Washington. — El Comando Sur de los Estados Unidos intensifica su ofensiva en aguas internacionales.
Operativos coordinados y el "Golpe al Submarino"
La jornada no terminó ahí. En una acción conjunta con las fuerzas armadas de Colombia, Estados Unidos logró interceptar un submarino en el Pacífico cargado con 10 toneladas de cocaína, deteniendo a cuatro sospechosos.
Este despliegue de fuerza ocurre apenas una semana después de la reunión estratégica en Washington entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, evidenciando un renovado, aunque complejo, acuerdo de cooperación militar entre ambas naciones.
Un contexto de alta presión regional
La actividad militar estadounidense en el Pacífico y el Caribe ha escalado drásticamente en los últimos meses, sirviendo como antesala a eventos que han sacudido el tablero político del continente:
Estrategia de Intervención: La presencia de navíos y aeronaves militares fue el preludio de la operación del pasado 3 de enero, en la que EE. UU. intervino en Caracas para detener a Nicolás Maduro y trasladarlo a una prisión federal en Nueva York.
Búsqueda y Rescate: Tras el reciente ataque a la lancha, la Guardia Costera activó protocolos de emergencia para socorrer al sobreviviente, cumpliendo con los estándares de búsqueda en alta mar tras el enfrentamiento armado.
El dato clave
El operativo de este lunes representa la consolidación del mando del general Donovan, quien asumió el Comando Sur apenas el 5 de febrero con la misión de asfixiar las rutas de suministro de los cárteles en aguas internacionales.

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