Titulares

viernes, 2 de octubre de 2026

Diario Azua / 2 de octubre 2026

SANTO DOMINGO.— Durante la apertura de la IX Reunión Ministerial de Gobierno Digital y la XX Reunión de la Red GEALC, el ministro de Administración Pública de la República Dominicana, Sigmund Freund, planteó formalmente la creación de un Fondo Regional de Tecnología Soberana con el objetivo de financiar y desarrollar soluciones tecnológicas compartidas para los países de América Latina y el Caribe.

La iniciativa busca que los Estados latinoamericanos y caribeños unifiquen capacidades financieras e intelectuales para no depender de proveedores únicos y fortalecer el control de sus infraestructuras críticas. Freund detalló que esta alianza estratégica permitiría avanzar en tres etapas clave que suelen ser costosas para las naciones por separado: la construcción de software público de código abierto (BUILD), la asistencia técnica para su adopción (ADOPT) y el mantenimiento de seguridad a largo plazo (SUSTAIN).

Soberanía compartida e integración digital

El titular del Ministerio de Administración Pública (MAP) aclaró que la soberanía tecnológica regional no persigue el aislamiento, sino la autonomía para tomar decisiones estratégicas y auditar las herramientas de uso gubernamental. Asimismo, exhortó a los países miembros a dar un paso más allá en sus alianzas multilaterales.

“A la estrategia de digitalizar, integrar y anticipar, la región debe incorporarle una cuarta acción: compartir. Compartir estándares, código fuente, arquitecturas y, cuando sea necesario, inversión”, enfatizó Freund al instar a la región a construir soluciones conjuntas.

Cumbre regional de gobierno electrónico

El acto inaugural, celebrado en el hotel JW Marriott de la capital dominicana, estuvo encabezado por la vicepresidenta de la República, Raquel Peña; el ministro Sigmund Freund y el director general de la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC).

El encuentro reúne a delegaciones de diversos países para definir la agenda y tendencias del gobierno electrónico en la región, marcando el cierre de una semana de debates que incluyó el Foro Regional de Infraestructura Pública Digital.


Diario Azua / 2 de octubre 2026

HIGÜEY. — Con la meta de consolidar la tranquilidad ciudadana y proteger el motor turístico del este del país, el presidente Luis Abinader dejó activa este viernes la segunda fase del Modelo de Servicio y Patrullaje Policial (#MSPP) en la provincia La Altagracia.

La iniciativa contempla el despliegue inmediato de 990 agentes equipados para vigilar 84 cuadrantes y 39 corredores estratégicos. La cobertura abarca los puntos de mayor dinamismo urbano y turístico de la zona: Higüey, Verón, Friusa, Bayahibe, Villa Cerro, La Otra Banda y San Rafael de Yuma.

Menos robos y mayor contacto comunitario

La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, enfatizó que la transformación policial no es solo operativa, sino analítica. Según cifras oficiales aportadas por la funcionaria, la aplicación de este sistema permitió reducir en un 35% los reportes de robos en los sectores donde ya funciona, lo que equivale a 1,046 denuncias menos entre enero y julio de este año.

En esa misma línea, el director de la institución, mayor general Ernesto Rafael García, puntualizó que más de un millar de miembros han sido entrenados en táctica básica, derechos humanos y respuesta articulada con el sistema 9-1-1. El plan nacional prevé llevar esta estructura a 24 departamentos policiales durante el transcurso de 2026.

Acompañamiento tecnológico y apoyo social

El obispo de la Diócesis de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, bendijo la jornada y respaldó la visión gubernamental. Castro Marte destacó la incorporación de cámaras corporales, investigación científica y patrullaje de proximidad, asegurando que el verdadero cambio radica en formar agentes que protejan las garantías constitucionales de los ciudadanos.

El presidente Luis Abinader entrega el galardón Adulto Mayor del Año al comunicador Ellis Pérez, en un acto celebrado junto a la vicepresidenta Raquel Peña y la primera dama Raquel Arbaje. (Fuente Externa)

Diario Azua / 2 de octubre 2026

SANTO DOMINGO. — En un acto encabezado por el presidente Luis Abinader, acompañado de la vicepresidenta Raquel Peña y la primera dama Raquel Arbaje, el Gobierno dominicano celebró la séptima edición del Premio Anual Protector de la Persona Envejeciente y Adulto Mayor, un reconocimiento destinado a exaltar el trabajo y el impacto de la población de la tercera edad en la sociedad.

