estrategia de seguridad "desconectada" de la realidad que viven sus calles.
A pesar de que los moradores reconocen la presencia de operativos de vigilancia, el miedo no cede. Sectores emblemáticos como Villa Juana, Villa María, el barrio 27 de Febrero, Villas Agrícolas y La Caleta continúan bajo el asedio de atracos y robos constantes, lo que ha llevado a las juntas de vecinos a levantar la voz.
Del operativo a la eficacia: El reclamo ciudadano
La principal crítica de los líderes comunitarios no es la falta de uniformados, sino la falta de resultados tangibles. Según denuncian, el modelo actual de la Policía Nacional no ha logrado frenar la frecuencia de los delitos, lo que genera una sensación de inseguridad persistente entre los residentes.
"Valoramos que la policía pase, pero los delincuentes parecen conocer sus horarios. Necesitamos ser parte de la solución", coinciden diversos voceros del sector.
Un llamado a la integración
Más allá de la denuncia, el liderazgo comunitario busca un cambio de paradigma. La propuesta central es la creación de una mesa de trabajo conjunta donde los ciudadanos puedan:
Identificar puntos críticos conocidos por los vecinos.
Colaborar en mecanismos de vigilancia comunitaria.
Optimizar la respuesta policial basada en información en tiempo real.
Para los representantes de barrios como Villas Agrícolas y La Caleta, la solución a la delincuencia no vendrá solo de las patrullas, sino de un esfuerzo integrado que incluya a quienes mejor conocen el territorio: su propia gente.

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