En esta entrega, el máximo galardón como Adulto Mayor del Año fue concedido al reconocido comunicador, escritor y gestor turístico Ellis Pérez, de 90 años. Las autoridades destacaron su vigencia profesional, su proyección internacional y su trayectoria como un referente de superación para las nuevas generaciones. Tras recibir la distinción, Pérez afirmó que la capacidad de adaptación ha sido una pieza fundamental para vivir de manera plena esta etapa de la vida.

Asimismo, la categoría Protector de la Persona Envejeciente reconoció la labor humanitaria de sor Ciriaca Almonte, directora del Hogar de Ancianos Nuestra Señora del Carmen de Higüey. Con 84 años dedicados a la asistencia de envejecientes en situación de vulnerabilidad, la religiosa agradeció el galardón en nombre del equipo de colaboradores que la acompaña diariamente en el cuidado del centro.

Avances en políticas para la tercera edad

Durante la ceremonia, el director ejecutivo del Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (#CONAPE), Demetrio Antonio Vicente Ureña, repasó los logros recientes en materia de atención social e integral. Entre los datos expuestos, resaltó que en 2025 más de 224,000 adultos mayores recibieron coberturas en salud, sumados a más de 46,000 atendidos de manera directa mediante consultas médicas, visitas a domicilio y programas de apoyo en salud mental.

Para este año 2026, el titular del #CONAPE informó que la Tarjeta #TEAMA ha impactado 6,677 personas, mientras que iniciativas como Familias de Cariño integran a 356 beneficiarios y han acumulado cerca de 90,000 horas de cuidado domiciliario.

Como hito en materia de derechos e inclusión, Vicente Ureña enfatizó el alcance del Decreto 675-26, normativa que fijó en cuatro años la vigencia uniforme de las licencias de conducir para todos los ciudadanos, suprimiendo la reducción de tiempo de renovación por motivos de edad.



Agentes de la Policía Nacional y la Dirección Central de Investigación (Dicrim) despliegan labores de patrullaje y fiscalización durante una intervención preventiva en sectores del Distrito Nacional.  (Foto:Fuente Externa)

Diario Azua /2 de octubre 2026

Santo Domingo. — Un marcado debate sobre los límites del uso de la fuerza policial y la efectividad de las órdenes de captura se ha desatado en el país, tras revelarse que la cantidad de personas requeridas por la justicia supera la nómina total de la Policía Nacional.

De acuerdo con datos oficiales correspondientes al cierre de agosto, la institución cuenta con 43,464 agentes activos frente a un registro de 53,877 órdenes de arresto pendientes dirigidas a 50,865 personas. Unas 22,832 de estas órdenes corresponden a delitos de alta severidad como robos, agresiones físicas, homicidios y tráfico de drogas.

El contraste sale a la luz pública luego de investigaciones periodísticas que señalan un incremento en los decesos de personas en conflicto con la ley durante operativos de seguridad. Ante esto, representantes del Gobierno mantienen un discurso firme. El presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña reiteraron el llamado a los prófugos a entregarse por las vías correspondientes, asegurando que el Estado reforzará el patrullaje, la tecnología y el despliegue policial para garantizar el orden público.

Por su parte, sectores del ámbito jurídico e institucional han expresado preocupación por los denominados "intercambios de disparos". El vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (#Finjus), Servio Tulio Castaños Guzmán, enfatizó que la persecución del delito no justifica las ejecuciones extrajudiciales y exigió que el uso de la fuerza se apegue a las garantías constitucionales del derecho a la vida. En la misma línea, el Instituto Dominicano de Derecho Penal (#IDDP) solicitó investigaciones independientes para esclarecer las muertes ocurridas en intervenciones policiales.




Diario Azua / 2 de octubre 2026

Ginebra. — La esperanza de vida a nivel mundial logró recuperar casi en su totalidad los niveles previos a la pandemia de la COVID-19, alcanzando los 73.3 años, según las más recientes estadísticas publicadas por la Organización Mundial de la Salud (#OMS).

El informe técnico, que abarca el análisis de datos hasta 2023, evidencia cómo la crisis sanitaria global provocó un retroceso de dos años en el indicador descendiendo de 73.4 años en 2019 a 71.4 en 2021 antes de iniciar su fase de estabilización. No obstante, la #OMS advierte que la esperanza de vida saludable (el tiempo que una persona vive en buen estado de salud) muestra un restablecimiento más pausado, situándose en 62.8 años frente a los 63.2 registrados antes del surgimiento del virus.

Paralelamente, el organismo internacional confirmó que la #COVID-19 que llegó a posicionarse como la segunda causa principal de muerte global en 2021 salió del listado de los diez principales motivos de mortalidad, lugar que también abandonó la tuberculosis.

El ranking de causas de fallecimiento continúa liderado por las enfermedades cardiovasculares (9.5 millones de muertes anuales), seguidas por los accidentes cerebrovasculares (7 millones), las enfermedades pulmonares crónicas (4 millones) y las infecciones respiratorias inferiores (3 millones). Completan la lista condiciones como el alzheimer y otras demencias, la diabetes, los cánceres del sistema respiratorio, la cardiopatía hipertensiva, las enfermedades renales y las patologías diarreicas.

Aumento de las enfermedades no transmisibles


El informe resalta una consolidación en la transición epidemiológica global: en 2023, el 74 % de las defunciones en el mundo se debió a enfermedades no transmisibles, un incremento sustancial en comparación con el 58 % registrado a principios de siglo. Esta tendencia se observa también en los países de bajos ingresos, donde por primera vez las muertes por patologías no contagiosas superaron a las causadas por enfermedades infecciosas.

Asimismo, la #OMS manifestó preocupación por el repunte sostenido de fallecimientos derivados de la diabetes con especial incidencia en el sur de Asia y del alzheimer y otras demencias, cuyas muertes se han triplicado en los últimos 25 años, escalando del puesto 19 al quinto lugar en el ranking de mortalidad global.



https://youtu.be/_GekFjP9biQ?si=zCxZT0G6RXorQbr9


Diario Azua/ 2 de octubre 2026

Santo Domingo. — El cantautor dominicano Seye (Sergio Echenique) da inicio a una nueva etapa artística con el lanzamiento de "Todo es por ti", primer corte promocional de su producción discográfica "El Vergel" un proyecto íntimo inspirado en la familia, los recuerdos de infancia y las influencias musicales que moldearon su identidad.

La canción aborda la gratitud hacia las personas que impulsan los propósitos personales y apoyan los proyectos de vida. *"El tema nace de una idea sencilla pero poderosa: detrás de nuestras metas están las personas que amamos, quienes se convierten en el motor silencioso de nuestras aspiraciones"*, manifestó el intérprete.

El álbum toma su nombre del sector El Vergel en Santo Domingo, lugar donde creció el artista. La producción combina las vivencias del cantautor con la música tradicional dominicana que escuchó desde su niñez de la mano de sus padres.

El videoclip oficial del sencillo fue rodado en la residencia de sus progenitores en el referido sector de la capital. La dirección estuvo a cargo de Isabella Bretón y Juanchi Rosario, con fotografía de Andrés Miolán y producción de José Díaz, logrando una estética visual concebida a modo de álbum familiar en movimiento.

La propuesta musical contó con la producción técnica de Caleb Polanco junto a Seye, grabación y mezcla de Arturo Piña en Fama Studios, masterización de Eduardo Bergallo, y colaboraciones instrumentales de músicos como Edgar Molina en la percusión y Helppi Smith en el bajo. El lanzamiento se realiza bajo la distribución del sello Xmart Music.

jueves, 1 de octubre de 2026

El tamaño y la forma del hielo pueden cambiar la velocidad de enfriamiento y la dilución de una bebida, convirtiendo una función cotidiana en una elección según cada momento

Por Luisa Esther Suárez Díaz / Diario Azua
Santo Domingo, Rep. Dom. / 01 octubre 2026.-

No todas las bebidas necesitan el mismo tipo de hielo. Un café frío para disfrutar por más tiempo, una limonada para una tarde calurosa o una bebida que se disfruta lentamente pueden beneficiarse de distintos tipos de hielo. El tamaño y la forma del hielo pueden influir en la experiencia de cada bebida.

Las piezas más pequeñas tienen más superficie expuesta en relación con su volumen, por lo que pueden enfriar con rapidez, aunque también tienden a derretirse antes. Las piezas de mayor tamaño se derriten más lentamente y pueden ayudar a reducir la velocidad de dilución de una bebida. Esa diferencia ha convertido una función, hacer hielo, en una experiencia cada vez más personalizable.

La evolución también se refleja dentro de las refrigeradoras. LG introdujo en 2006 un sistema de fabricación de hielo integrado en la puerta y, con el tiempo, amplió su propuesta con soluciones como Slim SpacePlus™ y Craft Ice™, presentado en 2019. Actualmente, el portafolio de LG ofrece diferentes alternativas según el modelo, desde refrigeradoras Top Freezer con Auto Ice Maker hasta modelos InstaView™ capaces de ofrecer 2, 3 y hasta 4 tipos de hielo. Esta variedad permite elegir entre distintas opciones de hielo de acuerdo con las necesidades y preferencias de cada hogar.

“La innovación también ocurre en esos pequeños detalles que forman parte de la rutina. Poder escoger el tipo de hielo según lo que estamos preparando es una manera sencilla de adaptar la tecnología a diferentes hábitos dentro del hogar”, María Fernanda Robles , Home Solutions Marketing Specialist de LG Electronics.

El hielo también se puede elegir según la ocasión

No existe un único formato ideal para todas las bebidas. Los cubos tradicionales siguen siendo una alternativa versátil para agua, jugos y refrescos; el hielo triturado y los formatos pequeños aumentan el contacto con el líquido y pueden resultar útiles cuando se busca enfriar más rápido o incorporar textura; mientras que las piezas de mayor tamaño permiten mantener la bebida fría por más tiempo sin alterar rápidamente su sabor.

En ese último grupo se encuentra Craft Ice™, una solución que produce hielo esférico de mayor tamaño. Gracias a su diseño y proceso de formación, este tipo de hielo se derrite más lentamente que cubos de hielo del mismo peso bajo las condiciones evaluadas. Sin embargo, más que establecer una opción como la ideal, la elección dependerá de la bebida, la ocasión y la experiencia que se busca disfrutar.

Cinco aspectos que vale la pena revisar antes de elegir una refrigeradora con sistema de producción de hielo

• Pensar en cuánto hielo se consume realmente. Un hogar que utiliza hielo ocasionalmente tiene necesidades diferentes a uno que recibe visitas con frecuencia o prepara bebidas todos los días.

• Revisar los tipos de hielo disponibles. Los cubos tradicionales pueden resolver el consumo diario, mientras que otros formatos añaden versatilidad para bebidas específicas, reuniones o preparaciones especiales.

• Considerar dónde está ubicado el sistema de hielo. Los sistemas integrados en la puerta pueden liberar espacio dentro del congelador, algo importante cuando se busca aprovechar mejor la capacidad de almacenamiento.

• Consultar la capacidad de producción. No todas las máquinas producen la misma cantidad de hielo por día. También conviene considerar si el equipo incorpora un solo sistema o una configuración con doble sistema de producción de hielo, ya que esto puede influir tanto en la disponibilidad como en la variedad de formatos de hielo que puede producir.

• Tomar en cuenta la limpieza y el mantenimiento. Es importante seguir las recomendaciones del fabricante para el dispensador, los depósitos y, cuando corresponda, el sistema de filtración de agua, ya que estos elementos influyen en el funcionamiento cotidiano del equipo.

En algunos modelos, la conectividad a través de LG ThinQ™ permite monitorear o gestionar determinadas opciones relacionadas con la producción de hielo desde un dispositivo móvil, aunque su disponibilidad puede variar según el producto y el mercado.

“Pasar de simplemente tener hielo disponible a poder escogerlo según la bebida, la ocasión o la cantidad que necesita el hogar muestra cómo la tecnología puede evolucionar a partir de hábitos muy cotidianos”, agregó Robles.

Así, la evolución de las refrigeradoras no solo se mide en capacidad o conservación. También aparece en funciones aparentemente sencillas que se vuelven más flexibles. En el caso del hielo, la posibilidad de elegir tamaño, forma y uso transforma una tarea automática en una decisión más ajustada a la vida diaria.

 

Diario Azua
Santo Domingo, Rep. Dom. / 01 octubre 2026.-

El Pleno de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), encabezado por su juez presidente, Henry Molina, juramentó a un grupo de 120 jueces y juezas ascendidos y promovidos en su jerarquía, en un acto en el que fue reconocida la trayectoria, estudio y el compromiso ético de los magistrados y magistradas que asumen nuevas responsabilidades en el sistema de administración de justicia.

Durante la audiencia de juramentación, el magistrado Molina destacó la independencia y valentía de los jueces y juezas, quienes además de trabajar arduamente para combatir la mora judicial, les ha tocado decidir casos sometidos a una intensa atención pública.

Asimismo, el magistrado Molina felicitó a los jueces y juezas ascendidos y recordó que la autoridad conferida mediante el juramento impacta directamente la libertad, patrimonio y las relaciones interpersonales de la ciudadanía.

En ese escenario, Henry Molina destacó el rol fundamental de los equipos de apoyo, secretarías y abogados ayudantes que permiten convertir el esfuerzo judicial en una respuesta efectiva.

“Reconozco su valentía para ejercer esa función, la independencia se demuestra al escuchar a las partes, valorar las pruebas y motivar la decisión, incluso cuando el resultado pueda ser impopular. La crítica forma parte de la vida democrática; corresponde recibirla con respeto y preservar la libertad de juzgar conforme a la Constitución y las leyes”, expresó Molina, subrayando que la igualdad ante la ley debe garantizarse tanto a quienes tienen notoriedad pública como a los ciudadanos anónimos que acuden a los tribunales.
El magistrado hizo un balance de los avances alcanzados desde 2019, resaltando la labor sostenida para enfrentar la mora judicial, la adaptación durante la pandemia y la reorganización de los despachos.

En el plano de la carrera judicial y el bienestar de los servidores, destacó la implementación del modelo de escalafón y la mejora en las condiciones salariales, lo que incluyó la movilidad progresiva por desempeño de excelencia.

Asimismo, resaltó la modernización de la evaluación del desempeño mediante sistemas digitales y la formación continua impulsada por la Escuela Nacional de la Judicatura (ENJ), a esto se sumó el fortalecimiento del fondo de retiro, pensiones y seguridad social, junto con la adopción del Código de Comportamiento Ético para guiar la función judicial.

Finalmente, valoró el uso de herramientas tecnológicas como la firma digital y los avances del Plan Justicia del Futuro 2034, iniciativa que incluye las mesas de gestión departamental para acercar la administración a las necesidades territoriales. Como muestra concreta del impacto de la tecnología, destacó que la automatización en la prescripción de multas de tránsito logró reducir el tiempo de gestión de 21 a solo tres días.

“También mejoramos las condiciones salariales; a los ajustes realizados en 2022, se sumó, la movilidad salarial progresiva que reconoció a 607 jueces y juezas con evaluaciones de excelencia durante tres años consecutivos”, precisó Molina.

De cara al futuro, Henry Molina reiteró la necesidad de consolidar reformas claves, entre ellas una Ley Orgánica que unifique de manera coherente y sistémica la organización del Poder Judicial, su gobernanza y la carrera de los jueces. Esta debe articular las responsabilidades de los órganos y establecer incentivos adecuados para prestar un mejor servicio, en consonancia con la Constitución y con las necesidades del país.
De los 120 jueces y juezas juramentados, 104 corresponden a 50 ascensos y 54 aumentos de jerarquía, como parte del proceso de provisión y movilidad de la Carrera Judicial desarrollado durante los últimos meses. A estas decisiones se suman 16 traslados o movimientos solicitados por jueces y juezas y previamente autorizados por el Consejo del Poder Judicial (CPJ), con lo que el proceso beneficia en total a 120 integrantes de la Carrera Judicial.

Competencias de la SCJ y el Consejo del Poder Judicial

La Constitución y la Ley núm. 28-11, Orgánica del Consejo del Poder Judicial, establecen competencias distintas para ambos órganos según el tipo de movimiento dentro de la Carrera Judicial.

En los casos de designación como juez o jueza, ascenso a una categoría superior o aumento de jerarquía, intervienen ambos órganos. El Consejo del Poder Judicial desarrolla el proceso y presenta la propuesta, mientras que corresponde a la Suprema Corte de Justicia adoptar la decisión sobre la designación, el ascenso o la determinación de jerarquía, conforme a los artículos 154.4 y 156.1 de la Constitución y los artículos 8.3 y 28 de la Ley núm. 28-11.

 

Por Lisandro Prieto Femenía
Diario Azua / 01 octubre 2026.-

“La Hispanidad no es un mero accidente geográfico o histórico, sino una vocación universal, una forma de entender y ordenar la vida política y social”

Miguel Ayuso, La Monarquía hispánica y el Nuevo Mundo: La Leyenda Negra al descubierto (2014), p. 12.

Comienza octubre y, antes de empezar a soportar barbaridades en los medios, se me hace necesario ofrecer esta humilde reflexión. Hemos escuchado un millar de veces esta sentencia: “la historia siempre la redacta y la cuenta el vencedor”, y sí, es cierto, porque aquellos cuyas ideologías han prevalecido, suelen velar verdades incómodas y construir relatos que justifican ciertos paradigmas. Como ya hemos proclamado en otras oportunidades, la persistencia de la Leyenda Negra sobre la conquista española es un ejemplo paradigmático de cómo una narrativa, nutrida desde los albores de la modernidad, ha logrado arraigarse en el imaginario colectivo, eclipsando la riqueza y la complejidad de la hispanidad. Esta operación ideológica no fue fortuita; constituyó, en rigor, una de las primeras campañas formales de guerra psicológica y de desprestigio geopolítico de la historia humana, diseñada por las potencias emergentes del norte de Europa para erosionar el prestigio de la monarquía hispánica. Para comprender un poco mejor esta trama, la mirada de un excelentísimo pensador como Miguel Ayuso resulta invaluable. Su agudo discernimiento sobre los males de la modernidad liberal y su reivindicación de la tradición hispánico-cristiana nos ofrecen una mirada crítica para reinterpretar no sólo el pasado, sino también las implicaciones del presente.

Ayuso, figura prominente del pensamiento tradicionalista, no se limita a realizar una revisión histórica, sino que su análisis es una profunda crítica a los cimientos ideológicos que moldearon el Estado moderno, y con él, la forma en que se ha interpretado la aventura transatlántica de España. Para él, el liberalismo, con su énfasis puesto únicamente en el individuo atomizado y un contractualismo desprovisto de ligazones naturales y trascendentes, ha disuelto la noción de una verdadera comunidad política. Frente a la visión organicista aristotélico-tomista, en la que el ser humano es por naturaleza un ser social emparejado con cuerpos intermedios (gremios, municipios, familias y reinos), el liberalismo hobbesiano y lockeano impuso una ficción antropocéntrica basada en el egoísmo utilitario. Como bien lo explicita en su obra titulada “La constitución cristiana de los Estados”, “el liberalismo desvertebra la sociedad, haciendo de la suma de individuos la única realidad política admisible, sin atender a los cuerpos intermedios o a las relaciones comunitarias naturales” (Ayuso, 2008, p. 57). Esta “atomización” es crucial, pues contrasta vivamente con la visión orgánica de la sociedad que subyacía en la monarquía hispánica, que buscaba integrar, aunque con normales imperfecciones, a diversas realidades en un todo armónico bajo principios trascendentes.

Frente a la despersonalización y el utilitarismo del Estado liberal, Ayuso postula la hispanidad como una comunidad política natural y enraizada en el derecho natural y el derecho público cristiano. Esta concepción se opone diametralmente a la visión de una “tabula rasa” sobre la cual se construirían sociedades ex novo, propia del pensamiento ilustrado y luego liberal. Mientras que el proyecto anglosajón en Norteamérica se inclinó por el desplazamiento y la segregación de los nativos, partiendo de una lógica de apropiación de tierras vacías para individuos que buscaban su fortuna, la empresa española incorporó una dimensión misional y de integración. La Corona, influenciada por juristas y teólogos, debatió sin cesar sobre la condición del indio, llegando a reconocer su humanidad y sus derechos inalienables (discusión que en Inglaterra jamás se dio, por cierto). Conviene destacar aquí la trascendencia insoslayable de la Escuela de Salamanca, con figuras tutelares como Francisco de Vitoria (Relectio de Indis) y Domingo de Soto, quienes sentaron las bases primigenias del derecho internacional moderno. Eventos inéditos en las anaglifas de la historia universal, como la Junta de Valladolid (1550-1551), llevaron a la Monarquía a paralizar sus conquistas para discernir sobre la justicia de sus títulos y el trato debido a los aborígenes. El mestizaje, tanto biológico como cultural, lejos de ser una anécdota, fue un pilar fundamental de la nueva sociedad hispanoamericana, una realidad que no encuentra parangón en otras conquistas de la historia de la humanidad.

La concepción de Ayuso pone el foco en que la hispanidad no fue un mero conglomerado territorial, sino una civilización con una vocación universalista, impulsada por principios católicos. Esta vocación se manifestó en la fundación de universidades, hospitales y ciudades, y en la temprana promulgación de leyes para la protección de los indígenas. Las estructuras virreinales no actuaban simplemente como “colonias” de extracción sumisa, sino como reinos e instituciones con personalidad jurídica propia, reflejadas en las Leyes de Indias y en instituciones como la Real Audiencia o los Cabildos, garantizando incluso cátedras universitarias en lenguas vernáculas como el quechua y el náhuatl. Mientras la modernidad liberal europea comenzaba a gestar las ideas de la segregación racial y el positivismo jurídico que justificaría, siglos después, la exclusión de minorías en sus propios territorios -recordemos que la integración educativa de afroamericanos en Estados Unidos no se concretó sino hasta mediados del siglo XX-, la monarquía hispánica ya había establecido marcos legales que, aunque a los ojos de presente pueden acusarse de imperfectos, al menos reconocían la dignidad de todos sus súbditos, independientemente de su origen étnico. Al respecto, José Antonio Escudero, en su estudio sobre el derecho indiano, resalta que “la preocupación de la Corona por el buen tratamiento de los indios y por su evangelización fue constante, dando lugar a una legislación casuística de una magnitud sin precedentes” (Escudero, 2005, p. 112). Esta preocupación, emanada de una concepción teocéntrica de la justicia, dista bastante de la fría racionalidad utilitarista que caracterizaría a las demás potencias coloniales, cuya máxima fue y sigue siendo “cuánto tienes, cuánto vales” y la adoración de un billete verde en lugar de una cruz.

La imposición del Estado liberal no fue un simple cambio de régimen, sino que representó una ruptura epistémica y ontológica para los vastos territorios que conformaban el reino español. Lo que se presentó como un proceso emancipador de “independencia” fue, en no pocas ocasiones, la disolución forzada de una unidad orgánica y policéntrica, dando paso a la fragmentación de una comunidad civilizatoria que se extendía desde Ushuaia hasta California. Ayuso, en su ardua e incisiva crítica a la Modernidad, ha sostenido con vehemencia que el liberalismo, al desmantelar las estructuras naturales de la sociedad y sustituirlas por un contrato social abstracto, minó los fundamentos de la verdadera comunidad política. Para él, “el Estado liberal es el resultado de la atomización social y la consiguiente despolitización de la vida pública, donde los lazos naturales de pertenencia son reemplazados por una agregación de individuos desvinculados” (Ayuso, 2011, p. 89). Esta intencional disgregación, importada acríticamente, contrastaba totalmente con la concepción hispánica de un orden jerárquico y orgánico, donde los cuerpos intermedios y las leyes divinas y naturales daban cohesión al conjunto.

Asimismo, el precitado desmembramiento no fue un fenómeno natural, sino la consecuencia directa de la importación de modelos políticos ajenos, diseñados bajo premisas individualistas y contractualistas opuestas a la tradición hispánica. La promesa de libertad y progreso, vehiculizada por las nuevas élites criollas imbuidas del pensamiento ilustrado y liberal, se tradujo paradójicamente en una era de caudillismo, guerras civiles y una inestabilidad crónica que aún resuena en el presente. Los siglos XIX y XX son testigos de las consecuencias devastadoras de esta imposición foránea. La disolución política derivó en la creación de múltiples repúblicas, muchas veces con fronteras artificiales, que rápidamente se vieron envueltas en conflictos fratricidas por cuestiones territoriales, aduaneras o ideológicas. Esta división, lejos de fortalecer, debilitó estructuralmente a los nuevos Estados, haciéndolos vulnerables a la injerencia de potencias externas que veían en la fragmentación hispanoamericana una oportunidad fantástica para consolidar su propia hegemonía económica, política y cultural. Como bien señala Vicente Gonzalo Quesada en su obra sobre la historia de la América del Sur, “la desintegración política, consecuencia del influjo de las ideas liberales y de la ambición de los caudillos, dejó a estas naciones a merced de los intereses extranjeros, incapaces de forjar una verdadera unidad de propósitos” (Quesada, 1876, vol. II, p. 345). En este punto, la crítica de Ayuso se vuelve muy pertinente, ya que al comprender que la debilidad de estos nuevos Estados radicaba precisamente en su origen desvinculado de las raíces históricas y sociales de los pueblos que pretendían representar, inaugurando un ciclo de ingobernabilidad y dependencia que dura hasta nuestros días.

El legado de esta fractura es un continente dividido, empobrecido y en constante conflicto interno. La promesa de prosperidad liberal, se trocó en la consolidación de oligarquías, la explotación de los recursos naturales en beneficio de metrópolis externas, y una persistente desigualdad social orquestada intencionalmente. Los sistemas educativos, herederos de la narrativa de la Leyenda Negra y de la glorificación de la “independencia” disgregadora, han perpetuado una visión que ignora la profunda herida que supuso la disolución de la unidad. Hoy, los territorios que otrora compartieron un mismo idioma, una misma fe, una misma moneda (como el Real de a ocho, primigenia divisa de cambio global) y un mismo marco jurídico-político, se encuentran segregados por fronteras aduaneras, visiones nacionalistas estrechas y, en muchos casos, por un empobrecimiento endémico que contrasta con la inmensa riqueza natural de la región. En pocas palabras, la imposición del modelo liberal, que desestructuró la organicidad hispánica, puede ser vista, en retrospectiva, no como el amanecer de la libertad, sino como el inicio de una era de vulnerabilidad y fragmentación cuyas cicatrices son visibles todavía en la América hispánica contemporánea.

Llegando a este punto de la reflexión, queda claro que la Leyenda Negra no es sólo una tergiversación histórica, sino que representa un arma ideológica gestada en el seno de la modernidad liberal para desacreditar un modelo de civilización alternativo. Al presentar a España como el epítome de la crueldad y el genocidio, se buscaba no sólo justificar la propia expansión de otras potencias, sino también eclipsar los principios de comunidad, tradición y derecho natural que el imperio hispánico, con todas las falencias que pudo tener, intentó encarnar. La pervivencia de esta leyenda nefasta en la currícula de los sistemas educativos actuales tampoco es casual, porque responde a la hegemonía de una visión del mundo que prefiere la anulación de lo diferente a la comprensión de lo complejo.

Es fundamental reconocer que la expansión y la imposición de ciertos modelos hegemónicos no siempre se manifiestan a través de la ocupación militar directa o la anexión territorial. Si bien la historia registra episodios de invasión con ejércitos y cañones, la influencia y el control pueden ejercerse de maneras más sutiles y, a menudo, más perdurables. El caso de la influencia anglosajona en Hispanoamérica ofrece un contrapunto crucial a la narrativa de la conquista española. A excepción de episodios como la contienda por las Islas Malvinas, la dominación británica no se concretó primariamente mediante la invasión militar masiva de territorios americanos, sino a través de un dominio económico y cultural estratégicamente orquestado.

Este predominio se materializó en la imposición de restricciones comerciales y productivas que limitaban el desarrollo autónomo de las nacientes repúblicas hispanoamericanas. Mediante acuerdos comerciales leoninos y la consolidación de deudas externas, se configuró una dependencia económica que ahogó la posibilidad de una industrialización propia y diversificada. Paralelamente, se desplegó una eficaz agenda cultural que, a lo largo del tiempo, ha permeado las instituciones, los sistemas educativos y los medios masivos de comunicación. Esta agenda no sólo promovió una visión particular del progreso y la civilización, sino que también ha dictado -y en muchos casos, sigue dictando- lo que se considera políticamente correcto, estableciendo paradigmas de pensamiento y comportamiento que invisibilizan o deslegitiman otras cosmovisiones, incluyendo la propia herencia hispánica. Esta forma de “invasión invisible” ha demostrado ser extraordinariamente efectiva en moldear identidades y en perpetuar dependencias que trascienden la ausencia de una ocupación militar formal. En la posmodernidad, esta hegemonía ha derivado en la imposición del constructivismo social atómico y la ingeniería cultural anglosajona. Sólo alcanza con explicitar que, entre tantas agendas culturales impuestas, la agenda LGBT y el movimiento WOKE no fueron fundados en Lima, Santiago, Buenos Aires o Asunción, sino en naciones donde se habla la lengua inglesa y francesa, actuando como la continuación refinada del mismo proyecto individualista y desvinculante que ataca las raíces tradicionales de los pueblos.

En definitiva, queridos lectores, queda claro que en un mundo globalizado que tiende a homogeneizar y a disolver las identidades, la reflexión de Miguel Ayuso nos interpela de manera crucial: ¿estamos condenados a aceptar la historia que nos ha sido impuesta, o tenemos la responsabilidad de desenterrar las capas de silencio y tergiversación que ocultan la verdadera esencia de nuestra herencia? ¿Acaso la crítica a la modernidad liberal, tan lúcidamente expuesta por Ayuso, no nos ofrece una clave para comprender no sólo el pasado, sino también los desafíos contemporáneos que enfrenta la noción misma de comunidad y pertenencia? Pues bien, caros amigos, la desmitificación de la Leyenda Negra no es un mero ejercicio de revisionismo, sino un acto de honestidad intelectual que busca reconciliarnos con nuestra compleja identidad y abrir caminos hacia una comprensión más profunda de la humanidad misma.
Referencias Bibliográficas

· Ayuso, M. (2008). La constitución cristiana de los Estados. Ediciones Criterio Libros.

· Ayuso, M. (2011). El concepto de Estado en la Monarquía tradicional. Ciudadela Libros.

· Ayuso, M. (2014). La Monarquía hispánica y el Nuevo Mundo: La Leyenda Negra al descubierto. Marcial Pons.

· Escudero, J. A. (2005). Curso de Historia del Derecho: Fuentes y grandes instituciones. Editorial Colex.

· Gullo, M. (2021). Madre Patria: Desmontando la leyenda negra desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán. Espasa.

· Quesada, V. G. (1876). La vida intelectual en la América del Sur (Vol. II). Imprenta de Mayo.

· Vitoria, F. de. (1934). Relectio de Indis (L. Getino, Ed.). Imprenta de San Esteban. (Obra original publicada en 1539).

El autor es docente
Escritor y filósofo
San Juan - Argentina (2026)